3/4/17

La luz


                Salí para despejarme un poco. El día de ayer fue el peor de todos los que he vivido a su lado. Un domingo cualquiera en la agenda de cualquiera. Para mí, es el día que he abierto los ojos. Todo gracias a ella, a mi pequeña, a la luz de mi vida. A ese pequeño renacuajo de solo tres años que me miraba con los ojos anegados en lágrimas.



                Como siempre él gritaba, daba portazos, cerraba cajones que no necesitaba abrir. Y yo callaba, callaba por no enfadarlo más, callaba porque mi hija no nos oyera más de la cuenta. Dentro de mí solo deseaba que se callara de una vez y se fuera.


                Entonces, aquella princesita de ojos marrones se acercó a él y se le quedó mirando mientras su padre no paraba de gritarme un insulto tras otro. Cuando cerró la última puerta del armario se dio cuenta de aquella mirada. Su rostro cambió, por un momento se suavizó. Pero solo fue un segundo, casi inapreciable. Salió de la casa con un nuevo insulto que pudieron oír todos los vecinos.


                Ella se acercó a mí y se agarró a mi pierna fuerte. Me agaché para abrazarla, para decirle que todo estaba bien y que no se preocupara, que a veces a su padre le gustaba pegar gritos. Ella fue la que habló primero.


                — Mamá no te preocupes, papá no sabe lo que hace.


                Me dejó sin palabras, y a la vez me abrió los ojos. ¿Qué estaba haciendo? ¿Le estaba enseñando a mi hija que había que aguantar que te insultaran, que te gritaran?


                Hoy, paseo a la luz del sol, después de que él viniera como si no hubiera pasado nada. Se acostó a mi lado, me abrazó y me besó, recompensando otro día de gritos. Pero ya no había recompensa posible. Yo no quería lo mismo para mi pequeña. No quería que ella sufriera porque sí. Quería que ella se valorara, fuera una mujer fuerte que no permitiera que nadie la hiciera de menos.


                Hoy he dejado sus maletas en la puerta. Hoy él desaparecerá de mi vida y mi hija entenderá que nada ni nadie tiene el derecho de infravalorarte, de decirte que no vales nada y hacértelo creer.


                Hoy empezamos una nueva vida, juntas, fuertes, valientes. Llenas de vida y un mundo entero por conocer. Hoy, somos libres.


18 comentarios:

  1. Cuantas mujeres tendrían que hacerse fuerte y no permitir el maltrato. Cortar con relaciones así por de bien de ella y de sus hijos. Pero por miedo aguantan y aguantan. Conozco algún caso que después de aguantar toda una vida ha dado el paso y ha reconocido que han hecho sufrir a sus hijos por no ser valientes.

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    1. Bueno creo que es una decisión difícil y cuando estás dentro no lo ves con la claridad de los que estamos fuera. Supongo que hay que vivirlo para saber de verdad como se siente.
      Un besillo.

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  2. Me alegro de que tu protagonista al fin abriera los ojos. La fuerza que ella no tenía para hacerlo se la dió su pequeña, un espejo en el que quería poder mirarse y sentirse orgullosa. Qué bonito, María. Está lleno de esperanza y ternura, me ha encantado.

    ¡Un beso grande!

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    1. Quería poner algo de esperanza a estas situaciones que se viven con demasiada facilidad. Las vivimos tan cerca y a veces ni nos enteramos.
      Un besillo.

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  3. difícil asunto este, y por segunda vez esta noche escribo estas palabras
    hay que meterse en los zapatos del otro
    un beso,

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    1. Si, es difícil, pero es verdad que hasta que no se vive no se sabe lo que de verdad se está pasando.
      Un besillo.

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  4. Qué bien que toomase esa decisión, y qué valiente.
    Besos.

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    1. Pues si, esta vez ha habido suerte.
      Otras no las hay, es lo malo.
      Un besillo.

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  5. Ojalá nada se interponga en su camino y el despreciable ser desaparezca para siempre de sus vidas. A veces son como una pesadilla de la que muchas no consiguen despertarse.
    Muy buen relato, María.
    Un beso.

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    1. Si es una pena que sigamos viviendo estas cosas tan a menudo y cercanas.
      Espero que vayamos a menos cada vez y todas las uqe pasen por ello despierten.
      Un besillo.

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  6. ¡Bien por ellas! ¡Ojalá hubiera más mujeres valientes que hicieran frente a estos energúmenos!
    Besos

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    1. Pues si, la verdad es que si. Ojalá, y ojalá no existieran esos energúmenos.
      Un besillo.

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  7. Ojalá se conforme con recoger sus maletas y alejarse para no volver. Hay quien no acepta un NO por respuesta y se aferra a su derecho de propiedad. Parece mentira que hoy día todavía haya quien aplique lo de "la maté porque rea mía".
    Un beso.

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    1. Pues si, es una pena que aún sigan sucediendo estas cosas. No sé cuando dejaran de existir estas situaciones. Esperemos que más pronto que tarde.
      Un besillo.

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  8. Precioso! A veces no nos damos cuenta cuan profundo enseñamos con la coherencia y el ejemplo. Pensé también en el otro lado; en una vida trasmitida con amor, respeto y alegría, cuan profundo se queda la niñez en nuestro ser...
    Me encantó la nueva luz para estos personajes.
    Abrazos!!!

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    1. Si, normalmente la niñez está plagada de recuerdos, esos que vamos dejando en ellos hasta que se hacen mayores. Y siempre con el ejemplo.
      Un besillo.

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  9. Me parece muy bien. Educar con valores positivos a los hijos es, también, educar a una futura generación de adultos que se hará cargo de la sociedad.

    Saludos y saludes.

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    1. Pues si, esperemos que sean conscientes del ejemplo, porque a veces no sabes si se dan cuenta o no.
      Un besillo.

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