29/3/17

Odio



                Te odio tanto, te odio tanto, me lo digo y me lo repito.

                Odio la forma que tienes de levantarte por las mañanas, esa lentitud que alcanzaría hasta los caracoles más rápidos.


                Odio cuando me preguntas una y otra vez lo mismo, y aunque no obtengas respuesta tú sigues.

                Odio cuando te paseas descalza por el balcón y entras con los pies llenos de tierra dejando tus huellas por todo el salón.

                Odio como te sientas en una cafetería conmigo enfrente y tu móvil en la mano mirando qué sé yo.

                Odio que le pongas contraseña a ese maldito aparato que algún día tiraré por la ventana.

                Odio que no vacíes los platos de la comida que te has dejado, porque tienes la manía de dejarte un poquito de muestra.

                Odio que hables con otros y te rías, mientras a mí me contestas con monosílabos.

                Odio que por las noches te quedes un ratito más y yo me tenga que acostar en la inmensidad de esa cama, solo.

                Odio que no me mires cuando te hablo, que me esquives la mirada, que mires hacia otro lado cuando lo único que quiero es que me acaricies con la mirada.

                Odio que no me cuentes tu día, que me digas que estás bien y que todo ha ido bien.

                Odio que te lances a hablar de mil cosas, y que casi no me escuches.

                Odio esa pasión que tienes por tu trabajo, que yo no entiendo. Al fin y al cabo es solo el medio que nos da de comer.

                Odio que no valores el tiempo que le dedico al mío.

                Odio que salgas de la ducha chorreando y utilices miles de toallas para solo una ocasión.

                Odio que dejes el suelo empapado ¿para qué quieres tantas toallas?

                Odio uno y mil detalles tuyos que podría estar enumerando hasta el fin de mis días. Pero el problema es que te quiero, que te quiero a pesar de todo ello. Te quiero con toda la fuerza que me da mi corazón. Amo tus ojos, y cuando me miran cuando piensas que no te veo. Amo tus pies descalzos, tus manos enormes para ser mujer, y tus labios que siempre están dispuestos para ser besados. Amo tus caricias a mitad de la noche cuando levantan mis sueños. Amo cuando hablando de mí noto que estás orgullosa de lo que hago. Amo como te desvives por cumplir todos mis caprichos y como se te ensancha la boca cuando me ves abrir ese regalo que tanto te ha costado encontrar.

                Al fin y al cabo eso es el amor, un poco de todo, un poco de nada, amor y odio encontrándose en cada rincón de nuestras vidas. Menos mal que siempre gana el amor.



26 comentarios:

  1. Cuando hay amor todos los defectos se solapan, aunque los odies. Un abrazo

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    1. Si, suele pasar. Siempre hay algún defectillo que no nos gusta, pero como bien dices, cuando hay amor, lo demás desaparece, o casi...
      Un besillo.

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  2. Suscribo las palabras de Mª del cArmen, y matizo que si es verdadero...
    Besos

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    1. Claro, si es verdadero cualquier defecto cae en un segundo plano.
      Un besillo.

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  3. Es verdad que si nos paramos a pensar, encontraríamos defectos sin mucho esfuerzo; menos mal, que también hay otras cosas que nos impulsan a no buscarlos porque nos dan satisfacciones o nos recompensan por otro lado.
    Un beso, María.

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    1. Pues si, sino no amaríamos. Siempre buscamos lo bueno de las personas que amamos.
      Un besillo.

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  4. Cuanta razon en tus palabras!! Eso es el amor un poco de todo!

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    1. Muchas gracias. Si un poquito de todo, aunque seguro que un poco más de amor.
      Un besillo.

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  5. Ayyyy qué bonito, el amor es un poco de todo aunque prefiero quedarme con lo bueno, jejejeje.
    Besos.

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    1. Yo también, siempre es mejor, así también vives más tranquila.
      Un besillo.

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  6. Para lo bueno y para lo malo. La balanza suele oscilar de un lado a otro. Lo importante es que el lado bueno sea donde se inclina con más frecuencia y con más fuerza.
    Así es la vida y el amor.
    Un beso.

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    1. Pues si, porque si se inclina más hacia el otro lado, mal vamos.
      Lo mejor es disfrutar de la persona que está a tu lado y convertir sus defectos en virtudes.
      Un besillo.

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  7. Muy bonito María. El amor está hecho también de pequeños odios... hasta que dejan de ser pequeños, pero eso aún no le ha pasado a tu pareja y puede que nunca les pase, porque suele suceder más bien a quienes nunca han sido conscientes de ellos y se sorprenden al encontrarlos de repente.
    Un beso.

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    1. Si puede pasar o a gente que de tanto aguantarlos se aburra y lo deje a un lado.
      Un besillo.

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  8. Y cuando en esa sutil batalla no gana el amor, se acaba la pareja :(

    Un texto precioso, María. Está lleno de verdad, de cosas cotidianas, de puro realismo, de entender muy bien de qué va eso de querer a alguien tal y como es. ¡Me encantó!. Creo que tus letras saben hoy a primavera, no sé por qué :))

    ¡Un beso enorme y feliz finde!

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    1. Eso del sabor a primavera me ha encantado. Eso es bueno, para mis letras y para ti que también tengas ese sabor en tu paladar.
      Un besillo.

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  9. Mucha verdad en este relato. ¡Cuántas veces nos sacan de quicio ciertos aspectos, pero gana lo bueno! Lo malo es cuando esas pequeña imperfecciones se convierten en insoportables y acaban arruinando la relación. Muchas veces más que la falta de amor es la poca empatía que tenemos para con el otro.
    Estupendo relato, María. Un abrazo.

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    1. Si, yo lo resumiría en eso, la empatía nos la dejamos por el camino. Se nos olvida. Y ahí está el problema.
      Un besillo.

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  10. Sabes María, según iba leyendo cada uno de los párrafos creía que estabas hablando de mis hijas adolescentes, ja, jaaaa. Bueno, menos mal que nos echamos unas risas. Me ha encantado, eh. Si es que, en el equilibrio está la fuerza de la vida. Está claro.
    Muchos besos

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    1. Jajajaja pues podría ser perfectamente. Las relaciones como colores, y las adolescentes son muy difíciles, o por lo menos a mí me lo parecen. Cruzaremos los dedos para cuando me llegue a mí.
      Un besillo.

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  11. Así suele ser el amor...contradictorio.

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    1. Si, es lo mejor, si no hay cosas malas no las hay buenas...
      Un besillo.

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  12. Excelente Maria, muy intenso. Nada cotidiano compite con lo que sentimos. Beso

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    1. Claro, esas cosas se convierten en banales.
      Un besillo.

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  13. Como la vida misma,... para lo bueno y lo malo. Estupendo relato María.

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    1. Por supuesto, bien lo has dicho, creo que no queda nada más que decir.
      Un besillo.

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