29/5/17

No me echéis de menos



                Queridos vosotros:

                Hoy estoy aquí escribiendo estas letras para despedirme del todo de cada uno, no como personas individuales, sino como un ente común.

                Ya estoy cansado de todo lo que me rodea y he decidido ponerle fin a esta vida insulsa que nunca me ha llenado del todo.


                Soy escritor, o eso creía. Los cinco libros publicados, el blog, mis cuentas en Instagram, Facebook, Twitter, mi correo, mi página personal,... lo certifican.

                Y vosotros sois testigos de todo mi bagaje como ese ser que se relaciona a través de teclas y pulsaciones en la pantalla. A algunos os conozco en persona y a otros tendría que cruzar el charco para poder veros la cara, con otros, simplemente no he coincidido.

                Antes de nada voy a dar las gracias por última vez, antes de que se me olvide o que cambie de opinión. Porque la verdad, ahora que me voy, seré completamente sincero con vosotros. No sé porque tengo que dar las gracias continuamente por las lecturas, y visitas en mi blog o redes sociales o en mis presentaciones.

                Yo escribo, vosotros leéis. No creo que los de la luz os llamen cada vez que encendáis una bombilla para daros las gracias por hacerlo y consumir sus servicios.

                En fin, solo quería decir que me he cansado de ser escritor. Porque esto no es lo que yo pensaba. Yo creía que ser escritor era sentarse con una pluma y un montón de folios y garabatear hasta que se me cayera la mano. Pero eso es lo que menos hago. La pluma es demasiado lenta si la comparamos con un teclado, que además hace doble trabajo porque lleva lo que escribo directamente a vosotros.

                Sé que soy un escritor de éxito, o eso dicen las revistas que se hacen eco de mis escritos. Para ello he tenido y tengo que pasar por multitud de situaciones que me quitan mucho tiempo y me desagradan hasta la extenuación.

                Lo primero es que tengo que compartir todo en las redes sociales, tengo que salir al mundo virtual y decir todo lo que pienso y siento para que la gente me vea y no quede en el olvido de alguna conexión tardía. Lo detesto. No me gusta hacer amigos nuevos, con los que tengo es suficiente, pero aquí estoy riéndole las gracias a alguna Macarena o Marcelo que me escriben en la distancia para decirme que les encanta lo que escribo.

                A mí también me gusta Stephen King y no le escribo ni lo llamo para decirle continuamente lo que me gusta Misery.

                Otra cosa que llevo mal es que soy escritor, me dedico a escribir, y solo por eso mi ortografía y gramática tiene que ser perfecta. Cometo un solo error y me crucifican durante semanas y meses con memes y cosas absurdas sobre mi persona. He hecho multitud de cursos sobre el tema y me he comprado la gramática y la ortografía de la lengua, aparte de otros mil libros sobre el tema. Y aun así me equivoco y me mandan al paredón.

                Luego está el problema de las editoriales. He publicado cinco libros, y el último que está en proceso. Cada uno lo he hecho con una editorial diferente. He publicado con las grandes, con las pequeñas, de forma tradicional y he autopublicado. Con algunas me ha ido mejor que otras, alguna no ha cumplido su contrato como tenía que haberlo hecho. Pero aquí estoy callado como un mujo, porque el escritor está vendido. No se puede quejar de la mano que le da de comer, porque si no ya no le contratan en más editoriales. Aunque en realidad yo lleve la razón.

                Así que después de haber hecho miles de cursos de marketing, de ortografía, de gramática, de cómo diseñar una página web, de editor, de cómo escribir una novela, de diseño, de maquetación,... me he comprado una casita en el campo. Está en un pueblo de esos abandonados de España, a los que nadie quiere ir porque casi no llega la electricidad, y por supuesto no llega internet ni cobertura móvil. Como me voy a reír cuando me llamen a las tres de la tarde para ofrecerme servicio de ADSL.

                Bueno he decidido cambiar de profesión. Ahora voy a ser ermitaño. Me voy a ir a mi casita apartada, a reformar mi pequeño pueblo y a cultivar mis propias verduras y a criar gallinas. Me voy a ser feliz, a dejarme llevar por la tranquilidad en la lejanía. Así que este va a ser mi último contacto con vosotros. No me contestéis. No podré leeros. Ahora voy en el tren de camino a mi nuevo hogar y no tendré cobertura.

                Me despido de vosotros con alegría. No me echéis de menos. Yo no lo haré.



22 comentarios:

  1. Muy bueno Maria , no sabía que te iba a gustar tanto mi pueblo vacío, ja,ja,ja,ja quizás en ese lugar nos veamos algún día escribiendo a pluma. Un abrazo

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    1. Muchas gracias. Puede que sí que este escritor y tú os encontréis en algún pueblecito recóndito de España escribiendo a pluma.
      Un besillo.

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  2. Me ha gustado mucho María, es muy bueno. Es una pequeña crítica a todos los conocimientos que tenemos que adquirir las personas que queremos dedicarnos a escribir, jeje. Espero que el pobre señor acabe siendo feliz con sus gallinas, jajaja. Un abrazo!

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    1. Esperemos que las gallinas le den más paz de lo que le ha dado la escritura.
      Difícil lo veo, porque no creo que sea fácil, jejeje.
      Un besillo.

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  3. Antes el problema era ser un analfabeto, ahora el que tiene muchas letras es un paria perseguido por los correctores, puritanos y tiranos de lo absolutamente perfecto.
    Si se escribe por placer estupendo, si lo hacemos para recibir dinero y premios vamos apañaós.
    Muy sarcástico tu relato, retrata bien las condiciones de muchos de los que utilizan teclados y pluma.

    "Que descansada vida la de aquél que huye del mundanal ruido, y encuentra la escondida senda de los pocos sabios que en el mundo han sido".
    Besos

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    1. Me encanta la cita. Hacía mucho tiempo que no leía poesía tan antigua, y me has hecho recordar mis años de carrera. He de decir que ya no se escribe poesía como esa. A mí me cautiva. Y eso que no soy muy de poesía, pero Fray Luis de León...
      Un besillo.

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  4. Creo que los escritores de antaño eran más felices, sin tanta tecnología. La difusión que da Internet es un elemento a tener en cuenta, pero tiene sus inconvenientes como que hay que ser ingeniero informático para realizar algunas tareas.
    Yo soy muy puntillosa con la ortografía, pienso que escribir correctamente es una obligación, especialmente en quienes se dedican a la escritura y reconozco que un texto con faltas ortográficas me mueve a valorar negativamente a quien lo ha escrito.
    Entiendo perfectamente el hartazgo de tu protagonista, es muy cansado mantener la atención de los seguidores, pero ese es un peaje que hay que pagar para darse a conocer. Espero que en esa casa retirada del mundanal ruido encuentre la paz que no consigue como escritor.
    Besos.

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    1. A mí me pasa lo mismo con la ortografía, sobre todo cuando es algo reiterado. Esta feria del libro me pasó una cosa. Conocí a un escritor de aquí y su libro me llamó la atención. Pensé en comprarlo, pero antes me pasé por su blog para echarle un vistazo. Estaba plagado de faltas de ortografía. He de decir, que no me he comprado el libro.
      Pero sí, la vida de escritor no es solo escribir, y para este escritor se le ha venido todo encima.
      Un besillo.

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  5. Estoy de acuerdo con Kirke. Puedo coincidir con tu personaje en muchas cosas que entiendo, pero en lo de la ortografía no puedo. No puede quejarse de que se le exija una ortografía y gramática perfectas. Por supuesto que se le debe exigir, es que es su trabajo como escritor. Es como si un cirujano se queja de que se le exige ser certero en la incisión no olvidar nada dentro del paciente y suturar arterias sin que luego haya hemorragias. Pues claro que hay que exigirlo. Para mí un escritor que comete faltas ortográficas o de sintaxis, no tiene ningún valor. Es como un profesor que no sabe explicar y transmitir conocimientos.
    Vaya rollo te he metido.
    No me extraña que tu personaje se haga ermitaño porque estar todo el día satisfaciendo a seguidores en las redes sociales y a las editoriales, etc, no deja tiempo para escribir.
    Un beso.

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    1. Pues te doy toda la razón. Va con el puesto el escribir bien, sin errores ortográficos, ni gramaticales. Aunque a este escritor tanto esfuerzo se le ha quedado grande. Y a pesar de esforzarse ya está cansado de sonreír a sus fieles y críticos seguidores.
      Un besillo.

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  6. Hola!!!
    Yo quiero ser anacoreta, vivir aislada escribiendo y disfrutando de la vida. Ya sé donde iría, bueno, tengo tres sitios, uno de ellos entre orangutanes y los otros dos en mi tierra.
    Besos y feliz lunes.

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    1. Uy no te creas que yo también lo he pensado. Aunque estoy segura que la vida en el campo no es tan fácil como lo pinta este escritor. Es posible que se de la vuelta para disfrutar de las comodidades de la gran ciudad.
      Pero por pensar, me encantaría una casita al lado del mar.
      Un besillo.

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  7. Desde luego es un artículo con el que todos nos podemos identificar. Coincido con Rosa respecto a a la ortografía, si bien la distingo del gazapo. Cualquiera podemos olvidarnos de algún acento, puesto que cuando escribimos lo hacemos desde la creatividad, y al corregir es fácil, sobre todo para el autor, que algo se escape.
    Respecto a las redes, bueno, el problema es el tiempo. Si pudiera disponer de ocho horas seguidas dedicaría dos o tres de ellas a leer a los compañeros, a bucear por los recursos y oportunidades de internet. Y lo haría encantado. El problema viene cuando tienes que distribuir tus escasas dos horas. Mientras blogalizas piensas en que deberías estar escribiendo; cuando escribes, piensas si estás desasistiendo a tus lectores. Bueno, todo es equilibrio y organización. Aunque a veces uno se siente abrumado como el escritor de tu relato. Un abrazo!

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    1. Coincido contigo en distinguir gazapos de mala ortografía. No es lo mismo encontrarte una cosa por norma o un error de vez en cuando. (Mientras escribo este mensaje tengo que ir borrando lo que mi dislexia en las teclas me hace escribir).
      Es verdad que no hay tiempo para mucho, a veces nos organizamos mejor y leemos más y escribimos más. Pero otras veces parece que estamos desaparecidos y lo que pasa es que nos hemos centrado en escribir. No hay fin para esto.
      Un besillo.

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  8. Emotivo relato altamente descriptivo que juega en un mar de emociones que conllevan al lector a navegar por la mente del agotado escritos. Me encanta la manera como das vida al personaje que se muestra cansado de la realidad mundana que carcome la vida y en su angustia busca la soledad como mejor compañera.
    Siempre disfruto con tus escritos amiga María Campra,te dejo un abrazo enorme, se feliz.

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    1. Muchas gracias por tus palabras. Me alegra que te parezca creíble el personaje. A veces nos quedamos en u quiero y no puedo al dar vida a nuestros actores de fondo. Así que me encanta que te haya llegado.
      Un besillo.

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  9. Siento una gran empatía con ese personaje, que tiene, en mi opinión, mucho de real. La servidumbre del éxito implica muchos sacrificios para con el público. Si me preguntaran si me gustaría ser un escritor de éxito diría que sí, sin lugar a dudas, pero cuando pienso en toda la parafernalia comercial, las presentaciones, la firma de ejemplares, la sonrisa forzada hacia personas que no conoces, las entrevistas, los actos públicos, etc, etc, cambio de opinión. Me gustaría ser un escritor de éxito pero alejado de la vida social y viviendo donde nadie, excepto mi editor, pudiera dar conmigo. Pero supongo que ambas cosas (la notoriedad y el aislamiento) son incompatibles.
    En cuanto al tema de la ortografía -que veo ha dado mucho de qué hablar (o escribir)- malas lenguas me han dicho que hay escritores famosos cuyos textos son cribados por un corrector de estilo y de sintaxis. Parece que hasta los mejores en su genero cometen fallos imperdonables.
    Un beso.

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    1. Bueno la verdad es que para eso están los correctores. Sino su trabajo se acabaría. Aunque también hay que decir que para ser escritor algo tienes que saber de tu lengua.
      En cuanto a todo lo que conlleva de más para ser escritor a veces es agotador. Y es verdad que dan ganas de tirar la toalla. Pero cuando se lleva en la sangre, cuando escribir es lo que te gusta, no hay mucho que hacer. Aguantas con todo y sigues adelante.
      Un besillo.

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  10. Después de leer las opiniones de Kirke, Rosa etc, creo que mucho mas puedo añadir.
    No se yo si cambiara el ser una escritora de éxito con todo lo que conlleva, porque creo que un escritor si tiene éxito pero ¿el precio que paga a nivel personal y humano ? y además por supuesto que tienen que ser correctos gramaticalmente, es su trabajo. En fin, es un mundo complicado el de escritor, quien se expone diariamente al público, sabe que es duro, pero lo a elegido con tal de tener un reconocimiento y la compensación económica que ello conlleva. Un besillo. TERE.

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    1. Bueno la compensación económica tampoco es mucha, jejeje.
      Pero si que es verdad que el que algo quiere, algo le cuesta. Es difícil, pero quien es escritor es por vocación. Así que en realidad está cumpliendo un sueño. Aunque tenga que hacer ciertos sacrificios.
      Un besillo.

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  11. Menudo hartazgo tiene tu prota, María. Pero el caso es que tiene toda la razón, además de escribir hoy hay que saber hacer un montón de cosas más que no tienen nada que ver con eso si quieres dedicarte al oficio. A mí lo de las redes sociales y andar "expuesto" a las opiniones de cualquiera solo porque quieres dar a conocer tu trabajo me parece penoso. Qué le vamos a hacer, es la época que no ha tocadao vivir :(

    Muy buen relato, creo que todos los que escribimos nos hemos visto reflejados en uno u otro aspecto.

    ¡Un beso grande!

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    1. Totalmente de acuerdo en lo que acabas de decir. Solo hay que fijarse en las revistas del corazón. Yo no leo nada, no estoy informada de nada que tenga que ver. La gente se sorprende cuando me dan noticias de gente que ni siquiera sé quien es, y están en el candelero. El otro día viendo el Hormiguero me dio vergüenza ajena, cuando Pablo Motos entrevistaba a Shakira, y por lo único que le preguntaba era por su pareja, cuando estaba claro que ella solo quería hablar de su disco, en fin...
      Vaya rollo te he soltado, jejeje.
      Un besillo.

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