7/2/18

Mi camino de correctora



                Hasta ahora yo vivía feliz en mi ignorancia. Vivía pensando que mi ortografía y mi gramática eran buenísimas. Y utilizaba y utilizo mi tiempo libre para una de mis aficiones, que es leer.
 
                Ahora me he dado cuenta de lo equivocada que estaba. Y seguramente con los años me daré cuenta de lo equivocada que estoy ahora.

                Todo esto me ha empezado a surgir desde que estudio de nuevo. Los cursos de corrección, tanto el de ortotipográfico y profesional como el de estilo, me están abriendo los ojos a un mundo que no era del todo desconocido para mí. El problema es que ahora soy más consciente y esto está trayendo repercusiones a la hora de escribir y leer.

                Lo primero de todo es que me cuesta trabajo leer todo lo que he escrito anteriormente. Sobre todo las primeras entradas del blog. Siempre me digo que debería volver a ellas y corregirlas, para que mi blog quede impoluto, por si alguien se decide pasar por esos años. ¡Qué miedito! Al final siempre lo dejo para otro momento.

                Algo que me pasa que antes no me pasaba es que dudo más. Yo pensaba que al saber más las dudas irían a menos, pero parece ser que mis dudas van acompañadas del saber. Tengo palabras que se me resisten, y que nunca sé cuándo las escribo bien o mal. Entre ellas están los malditos porqués y los endemoniados síes. La teoría me la conozco de pe a pa, pero el traspaso a la escritura ya es otro cantar.

                Y luego está lo que heredo de lo que leo, jamás he tenido laísmos, leísmos o loísmos, si de algo podemos presumir los andaluces es que eso es para la gente del norte. Pero al leer muchos, al final mi escritura se ha contagiado y alguno que otro me he encontrado.

                Otro de los problemas con los que me encuentro es cuando leo. Es una tortura leer de esta manera. Antes era feliz, me metía en la historia y salía contenta de aquella aventura que pasaba por mis manos. Ahora leo corrigiendo, y lo peor es que lo hago sin darme cuenta. Aquí hay una errata, ¿será al maquetar o la habrá cometido el autor? Aquí repite la misma palabra en dos renglones, allí se le olvida el margen establecido, aquí nos encontramos caminitos, aquí hay una discordancia,…

                Cuando me doy cuenta de lo que hago vuelvo a la historia, pero esos errores me persiguen. Y me pongo a pensar en el momento de edición, en sí lo cambiarán en la siguiente o no se habrán dado cuenta.

                Así que aquí estoy escribiendo mis temores, persiguiendo mi camino de correctora, y preguntándome si a los demás correctores les pasará lo mismo o cambian el chip rápidamente.


14 comentarios:

  1. Yo tenía un compañero que decía que lo de ser biólogo era un rollo porque ibas por el campo y en vez de disfrutar y relajarte ibas como paseando por un libro de texto. Me imagino que algo así te tiene que pasar como correctora, que lees una novela y en lugar de disfrutarla, estás metida en tu trabajo de corrección. A mí, a no ser que haya exceso de erratas o fallos, lógicamente no me pasa. ¡¡Y me alegro mucho!! Sería un rollo.
    Un beso.

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    1. Pues la verdad es que antes no me fijaba tanto, tenía que ser algo muy evidente para que me diera cuenta, pero ahora mismo me fijo demasiado, y eso hace que lea más lento y a veces me desespere un poquito.
      Un besillo.

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  2. ¡¡¡¡Hola!!!!
    Jajaja, la correctora ha poseído a la escritora.
    Aquí en Asturias no tenemos ni laísmos, leísmos ni loísmos(en Cantabria, por ejemplo, tienen mucho leísmo), en cambio usamos mal el pretérito perfecto simple, aunque intento usarlo con corrección.

    A mí lo que te pasa a ti no pasa excepto con mis propios escritos, no releo nunca mis post, aún no he leído mi novela, me da pavor porque voy a empezar a ver imperfecciones, que me conozco.

    Besos.

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    1. Si te soy sincera, a mí tampoco me gusta releer lo que he escrito. Pero a veces hay que hacerlo. Si vuelves a leer tu novela y hay algún error o errata, siempre puedes volver a hacer una nueva edición y corregir la anterior.
      Un besillo.

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  3. Yo creo que lo que te pasa es inevitable, María, y además es buena señal. Con el tiempo asimilarás todo lo que estás estudiando y lo aplicarás cuando convenga, pero no estarás tan pendiente siempre y podrás disfrutar más de las historias que lees. Si te sirve de consuelo yo, que no he estudiado nunca corrección, ya me paso así la vida. Soy perfeccionista por naturaleza y los fallos, propios y ajenos, me saltan a la vista como si tuvieran patas. Bueno, de los que sé, claro. Anoche mismo vi varios fallos en el libro que estoy leyendo y me pregunto como tú, si es cosa del autor o qué.

    Un beso, guapa, ¡y ánimo! Saber más nunca le ha estorbado a nadie :))

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    1. Pues a veces los cambios no tienen que ser culpa del escritor, pero tambén hay escritores que se niegan a contratar a correctores profesionales para sus libros. Para mí eso es un gran error. Porque tú no ves lo que ven los ojos ajenos. Pero bueno eso es un tema largo y tendido. Cada uno tiene su opinión y es respetable.
      Un besillo guapa.

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  4. Maria si eres casi perfecta. Ja,ja,ja,ja, yo si que soy despistadilla y no quiero ni pensar en los errores que hago. Eso sí me encanta que si alguien nota mis fallos, me los diga para que los corrija, además es una de las formas de aprender de mis propios errores.

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    1. Me sacas los colores, ¿casi perfecta? Uff no sabes todos los fallos que tengo en mi vida diaria.
      A mí también me gusta que me digan mis fallos, creo que el que se enfada por ello es por un orgullo inútil que no le lleva a ninguna parte.
      Un besillo.

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  5. Es normal lo que te ocurre. Yo no he hecho ningún curso de redacción oficial pero, como también me preocupa la otorgrafía y el estilo, no puedo evitar que me chillen los fallos en los libros y textos que leo. En los blogs también. Supongo que a los demás también les cantarán los míos, pues cuando reviso un texto pasado lo veo con errores que se me pasaron. He de tener el blog lleno. Bueno, con el tiempo se corregirán.
    Saludos.

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    1. Eso me pasa a mí, que prefiero no leer lo que he publicado anteriormente. Me da pánico encontrarme con esos relatos primeros en los que apenas había escrito.
      Un besillo.

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  6. El conocimiento es evolución,... creo que tendrás que aprender a vivir con "ello" ;)

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    1. Jejeje pues si, creo que poco a poco me iré acostumbrando. De momento leeré libros de desconocidos para qeu no me entren las ganas de llamarlos.
      Un besillo.

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  7. "Hasta ahora yo vivía feliz en mi ignorancia..."

    Me recordaste una frase que leí hace un par de días.

    "Hay dos formas de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra es serlo"

    Puede que aplique para los escritores, "Hay dos formas de ser feliz una es ser ignorante y la otra hacerse el ignorante"

    Abrazos María.

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    1. Buenas Andrés, me alegra tenerte por aquí de nuevo.
      Pues sí, se puede aplicar perfectamente a los escritores. Aunque es peor hacérselo, creo yo.
      Un besillo.

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