6/10/17

Perdida y encontrada



                Nos sentamos en aquel bar dedicado a los trabajadores, con olor a tostadas de tomate y a café solo. En la calle, al sol que solo nuestra tierra nos regala. Comenzamos a hablar de cosas banales, del tiempo, de las salidas, de entradas, de tu pasado, del mío. Y en medio, la camarera a pedirnos nota.

                Silencio, pero no incómodo como cabría suponer. Simplemente pensando. De repente las palabras salen a borbotones, nos encontramos con confidencias, con  sentimientos no dichos, con momentos olvidados. Y aquí estamos de nuevo, como si ese tiempo no hubiera pasado, el uno junto al otro, volviendo a nosotros.

                Y a pesar de todo lo malo contado, de ese dolor escondido que vuelve a salir, me voy con el corazón lleno, con la sensación de que nuestra amistad no ha cambiado, no se ha ido. Sigue ahí, a pesar del tiempo, a pesar de todo. 


8 comentarios:

  1. Esas amistades que pueden con el tiempo son las más auténticas. No importan los años que pasen, cada vez es como si hubiéramos dejado de vernos la tarde anterior. Por eso los silencios no incomodan que es el mayor signo de la verdadera amistad.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es la verdad esos silencios gustan mucho. No son incómodos, son necesarios. A mí me encantan. Y es verdad que esas son las mejores amistades.
      Un besillo.

      Eliminar
  2. Las amistades de verdad resisten el paso del tiempo y la distancia, es como si estuvieran por encima de todo eso. Qué suerte es contar en nuestra vida con personas que merecen realmente el calificativo de "amigos" :)

    ¡Un beso de lunes, María!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si, es una suerte. Lo mejor es tener amigos de todas clases, diferentes entre si, ellos son los que nos enriquecen.
      Un besillo.

      Eliminar
  3. Esas son las amistades mas bonitas, las verdaderas, esas que aunque pase el tiempo parece que este no haya pasado y el sentimiento sigue estando.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué razón tienes! y es que no hay nada como ver viejas amistades y sentirte como en casa.
      Un besillo.

      Eliminar
  4. Las amistades de verdad, no hay tiempo ni silencio que pueda con ellas.
    Todo lo contrario. Saber que puedes contar con alguien, es especial y bonito de verdad. Como tu micro, María.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, eso es lo mejor. Saber que puedes contar con ellas.
      Un besillo.

      Eliminar

Deja tu huella. Me encantaría leerla.