20/2/17

Secretos. 1ª parte.



                Relato escrito a dúo con Edgar K. Yera. 

                El agua casi fría me corría por el cuerpo, mientras me acordaba de que a ella le gustaba hirviendo. Nunca nos pudimos duchar juntos. Ese juego no era para nosotros.

                Mientras me vestía, imágenes de nuestra vida me llegaban a la cabeza sin poder ni querer evitarlo. Los días casi sin vernos por los trabajos, los fines de semana de viajes, horas de carretera y noches de hotel, tardes de domingo bajo las sábanas, peleas a gritos, y dulces reconciliaciones.

                Este año hace seis años que no sé nada de ella. Seis años que nos vimos por última vez. No fue fácil, ni difícil, fue una decisión obligada, esperada, una decisión que sabíamos que teníamos que tomar. No hubo despedidas cubiertas de lágrimas, no hubo reproches ni peleas, solo maletas y cajas.

                En solo dos días nuestra casa estaba vacía, recién pintada y lavada para los siguientes que quisieran dejar recuerdos allí. Los nuestros pasarían factura. Los dos salimos juntos, dejando todo atrás, sin mirarnos, sin hablarnos, con la cabeza agachada mirando el suelo del ascensor. En la calle dos taxis nos esperaban. Ni siquiera hubo un adiós. Como dos desconocidos, nos subimos a aquel coche sin mirar atrás, esperando que aquello pudiera limpiarlo todo. Nada más lejos de la realidad.

                Muchas mujeres han pasado por mi vida, algunas se han quedado más de la cuenta, pero cuando se daban cuenta de que no podía darles más, se iban. No he llorado por ninguna de ellas, a ninguna la he querido. Mi corazón se vació mucho antes de que ella se fuera.

                Ahora, seis años después nos encontramos. Ella compraba manzanas, y yo esperaba mi turno. Solo cuando la oí hablar me di cuenta de quién era. Ni la miré. Me quedé tan quieto que ella chocó conmigo. Se había quedado tan inmóvil como yo. Su pelo ya no era largo y rubio, ahora era corto y moreno. Sus ojos verdes me seguían confundiendo.

                — Hola.

                — Hola.

                Nuestras voces apenas salieron en un susurro. Yo carraspeé para despejar mi garganta seca. Nuestras miradas seguían conectadas, no éramos capaces de separarnos, estábamos tan cerca que casi nos rozábamos. Podía sentirla de nuevo, esa sensación conocida volvió a mí con tanta rapidez como se había ido entonces.

                — Tenemos que hablar.             

                Yo asentí. Seguía sin poder hablar. Noté como metía su mano en el bolsillo de mi pantalón con la confianza de años juntos, como si no hubiera pasado el tiempo, como si aquellos años separados solo hubieran sido un sueño. Sacó mi móvil y apuntó algo. Lo volvió a guardar y se fue. Yo seguí mirando a lo que ahora era el infinito en vez de sus ojos.

                Hoy era el día que había apuntado en mi agenda. Hoy era el día en el que tendríamos que afrontar todas las decisiones que tomamos en su día. Hoy tendría que resolver si hablaríamos y nos diríamos todo aquello que no habíamos querido contarnos entonces. Nuestros secretos acabaron con nosotros. Ahora tendríamos la ocasión de sacarlos a la luz.


36 comentarios:

  1. Esperaremos los acontecimientos y los que nos depara esta historia. Un abrazo

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    1. Esper que te haya gustado el comienzo, y que el final te siga gustando.
      Un besillo.

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  2. Buen inicio, sí señor. A ver que nos depara la este relato. Un abrazo! ; )

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    1. Me alegro de que te guste. Espero que el final te sorprenda.
      Un besillo.

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  3. Qué prometedor!!! ( impaciente ya para leer la segunda parte).
    Te sonrío con el Alma.

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    1. Si, en poquito estará publicada la segunda parte.
      Un besillo.

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  4. Secretos, secretos ya sólo con el título abrís la caja de Pandora y escapa para empezar "el suspense". Un abrazo.

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    1. Pues me alegro de que queráis abrirla y echar un vistazo dentro. Aunque claro, con la caja de Pandora nunca se sabe...
      Un besillo.

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  5. El tiempo suele templar los ánimos y aclarar las ideas. Quizá ahora se digan lo que no se dijeron entonces. Pero, aun así, me intriga el título. ¿Qué secretos nos descubriréis?
    Un abrazo.
    P.D.- Hacéis muy buena pareja...literaria, jeje

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    1. La verdad es que trabajar con Edgar es muy fácil.
      Espero que los secretos estén a la altura de tus espectativas.
      Un besillo.

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  6. Ayyyyyyy que intriga!!!! Me ha encantado pero lo de esperar no es lo mío, jejeje.
    Besos y feliz semana.

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    1. No te preocupes que tendrás que esperar poco. Esta tarde tendrás la segunda parte.
      Un besillo.

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  7. Ayyyyyy malvados!! me dejaron con la intriga. Buenísimo inicio de relato. Esperamos con mucha espectativa ese primer secreto. Besos y felicitaciones a ambos.

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    1. Me alegra haberte dejado con la intriga. Seguro que ya sabes el final, jejeje.
      Un besillo.

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  8. Bueno, je, no parece que haya que esperar mucho... por ahí delante veo algo de Edgar. Y menos mal, porque nos has dejado casi como se quedaron ellos el día del ascensor: a dos velas, ja ja. ¡Qué bien narrado! Hay ahí pistas que parten hacia muchos secretos, veamos por dónde nos sorprendéis
    Un beso María

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    1. Pues si, seguro que no has esperado mucho. Las letras de Edgar no se han hecho esperar.
      Los secretos ya están descubiertos, o casi,...
      Un besillo.

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  9. Secretos a punto de destaparse... Qué deparará esta historia? Buen comienzo, pareja!
    Besillos a los dos!

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    1. Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado. Espero que el final también.
      Un besillo.

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  10. A ver esos secretos que nos descubren. el comienzo es prometedor, me voy a leer a Edgar, temo lo que pueden haber escrito sus manos al dictado de sus mente retorcida y malévola.
    Besos para ti.

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    1. Seguro que no te habrá decepcionado, tiene un don para sorprender y llevarnos a lo más oscuro.
      Un besillo.

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  11. Muy buen relato este a dos manos que me ha dejado con ganas de leer la continuación. Mientras leía me iba preguntando qué les ha pasado, qué se contaran, cuál es el secreto, así que con ganas de saber por dónde sorprenderéis.
    Un saludo


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    1. Pues espero que la segunda parte te haya sorprendido. Los secretos nos rodean...
      Un besillo.

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  12. Hola María,caminando llegué hasta tú casa, quí me quedo para ver como se van destapando palabras...
    Gracias, buena tarde, besos de colores..

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  13. Habéis creado entre los dos un relato muy bueno. Tu comienzo hace que el final de Edgar (o su continuación) sea toda una sorpresa. Os ha quedado genial. Si continúa, bien, pero si no lo hace, también queda muy bien.
    Un beso.

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    1. Muchas gracias. No sabemos si continuará, no es un final cerrado del todo. Lo que si es seguro que veréis más relatos entre los dos.
      Un besillo.

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  14. Un relato genial María Me ha gustado el principio y me ha sorprendido el final. Un besito guapísima.

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    1. Muchas gracias guapa. Me alegra de que te haya sorprendido el final. Edgar tiene buenas manos para ello.
      Un besillo.

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  15. Tratándose de una colaboración de dos de mis personas favoritas de la blogosfera, no podía quedarme sin leeros jeje. Me pregunto si al haberte encargado tú del personaje masculino (o al menos de sus pensamientos), Edgar se ocupará del femenino. Eso ya es un interesante interrogante que responder, al igual que esos secretos que espero que saquen a la superficie. ¡Buen inicio María, un beso!

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    1. Pues si, cada uno en el polo opuesto. Así lo hace más interesante. Seguro qeu sus letras no te dejaran indiferente.
      Un besillo.

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  16. Qué bueno leeros de nuevo a Edgar y a tí en un relato a dúo, María. El comienzo te deja en vilo, deseando saber muuuucho más. ¡Muy bueno! Voy corriendo al blog de Edgar a conocer la continuación.

    ¡Un besillo de miércoles!

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    1. Pues me alegro de haberte dejado con la intriga, seguro que Edgar te sorprenderá con creces.
      Un besillo.

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  17. Me gusta, bastante interesante...veamos la pròxima parte...!

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    1. Me alegro de que te guste. Seguro que la segunda parte también ete encantará.
      Un besillo.

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  18. ¡Hola! Vengo del blog de Edgar K. Yera. Bonito inicio para un relato. Se refleja muy bien esa sensación de extrañeza y de estar ante lo conocido y, al mismo tiempo, desconocido. Es lo que se siente cuando te reencuentras con alguien con quien has mantenido una relación.
    Yo también tengo un blog de relatos. Te paso el enlace para que puedas pasarte, por si te interesa. Me gustaría que pudiéramos enriquecernos mutuamente comentando nuestras obras.
    relatosladoncellaerrante.blogspot.com

    ¡Saludos!

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    1. Hola Noemí. Bienvenida a mi blog. Le echaré un vistazo al tuyo. Ya sabes puedes pasearte por aquí todo lo que quieras.
      Un besillo.

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