26/10/17

El ritual



                La punta de sus dedos avanzaba casi sin tocar lo más deseado. Las emociones le embargaban mientras repasaba con la vista aquello que solo rozaba. Casi podía notar la energía que desprendía su piel. Se atrevió a ir más lejos y dejó su mano posada sobre la cadera. No la movió, simplemente cerró los ojos y saboreó el calor que desprendía.
 
                El cuerpo de debajo se movió ligeramente, tan suave que no se hubiera dado cuenta si lo hubiera mirado. Lo impulsaba a seguir, pero sin prisas. Aquel cuerpo estaba hambriento de sus caricias. Paseó su mano por la espalda con suavidad mientras esta se arqueaba como un gato.

                Acercó sus labios a aquella piel ardorosa y la besó en un ritual que solo él conocía. El cuerpo se agitaba al compás de aquella canción, y él disfrutaba entre sonrisas y besos regalados.

                Agarró el cordón y echó una mirada provocadora fuera de los filos de su cama. Las cortinas del dosel cayeron y se oyó un murmullo de decepción en el público que asistía al espectáculo de aquella noche.


8 comentarios:

  1. Me ha encantado el relato María! Es cálido y sensual, con un final que da pensar. La ambientación bien podría cuadrar en distintas épocas a la vez, desde la medieval a un show en vivo en nuestros locos tiempos actuales. Un fuerte abrazo! ; )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podría ser en cualquier época si, si te soy sincera el final ha sido la invención de última hora.
      Un besillo.

      Eliminar
  2. Muy buen micro Maria, podría ser una escena que a todos nos gustaría que nos ocurriera. Ya siento la mano por la espalda. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Si es un relato muy sugerente.
      Un besillo.

      Eliminar
  3. Muy bueno,la mente se dispara a gusto de cada lector

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues esa es buena señal. A disparar la mente.
      Un besillo.

      Eliminar
  4. Buen relato, María. Como siempre con pequeña sorpresa final de las que dejan lugar a la imaginación.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encantan las sorpresas finales, es lo mejor de escribir, sorprender.
      Un besillo.

      Eliminar

Deja tu huella. Me encantaría leerla.