5/10/17

Lo que NO debes hacer para escribir

     Ahora mismo en un canal de Almería están haciendo un programa para escritoresy lectores, hay recomendaciones y hacen entrevistas de escritores que hablan de sus libros. Se llama El círculo de las letras. También hay un programa llamado Convenzeme, que trata de dar zetas verdes o rojas a los libros que te han gustado o los que no. Ni que decir tiene que me encantan este tipo de programas.

     Pero cuando los veo me sucede una cosa. Me dan ganas de escribir más. De publicar novelas a diestro y siniestro como una loca para tener mis libros en las librerías del país y poder hablar de ellos, a pesar de toda la vergüenza que esto me genera. 

    Así que me pongo a leer todos esos artículos de Gabriella Campbell sobre Cómo escribir 10000 palabras al día, (no sé si algún día llegaré a esas 10000) y un montón más que me encantan, y otra vez se me pasa la mañana organizando cuanto, como, cuando y que debo escribir. Luego me paso por textos antiguos, cuentos infantiles o relatos que escribí hace tiempo y los vuelvo a retocar y a guardar de nuevo. 

     Mientras hago todo esto, en mi cabeza me ronda que todavía no he escrito la entrada de hoy en el blog, y me pongo música a ver si me inspira y dejo de buscar ideas en Facebook porque a lo único que me lleva es al monotema del momento.

     Entonces pienso que debería hacer el curso ese que tengo aparcado para un mejor momento y me meto en la página, veo el precio de nuevo, y lo dejo para el mes que viene.

     Lo mejor es actualizar mi currículum, porque ya va siendo hora de que me plantee trabajar como correctora, o por lo menos intentarlo, y meter ese último curso que hice y actualizarlo con una foto en la que no esté embarazada con cara de bollito. (Nota mental: hacerme una nueva foto de calidad).

     Miro el reloj y estamos a mitad de mañana, la boca se me abre y me recuerda que tengo café hecho, voy a echarme un poco, mientras pienso cual va a ser mi próximo paso.

     Miro a los lados de mi pantalla donde tengo los post it con los concursos a los que me he presentado para ver si me queda alguno por escribir o algún fallo que aún no han dado. Entonces veo que dentro de dos días dan el fallo de uno por el que tenía mucho interés. Leo de nuevo el relato y pienso que es un asco. No ganaré, pero como leí en algún artículo, hay que coleccionar noes para encontrarte con los síes.

     Vuelvo de nuevo a esos libros míos que quiero publicar y me debato entre novela de adultos o cuentos infantiles, la segunda parte del primero, o algún cuento ilustrado que tengo guardado por ahí. Y me acuerdo de ese libro tan fantástico "La fábrica de las palabras". Es perfecto, me hubiera encantado que hubiera sido mi idea. Otra vez divago.

    Tengo que escribir, y aún no he tecleado ni una palabra. (Sorbo de café y mirada perdida en la pantalla del ordenador). Me acuerdo de esos escritores y escritoras disciplinadas que escriben sus tareas en unas agendas muy monas con multitud de colores. Eso tiene un nombre ahora (en inglés, por supuesto) del que no me acuerdo.  Pero estoy segura de que yo lo apuntaría con mis colores nuevos (porque aprovecharía la excusa para comprarme más bolígrafos y rotuladores y libretas y todo lo que pueda), y después no lo volvería a mirar.

     Con lo que aquí me tenéis dando consejos sobre lo que no tenéis que hacer para poder escribir. Menos mal que esta mañana no me ha sonado el móvil, todavía, que no lo pongo en silencio por si me llaman del colegio por si ha habido alguna hecatombe. Si podéis vosotros, ponedlo. Y no lo miréis cuando esa lucecita parpadeé, un WhatsApp, un correo, un twit o un mensaje de Facebook puede esperar. 

     ¿Y tú? Aparte de estar leyéndome a mí ahora mismo, ¿qué haces para no escribir?


Lo que NO debes hacer para escribir
    

14 comentarios:

  1. Utilizar tu post para descansar cinco minutos en el trabajo!!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me alegro de que te haya servido para descansar. A mí para evadime de escribir lo que tengo que escribir.
      Un besillo.

      Eliminar
  2. Jajajajjaja ¡qué bueno, María, me has hecho reir de lo lindo! Veo que andas un poco dispersa, pero también hay que pasar por esos momentos para reaccionar y encontrar la forma de centrarse. Llevas muchas cosas adelante y puedes con todas, no pasa nada si un día no sabes s qué dedicarte exactamente...

    Un post genial, me ha gustado muchísimo y de verdad que te admiro.

    ¡Un besito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Poco dispersa" es demasiado generoso. A lo mejor el fallo es llevar tantas cosas adelante, porque parece que no acabo con ninguna. Pero bueno, por lo menos te he hecho reir y eso para mí ya tiene un plus.
      Un besillo.

      Eliminar
  3. hay que centrarse y dejarse de distracciones porque si no, una no hace nada. Menos planear lo que se va a hacer y más hacer.😜😜
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si, tienes razón porque eso de planear se lleva mucho tiempo. Mejor ponerse y que salga el so por Antequera. (Eso se dice en mi tierra).
      Un besillo.

      Eliminar
  4. Es que te propones retos inasumibles para mentes acaparadoras ja,ja.
    Confórmate con escribir lo que sea diariamente, ya es un logro que más de uno de nosotros quisiera.
    Escribir ha de convertirse en un placer y un desahogo, no en una obligación tediosa.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes razón, a lo mejor me propongo retos que no son asumibles, y debería abracar menos, pero si lo pienso, no sé que quitarme. Tendré que sentarme a pensar.
      Un besillo.

      Eliminar
  5. Me ha encantado tu María! A mi me ha sucedido como lo que describes más de una vez, jaja, sobre todo cuando he de diseñar, grabar un podcast, etc. Es más, he llegado a prepararme el micro, la maquinación y... vaya... No puedo grabar el podcast porque no tengo nada escrito, jajaja. Y así entre varios Ups, y cafés, jaja. Es normal que nos suceden estas cosas cada cierto tiempo. Alguien me dijo una vez que el proceso creativo surge del caos, por mucho que deseemos ordenarlo. En ocasiones podemos lograr esa proeza, y en otras no. Un fuerte abrazo, mi encantadora favorita! ; )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues te digo que si hay más caos en mi casa es posible que se vuelva del revés. Creo que tengo que meterme más caos en mi cabeza apara poder crear más, más y más. Aunque puede que al fin y al cabo esté un poco loca. Pero bueno me conozco esos cafés, me gusta compartirlos. Jejeje.
      Un besillo.

      Eliminar
  6. Es frustrante cuando me siento y me dispongo a escribir, y la historia se me queda "en la punta de los dedos" jaja Y me pongo a divagar creyendo que voy a dar en el clavo con lo que estoy buscando, y al final me pierdo en los propios entramados de la mente. Sin embargo lo asumo como parte del "proceso creativo" y así logro darme consuelo.

    Saludos salados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "En la punta de los dedos"... bien expresado, creo que no eres el único que se queda con esa sensación más de una vez. Y cuando pieres el hilo te desbocas y la historia acaba antes de tiempo.
      Un besillo.

      Eliminar
  7. jajaja :D jajaja conozco esos días de dispersión con las teclas. Yo cuando me disperso demasiado busco a la musa de los pinceles, dibujar y colorear garabatas con acuarelas me devuelve al "aquí y al ahora", y una vez reconectada, relajada y centrada ;) vuelvo a las teclas y las disfruto.
    Perfectamente explicado María :) Muchas gracias por la risa :D Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esos días son de locos. Me encanta como vuelvas. Yo creo que a mí lo que me trae de vuelta es la música, aunque a veces ni por esas. Existen momentos en los que las letras tienen su propio camino.
      Un besillo.

      Eliminar

Deja tu huella. Me encantaría leerla.