2/11/16

Pollo sin cabeza

    ¿Conocéis esa sensación de tener muchas cosas que hacer y al final ir como un pollo descabezado dando vueltas y no hacer nada? 

     Si, pues eso es lo que me pasa a mí de un tiempo a esta parte. Soy un pollo sin cabeza que lo único que dice es que no tiene tiempo para nada, pero que se pasa diez minutos sentada en el filo de mi cama con el calcetín en la mano para ponérmelo y mirando el infinito de la puerta blanca de mi armario.


    Lo que pasa es que sé todo lo que tengo que hacer, me planteo hacerlo, y lo dejo para luego. Con lo que luego vienen otras cosas nuevas, y se van acumulando, hasta convertirme en ese pollo sin cabeza que tanto odio.

     No puedo echarle las culpas a las cosas que nunca se rompen  solas, a esas que siempre vienen una detrás de otra, el coche, el termo, la tele, o cualquier otra que está a puntito, pero que espera ese momento, el mejor, ese en el que piensas que la cosa ya no puede ir a peor, y ¡zas! ahí está.

     No puedo echarle la culpa a esos sustos que te dejan sin respiración, a esos momentos de hospitales y palabras que odias en lo más hondo de tu corazón. Esas que suenan tan cercanas, esas que siempre has intentado alejar lo más lejos de ti, pero aun así ellas vuelven, solo para recordarte que siguen ahí, que no se han ido, que no eres inmune a su paso.

     No puedo echarle la culpa a la inteligencia de mi hija mayor, esa que me causa la sensación de que no estoy haciendo lo suficiente para que ella tenga lo mejor, se sienta mejor. A los celos heredados de su madre, esos que no le permiten ser feliz plenamente, esos que no la dejan ver que ella es lo más importante de sus padres, que es querida con locura.

      No puedo echarle la culpa al poco tiempo que le dedico a mi pequeña a solas, la peque, la que vino segunda y nunca pudo tener los mismos momentos que la hermana con su madre. Un ratito a solas para las dos es como buscar una aguja en un pajar.

     No puedo echarle la culpa a la búsqueda de extraescolares para ellas, haciendo malabarismos con el dinero, y sin sobrecargarlas. Sabiendo que el inglés es fundamental, que el deporte es importante, y que los valores que van a darle en los Scouts son imprescindibles.

     No puedo echarle las culpas a mi indecisión, a mis vueltas a la cabeza, a la búsqueda de editorial, a la búsqueda de la finalidad del blog, a la búsqueda de mi yo.

     Y así dando vueltas por la casa, me paso el tiempo sin leer una página del libro que me estoy leyendo desde el verano, esquivando juguetes que algún día mis hijas tendrán que recoger, y recordándome en cada momento que algún día tendré que sacar la ropa de invierno, si es que el verano nos deja algún día.

      Como digo últimamente, no me da la vida. Sigo aquí, dejándome llevar por las aguas de la rutina, viviendo el día a día conforme se presenta, buscando el momento que me lleve la paz necesaria para centrarme en mis objetivos. Y dejar de ser ese pollo sin cabeza.



16 comentarios:

  1. Ummmm... Prioriza. Haz una lista de las tareas materiales y de las emocionales, y empieza por las más importantes. Y no te sientas culpable. Busca también para cada día, una tarea gratificante, que puede ser ese rato con tus hijas por separado. Y no hace falta que sean grandes planes... Hasta limpiar el polvo en compañía de ellas puede ser un planazo.
    Tú eres la dueña de tu vida, no las circunstancias.
    Besitos (y ánimo)

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    1. Muchas gracias, pues eso tendré que hacer, una lista no me vendrá mal. Lo de la culpabilidad ya es algo aparte, jejeje.
      Me ha encantado eso de que soy la dueña de mi vida.
      Gracias.
      Un besillo.

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  2. Te entiendo la mar de bien. A mi me pasa lo mismo y al final aprovecho el fin de semana que está paparockero para, en vez de disfrutar en familia, hacer todas las tareas atrasadas...

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    1. Es otra opción, aunqeu bien es verdad que me cuesta renunciar a los fines de semana con ellos.
      Un besillo.

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  3. Eso se llama procrastinación, una palabra rara para algo tan común en los seres humanos. El tener tantas tareas pendientes que las vamos atrasando para hacerlas en otro momento que nunca llega.
    No tengas sentido de culpa, somos seres limitados y confusos.
    Todo tiene su momento y llegará como todo en la vida.
    Ánimo y besos

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    1. Si supongo que será así. Poco a poco vamos arreglando esas cosas pendientes que se van alejando con el tiempo.
      Un besillo.

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  4. Hola!!!!
    Te entiendo muy bien. Y tiene razón Luz, eres dueña de tu vida y lo mejor sería hacer una lista y dejarte de agobios. Lo de los celos es lo que veo peor porque me imagino que tiene que ser algo muy difícil de controlar. En mi casa tenemos todos los defectos del mundo pero de ese nos hemos librado así que no sé muy bien como se puede lidiar con él, si me dijeras rabietas, no comer, no dormir...todo eso sí pero celos ni idea. Y lo de la inteligencia de la niña lo viví con el mío pequeño y créeme, ahora te parece un mundo pero lo estás haciendo genial y llegará muy lejos, al final solo necesitan atención y motivación, lo demás viene rodado.
    Un besito.

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    1. Si lo de los celos es un día a día, difícil de combatir, porque no es racional, y menos en una niña tan peque. Pero poco a poco espero que se le vaya pasando y entienda que ella es igual de querida que su hermana.
      Un besillo.

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  5. Te entiendo la mar de bien, he tenido rachas como la que describes tan bien en esta entrada. Deberíamos aprender a priorizar y a organizar el poco tiempo libre del que disponemos. Fíjate que nunca tenemos tiempo para las cosas que realmente nos hacen felices como pasar un ratito con nuestros nenes sin prisas, leer tranquilamente un buen libro, ir a charlar con las amigas y reírnos un rato, y un largo etcétera, algo hacemos mal creo yo.
    Te mando un abrazo.

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    1. Tienes toda la razón, esas cosas que al final son las que crean nuestra felicidad siempre las dejamos para otro momento.
      Un besillo.

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  6. Te aseguro que somos muchos los que compartimos tu sensación. Querer abarcarlo todo, no decir no a nada, te lleva al bloqueo, a la ansiedad, a la frustración. A no disfrutar, a sentir que siempres andas con el pie cambiado o que siempre estás fuera de lugar. Creo que cuando eso pasa lo mejor es hacer un reset. Partir de cero. Renunciar a algo. El qué? Bueno, una buena forma es escribir todo lo que quieres hacer. Después quédate solo con tres cosas de la lista, aquellas que de verdad son irrenunciables para ti. Aunque, la verdad, este pollo sin cabeza que soy yo tampoco es que pueda dar demasiados consejos en este sentido... Saludos!

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    1. Pues si, hay que hacer listas para ver lo que tenemos que hacer, dejar lo prescindible y quedarnos con lo principal. El problema es enontrar el tiempo para hacerlas.
      Te saluda un pollo sin cabeza a otro.
      Un besillo.

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  7. Creo que estás pasando por un momento de tu vida que requiere cambios, nueva organización, priorización. A falta de más tiempo y de ese sentimiento de disconformidad que te invade, no queda otra que hacer algo para volver a encontrar el equilibrio. Si tú estás y te sientes bien, todo a tu alrededor volverá a funcionar, ya lo verás.

    Siento leer estas letras un poco "así", María, sobre todo viniendo de tí que eres todo energía, disposición y optimismo. Son rachas de la vida, yo también estoy pasando una que no se la deseo a nadie, pero estoy segura de que vamos a salir adelante.

    ¡Animo y a coger el toro por los cuernos! Un beso.

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    1. La verdad es que tu situación ahora es difícil, pero como bien dices son rachas de la vida. A veces, nos cuesta un poco más salir de ellas, y otras poco a poco se van disipando en el tiempo. No te diré lo que se suele decir que el tiempo todo lo cura, proque yo a estas alturas no me lo creo. Pero si que apacigua el dolor.
      Un beso enorme y mucha fuerza.

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  8. En algún momento nos hemos sentido así,(un pollo son cabeza) frase que me ha hecho mucha gracia nunca lo había oído. La cosa es ir poco a poco y priorizar lo importante, lo demás ya se hará. En cada momento del día te marca lo que debes de hacer y si vas poco a poco verás como te deja tiempo para otras cosas. Tus hijas son una parte muy importante y debes de priorizar a todo su atención. De ti depende su bienestar. Lo otro saldrá veas como llegas, tu lo estás demostrando que tienes momentos para ti. No hay como leerte y descubrir que tipo de persona eres, muy activa. Un abrazo

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    1. Muchas gracias. La verdad es que la frase se dice mucho por estos mundos.
      Pues si lo importante en todo esto es priorizar, y es verdad que las peques son lo más importante.
      Un besillo.

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