30/10/17

Tu tabla de salvación



                Cuando la vida se te amontona en hojas de papel reciclables. Cuando ves cómo esa montaña sube y sube, sin dejar espacio a nada más, sin tener el momento de poder hacer descender esa pila que te ahoga hasta que ya no puedes más.

                Cuando la vida se llena de objetos inservibles y momentos perdidos en filas sin final. Te miras y observas a tu alrededor como la gente pasa por tu lado sin apenas fijarse. Porque cada uno tiene su montón de hojas reciclables, escritas o garabateadas, pero todas ahí, sin dar tregua.

                Entonces te sientas un poco a respirar, a notar como el aire entra en tus pulmones para llenarlos de algo que en realidad no era lo que querías, pero te sirve, por ahora.

                La mente divaga y se va a todas esas tareas pendientes, no quiere estar ociosa, quiere terminar con esa maldita torre. Y aun así no te mueves, sigues respirando, acompasando tus sentidos, asentando tu alma a la tierra que crece bajo tus pies.

                Abres los ojos y la realidad te impacta en la cara. Te resignas y echas a andar. Porque nadie lo va a hacer por ti. Tú eres tu única tabla de salvación.


12 comentarios:

  1. Cierto y a veces, tendemos a creer que lo que nos hará cambiar es ese algo de alguien. Me ha gustado mucho!

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    1. Pues si, nosotros somos los únicos que tenemos el poder de cambiar lo que no nos gusta.
      Un besillo.

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  2. Un texto con el que nos es fácil conectar, María, a pesar de su brevedad. Creo que todos en algún momento hemos sentido algo parecico, esa parálisis, esa incapacidad para abarcar todo lo que nos gustaría. Pero no queda otra que seguir adelante, ¿verdad?. Cojamos fuerzas entonces y espremos a tener el impulso necesario :))

    Muy bueno, me gastado y me ha hecho sentir comprendida. ¡Gracias!

    Un beso de lunes.

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    1. Claro que si siempre hay que coger el toro por los cuernos. Coger impulso y seguir adelante, aunque tengamos que dejarnos cosas fuera.
      Un besillo.

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  3. Totalmente de acuerdo, tú eres tu tabla de salvación, y a veces nos vemos desbordados y queremos abarcar demasiado.
    Besos y feliz semana.

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    1. Y no nos damos cuenta de que no podemos con todo. A veces hay que dejar algo a un lado.
      Un besillo.

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  4. ¡Hola María!
    Nadie nos va a salvar, es cuestión de responsabilidad propia tomar las decisiones y luego aceptar lo mejor posible las consecuencias. La vida es una continua serie de opciones, de ahí el libre albedrío. Además de los errores siempre se aprende, porque nadie ha nacido aprendido.

    En fin, un buen tema para reflexionar, expuesto con total transparencia.

    Un beso.

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    1. Si, es bueno equivocarse para saber después como actuar. Lo mejor de todo es que somos nosotros los que nos equivocamos y no el resto.
      Un besillo.

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  5. Buena y preciosa entrada,como todo lo que escribes María. Un besote.

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  6. ¡Hola, María!
    Esas etapas, que sin saber exactamente la manera de cómo ocurrió, te ves inmersa en situaciones, decisiones y varias vicisitudes por resolver en la que la mente no para de darle vueltas.

    Buena solución, dejar de momento todo de lado hasta que la mente se aclare y vea más serena. Nadie excepto un/a mismo resolverá nuestros propios asuntos.
    Un texto reflexivo muy bonito.
    Besos.)

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    1. Solo nosotros encontraremos nuestro propio camino.
      Y a veces es mejor respirar hondo y pararse para poder encontrarlo.
      Un besillo.

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