16/6/17

Solo soy yo



                Hoy me he levantado con ganas de jugar. Ayer no pude salir, no me dejaron. Agazapado en las sombras esperando mi oportunidad. Pero me encerraron como a un miserable. Algunos querían más protagonismo, y yo la verdad es que ya estoy harto de ser siempre el último, el que nadie quiere, el eterno olvidado.


                Hoy es mi día y voy a saborearlo desde el primer momento. Voy a viajar, a salir a la luz para que todos me vean, para que sepan de verdad quien soy. Voy a recorrer el mundo para ellos. Seré tan famoso que no podrán dejar de hablar de mí.

                Las flores bailan a mi paso, las hojas de los árboles se unen a mí dando vueltas sin parar. Las semillas viajan a mi lado para busca nuevos sitios donde nacer.

                La ciudad es algo más divertido, allí todos me miran con mala cara. Aquella mujer con bolsas en las manos, paso por su lado y su vestido se levanta al compás de mi música, ella grita y yo me río. Sigo mi camino, ahora me acompaña el sol, haciéndome abrasador para la gente que boquea como un pez salido del agua.

                Con la lluvia es algo distinto, la gente empapada con paraguas del revés, murmurando algo sobre mí. Yo me acerco un poco para oírlos mejor, las palabrotas salen de sus bocas escandalizándome.

                He llamado a las nubes y he danzado con ellas, rápido, cada vez más, me encanta el dúo que hacemos, somos una pareja envidiable. Hay gente que nos busca, y en nuestro centro le ofrecemos un espectáculo grandioso. Nos graban, nos adoran, nos elogian. Y nosotros salimos airosos de la situación.

                He vuelto al campo, a las montañas, están llenas de aspas gigantes que me atraen como la miel a las moscas. Me encanta pasear entre ellas, me dan vida y yo a ellas, haciéndolas girar, girar, girar. Me abandono a esa placentera sensación y me dejo llevar. Me hacen sentir especial, necesario, más que nunca. Y es aquí donde me quedo, acabando mi viaje, ese que volverá a empezar otro día.

                La luna está saliendo, ella siempre me aplaca, me duerme con sus destellos heredados, ella susurra mi nombre todas las noches. Viento me llama, aunque no es el único nombre que recibo, Arashi en Japón, Aziab en el Mar Rojo, Blaast en Escocia, Colla en Filipinas, Haur en el norte de África,...

                Los más sensibles a mí me llaman viento de las Brujas o del Diablo. Pero solo soy yo, el mismo que viajo a un sinfín de lugares tocando a miles de personas y aprendiendo de sus experiencias. Solo soy yo, viento.

Solo soy yo

14 comentarios:

  1. Olé, me ha encantado el relato María!. Arashi en Japón, Aziab en el Mar Rojo, Blaast en Escocia, Colla en Filipinas, Haur en el norte de África... O solo viento, como le dice la luna. Me gusta mucho el personaje que has creado, le da al texto mucho carisma. Un fuerte abrazo y suerte para el concurso! ; )

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    1. Me alegro de que te haya gustado, me ha encantado escribirlo. Hay miles de nombres para los distintos tipos de vientos, solo he elegido algunos.
      Muchas gracias, suerte para ti también.
      Un besillo.

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  2. No soporto a tu personaje. Por cálido y amable que sea, a mí siempre me deja escalofriada, me produce una gran ansiedad que juegue a echarme el pelo por delante de la cara. Prefiero a cualquier otro de sus amigos, pero con él no quiero nada.
    Muy hermoso relato, aunque no empatice con su protagonista.
    Un beso.

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    1. Pues ya te pasa un poco como a mí, que el viento me trae las peores migrañas, auqnue he intentado empatizar con él, y saber sus motivaciones,...
      Un besillo.

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  3. Qué bonito y liberador cuento María, :)
    Un soplo a la inocencia.

    Besos.

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    1. Muchas gracias Irene. Me alegro de que así te lo haya parecido. el viento tiene algo de libertad que nos engancha.
      Un besillo.

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  4. Me ha encantado la forma de describir la aventura de un viento nada común.
    Besos.

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    1. Muchas gracias. La verdad es que a veces tenemos que ponernos en la piel del otro para saber lo que siente.
      Un besillo.

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  5. Precioso, de verdad. Me encanta el viento, de pequeña cuando había viento iba a volar cometas con mis padres, o a un merendero con toboganes donde mi hermana y yo cantábamos. O los remolinos de papeles qu eformaba el aire caliente en un rincón cerca del portal de mi abuela cuando íbamos los viernes por la tarde...me ha encantado.
    Besos.

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    1. Siento no coincidir contigo en esto. A mí el viento no me gusta mucho. Aunque he de decir que tiene su hermosura, y eso he intentado reflejar aquí. En mi tierra hace viento demasiado a menudo para que me guste mucho.
      Un besillo.

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  6. Cuando el viento se levanta peleón, mejor no salir de casa. Yo prefiero a su hermana, la brisa, es mucho más dulce y agradable.
    Original relato con un protagonista inhumano, jeje
    Un beso en calma.

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    1. Pues yo soy como tú, una brisilla en las tardes de calor no la descarto, auqneu el viento es demasiado feroz para mi gusto. Pero de vez en cuando hay que ponerse en la piel del otro.
      Un besillo.

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  7. Un relato muy original, María. Qué interesante sería que el viento nos pudiera contar sus andanzas y peripecias, sus sensaciones. Hasta que eso pueda ser, ya lo has hecho tú partiendo de tu gran imaginación. ¡Me ha encantado!

    Un besillo de sábado.

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    1. Muchas gracias, la verdad es que podría contarnos muchísimas cosas. Solo él sabe por las aventuras que está pasando.
      Un besillo.

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