23/11/16

Porqué mis hijas leen

      Si me pidieran una fórmula mágica que sirviera para que todos los niños leyeran, creo que no sabría que decirles. La teoría nos la sabemos todos: todos los niños no son iguales. Pero a la hora de la verdad queremos que lo mismo que le funciona a uno, le funcione a otro.

     Desde muy pequeña yo he vivido rodeada de libros. En serio, cuando digo rodeada es completamente envuelta. En mi casa podría haber más de mil libros, estanterías por el salón, el pasillo y las habitaciones. Los libros eran y son lo más sagrado de la casa: no se pintan, no se doblan las páginas, no se estropean. Mi madre nos enseñó a mi hermana y a mí a tratarlos y a quererlos.


    Pero a mí no me gustaba leer. Leía algún cuento que otro, cómics, y poco más. No fue hasta los doce años más o menos que me enganché a la lectura, y no fue por todo lo que tenía en casa, sino por una amiga. El poder de los amigos. Desde entonces no he parado.

    Así que creo que a veces no es cuestión de fomentar, sino que también va en los gustos y el carácter de cada niño.

    Ahora, con mis hijas todo ha venido rodado como se suele decir. La mayor de seis años lee todo lo que pasa por sus manos, y la peque de cuatro abre los cuentos y los "lee" a su manera.

    ¿Qué es lo que he hecho? Os cuento mi experiencia.

                * Desde muy pequeñitas se les han dado libros para que los trasteen en las manos. En cuanto podían sujetar algo, tenían cuentos. Primero de tela, o de plástico para la bañera.


            * Ellas tienen su propia estantería que es solo suya y de nadie más. A su altura, y en el salón que es donde más tiempo están. Los ven en todo momento, así que siempre es una tentación.


                * Cuando vamos al centro comercial nos acercamos a la sección de libros y nos sentamos un rato por allí hojeando cuentos para ver cual nos gusta más. A veces tenemos la suerte de poder llevarnos alguno a casa. Lo que me sorprende de esto es que aunque esté la campaña de juguetes de Navidad, ellas siempre prefieren ir a los libros.

               * Nos encantan las librerías, así que cuando podemos nos acercamos a una y nos sentamos en esas sillas tan estupendas para niños y les echamos un vistacito a los cuentos. Como pasa con el centro comercial, a veces conseguimos sorpresita.

              * No le pongo límites de edad a los libros, ellas son las que eligen, si les gusta uno que está recomendado para menores o mayores les dejo que lo cojan. No me gusta que los libros tengan una edad concreta, aunque entiendo que para clasificarlos es más fácil. Aunque, como ya he dicho, creo que no todos los niños son iguales.

              * Visitas a la biblioteca siempre que podemos, sobre todo si hay alguna actividad para ellos como cuentacuentos o teatro, marionetas,... Ellas ya tienen su carnet y pueden elegir libros para llevarse a casa.




              * Para ellas ha sido y es fundamental que en el cole sus seños le fomenten la lectura. Porque es verdad que lo que dice una seño generalmente tiene más peso que lo que dice mamá o papá. Así que si ellas dicen que hay que leer, pues se lee.

             * En mi casa hay multitud de libros, creo que algún día tendré que salirme para meterlos a ellos. Tengo algunos de cuando era pequeña y su padre también. A ellas se los dejamos como reliquias familiares, y ellas lo ven como algo muy especial. Les encanta leer los mismos cuentos que leían sus padres cuando eran pequeños.

            * Ahora sigo leyendo. Pero como todos, tengo poco tiempo, así que me ven que aprovecho esos milisegundos antes de comer, o en cualquier otro ratito para poder leerme alguna que otra página. Dicen que hay que predicar con el ejemplo. Así que yo encantada de hacerlo, y su padre también.


              * Por supuesto, nunca las he obligado. Siempre son ellas las que eligen cuando coger un cuento y cuando no. La mayor desde pequeña ha querido leer, sin embargo la pequeña no es tan forofa de los libros. Ahora que está empezando a conocer las letras es cuando la veo más interesada.

            * Creo que para ellas ha sido todo un descubrimiento que mamá publicara un libro, y que este se vendiera en las librerías. Les encanta presumir de él y cogerlo cuando van para enseñárselo a todos los que pasan por allí. Yo me muero de la vergüenza, pero sé que se sienten orgullosas de su mamá. Esto creo que les ayuda a sentirse más cerca de la literatura.




           * Por supuesto, leerles cuentos a menudo, teatralizarlos y poner voces distintas también ayuda a que les gusten los cuentos. Porque así pueden pasar un ratito más con mamá y papá.

     No sé si se me olvida algo, seguro que tendréis muchas más fórmulas secretas. Creo que amar los libros se lleva en el corazón, y cuando es así se transmite de forma natural, casi sin proponértelo. Leer es especial, si nosotros los padres lo sabemos, ellos también lo sabrán.

26 comentarios:

  1. Yo hice más o menos lo mismo que tú y mi hijo fue un lector compulsivo... hasta los dieciséis años, más o menos. Ahí dejó de leer para pasarse a juegos on line o de cartas y hasta hoy. Creo que hace siglos que lo único que lee son comics relacionados con los juegos que le gustan. Para que me entiendas: es un freaky.
    Seguro que a tus hijas les dura más el afán lector.
    Un beso.

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    1. Bueno nunca se sabe lo que nos puede motivar. Y lo bueno de la lectura es que hay para todos y que siempre puedes volver a ella.
      Yo dejé de leer estudiando la carrera. Solo leía lo que me mendaban, pero libros por gusto, ninguno. Después volví a ellos como amante fiel.
      Un besillo.

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  2. Hola!!!!
    Yo crecí rodeada de libros(en mi casa también había más de mil), en cada cumple me regalaban un libro como detalle, uno mí y otro a mi hermana en el cumple de ambas nos daban a las dos. Cada sábado mi abuelo nos traía un tebeo y los viernes, con la paga de la otra abuela comprábamos otro tebeo. He sido lectora compulsiva.
    Con mis hijos hice como tú, tenían una auténtica biblioteca infantil, en el centro comercial les compraba alguno, cada mes les compraba uno en una librería de mi ciudad que tiene muy buen precio, y en cumples, papá noel y reyes de detalle les daba un libro, siempre adaptado a la edad, los han tenido de tela, plástico, con tactos distintos, sonidos, agujas que iban moviendo para aprender las horas...y a día de hoy son lectores compulsivos, lo malo es que durante el curso, por los estudios elegidos, además de mucho trabajo tienen que leer un montón de libros así que leen menos que antes de lo que les gusta, pero aún así leen y en vacaciones se ponen morados.
    De todas formas son un poco como el de Rosa, muy frikys, pero es que lo somos todos, nos gustan los juegos on line, los cómics...no es excluyente.
    Un besín y tus niñas van a ser grandes lectoras.

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    1. A mí me pasó lo mismo en la carrera, que dejé de leer radicalmente. Solo leía lo que me mandaban, aunque he de decir que para cada asignatura me mandaban cuatro libros de media, y tenía unas 13 asignaturas al año. Acababa sin fuerzas para seguir leyendo.
      Pero eso me ayudó a descubrir autores que en otro momento no habría leído.
      Me encanta que me contéis vuestras cositas.
      Un besillo.

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  3. Me ha encantado este artículo María, creo que das unos puntos clave muy buenos, y que son muy importantes. Soy joven todavía –bueno, medianamente– y de momento niños nada –en alguna ocasión, cuando alguna vez me han preguntado si tenía nenes se me ha escapado un "Joder no"– pero quiero ser padre, en un futuro, eso sí. Y creo que haré algo similar a vosotras, pues la lectura siempre ha formado parte de mi vida. En cuanto al término Freak he aprendido que es tan subjetivo y abierto como la palabra "normal". De mi han llegado a reírse por gustarme casi cualquier género, algo que encuentro una soberana estupidez. Me encantan los videojuegos, el cine, y sin duda son dos referentes que tengo a la hora de escribir –sobre todo el segundo–... ¿Y qué? Las cosas cambian, evolucionan, etc. Y así ha de ser, aunque espero que el valor de la lectura no se pierda, jeje. Un abrazo, compañera de letras! ; )

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    1. La verdad es que lo veo una tontería que se rian de ti por eso. Cuántos más géneros leas más se abre tu mente, pero bueno gusto como colores. Yo soy de la opinión que para aprender más como escritor debes leer de todo. Tanto bueno como malo, así podrás diferenciar lo que te gusta y lo que no, incluso distinguir lo que está bien escrito y lo que no.
      Un besillo.

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  4. Yo leía algo, pero hasta los 20 no me enganché. Y ahora mira, una libroadicta.
    Lo importante es que al menos se lo enseñes, que luego ya decidirán.
    Besitos.

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    1. Pues si, que tengan las herramientas a mano. Después ya se verá lo que hacen, si les gusta o no ya lo veremos.
      Un besillo.

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  5. Hola, yo parece que lo este consiguiendo ahora, y estoy super feliz de ver a mi hija sentarse a leer los libros que elige en el colegio para la semana. Espero que dure y no se rompa la linea que lleva desde el comienzo de curso, ya estaba que me cogia de los pelos de ver que no le gustaba leer, así es que estoy feliz como una perdiz. Besitos y muy buena entrada.

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    1. Pues la verdad es que a veces nos preocupamos demasiado, cuando las cosas siguen su curso, da igual que empiecen a los seis, a los veinte o a los trece, lo importante es que forme parte de sus vidas.
      Un besillo.

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  6. Cuando te gusta la lectura no se deja, se lee mas o menos pero algo se lee. A Mis hijos les compraba cuentos, libros para su edad. Ellos les gustaban los tebeos, y mas tarde con la tecnología el mayor trabaja con ordenador y lee a su manera y los libros que tiene que ver con su trabajo. Tiene una buena biblioteca en casa se la dejé yo cuando nos vinimos a vivir a Eibar. El pequeño es mas inquieto y para menos sentado con los libros, le gustan los juegos. Lee menos. Mi marido si siempre tiene un libro entre las manos o varios. Yo lee mucho por el ordenador y cuando estoy en verano en la playa es cuando más leo. Aprovecho el tiempo que me siento en un parque para leer, o cuando viajo en tren suelo llevar un libro en el bolso. Si vamos de vacaciones llevo un libro para leer antes de dormir. Un abrazo

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    1. Para los que nos gusta leer es importante llevar siempre un libro a mano. Ya sea electrónico o papel, cada uno a su gusto.
      Un besillo.

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  7. En esta época de tantas ofertas de ocio audiovisual, inculcar el placer de leer es muy complicado. Como dices es mejor no forzar, dejarles siempre un libro cerca a la espera de que les llame la atención, leerles y que vean tu entusiasmo para despertarles el interés. Muy instructivo... a ver sin consigo eso con los míos. Saludos!

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    1. Si que es verdad que hay mucha oferta audiovisual, y a veces la culpa la tenemos los padres. Si en vez de darle el móvil a los peques le damos un libro, otro gallo nos cantaría, jejeje.
      Un besillo.

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  8. Por mi experiencia, es mejor dejarlos a su aire, si te ven leer en casa y al resto de la familia lo acabarán haciendo, o así lo espero, a mi hijo jorge le paso, nos veía a sus abuelos y a mí leer, y ahora es un gran aficionado a la lectura, bueno todo lo que sus estudios Universitarios le dejan claro, pero le gusta mucho leer, desde que era muy muy pequeño, mi hijo no pedía juguetes de pequeño ni chuches, no no, me pedía libros, era maravilloso para mí que mi hijo no fuera caprichoso en otras cosas, pero en libros me encantaba, ver como le gustaba leer, recuerdo la época que se aficiono a Terry Prachet, en fin a sido y es un gran lector. un beso. TERE.

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    1. Es verdad que mis hijas no suelen pedir juguetes, ellas piden cuentos. Y como bien dices es un gustazo que prefieran la zona de libros que cualquier otra.

      Un besillo.

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  9. Evidentemente, el ejemplo influye mucho, pero el placer por la lectura también puede ser algo congénito, como un don o la ciencia infusa.
    En casa de mis padres, los únicos libros que recuerdo eran las novelas de Corín Tellado que mi madre alquilaba en una librería del barrio.
    Yo empecé a tomar gusto por la lectura por mi cuenta, con los cómics (entonces los llamábamos Tebeos) que me prestaba un amigo. Y luego, sin saber cómo, bajaron del cielo unas lenguas de fuego y me transformaron en un lector habitual hasta el fin de mis días.
    Mis hijas, en cambio, que sí han estado rodeadas de libros (infantiles primero, para adolescentes luego y para adultos), les gusta leer pero no han adquirido el hábito como mis mujer y yo.
    Un abrazo.

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    1. Creo que como ha dicho David, hay mucha oferta audiovisual, no es como antes que no teníamos móviles y dependíamos más de lo que nos ponían en la tlevisión. Los libros te enganchaban más. Ahora hay tanta oferta de recompensa rápida que los libros pasan a un segundo plano.
      Lo importante es que lean, aunque sea poco.
      Un besillo.

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  10. Creo que nada de lo que se les dice o se les fomenta a los niños cae en saco roto. Eso sí los resultados se recogen en momentos diferentes según la forma y el carácter del niño. En mi caso así me ocurrió.
    Pero lo importante es que ya adultos sea el fruto de lo que le enseñamos y lo que vivieron. Un besote María.

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    1. Pues si te doy toda la razón. La verdad es que ahora vivimos pegados a las nuevas tecnologías, y eso los niños lo ven. Somos sus ejemplos.
      Un besillo.

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  11. Hasta cierta edad se puede influir con este tema de la lectura, después se recomienda, pero sobre todo el ejemplo es el que cunde para crear un hábito.
    Besos

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    1. Si el ejemplo es lo mejor para ellos. Si estamos todo el dá con los libros en vez de con los móviles. ¿Qué elegirán ellos?
      Un besillo.

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  12. Hola María, me siento totalmente identificada contigo. Tengo una niña de 8 años que lleva leyendo libros desde que empezó a leer. Le encantan...Siempre sus amigos del colegio le regalan libros en su cumpleaños y ella tan feliz. Incluso ha llegado a leerse el mismo libro un par de veces...Al principio me sorprendía que leyese tan rápido, y para probar que entendía lo que leía su padre y yo le hacíamos preguntas sobre el libro..¡y recordaba todos los detalles!. Y nosotros estamos super orgullosos de esa aficción..;). Está claro que los niños son esponjas y hacen lo que ven en casa..

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    1. Pues si son pequeñas esponjas, y claro todo lo absorben. Los papás encantados de que tomen esa aficción. Me alegro de que así sea.
      Un besillo.

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