22/10/16

La cita. Capítulo 6.



                El coche recorría la ciudad a una velocidad más lenta de lo habitual. Hugo miraba por la ventana como el paisaje ya conocido de aquellos edificios pasaba ante él. Al principio había intentado mirar quien conducía, pero un cristal tintado lo separaba del conductor. Así que se resignó a aquella intriga.

                Cuando recibió la segunda carta diciéndole que en su vida nada era como él quería, empezó a sospechar. En aquella carta, existían demasiados detalles íntimos que no conocía mucha gente. Utilizó todos sus recursos para descubrir quién le mandaba aquellos sobres llenos de misterio. Lo único que descubrió fue a un mensajero llamado Manuel, cuya vida no podía ser más normal. Había sido pagado para ese trabajo por alguien anónimo que le ingresaba el dinero en su cuenta y le daba instrucciones de la misma manera que él recibía los sobres.


                Decidió dejarse llevar por su instinto, y pensó que una aventura en su monótona vida no le iba a hacer ningún mal. Además la curiosidad por saber más de la persona que estaba detrás de esos sobres podía más que la prudencia.

                Ágata se miró en el espejo de mano de su bolso una vez más. Las ojeras habían crecido en los últimos días, el no dormir estaba haciendo efecto. Había dejado todo su mundo atrás por unas cartas demasiado reveladoras. Pero sabía que siempre podría volver. A cargo de la librería estaba Ana, en la que siempre podía confiar.

                Instintivamente pisaba el acelerador ficticio debajo de su pie, le ponía nerviosa la velocidad a la que iban. A ese paso no llegarían nunca a su destino, fuese cual fuese. Después de leer tantas novelas, su imaginación había volado a multitud de posibilidades. Incluso había pensado que David había orquestado todo aquello. Se le borró la idea en cuanto esperó junto a aquellos dos hombres bajo la farola.

                Pedro solo podía pensar que ahora mismo sus hijos dormían plácidamente, mientras su mujer no podría conciliar el sueño. Lo habían hablado largo y tendido. Aquel sobre con instrucciones de lo que recibirían si el aceptaba los acercó un poco más a aceptar aquella aventura que tanto los intrigaba. Lucía pediría una excedencia mientras él estuviera fuera, y recibiría el mismo sueldo en su banco sin reservas. Él era más reacio a acceder, pero su mujer estaba completamente intrigada, así que finalmente aceptaron la invitación.

                Los tres coches salieron de la ciudad, los ocupantes de los vehículos pensaban cada uno en sus vidas, pero con algo en común, no podían adivinar que era los que los traía a aquel episodio.

                Una mujer observaba las pantallas que tenía delante. Tres personas en tres vehículos miraban por la ventana y tenían gestos de nerviosismo. Ella sonrió. Miró la cuarta pantalla apagada con cierta nostalgia. Volvió a abrir la carpeta y observó la foto. La cerró con un suspiro.

                — Nunca es tarde.


10 comentarios:

  1. Caramba, la intriga está más que servida. ¿Nos acercamos al momento de la verdad? Esto me huele a venganza. Veremos qué plan tiene preparado esa mujer. Intrigado me tienes.
    Un abrazo.

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    1. Ummm puede ser cualquier cosa, la verdad es que nunca se sabe con la Señora Arias. A ver por donde nos sale.
      Un besillo.

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  2. Cada vez me enganchas más. Anda que no son valientes tus personajes. Ponerse en manos de unos sobres que los empujan hacia un destino incierto demuestra un valor o una inconsciencia increíbles. Mala ha de ser la situación de cada uno para exponerse de esa manera. ¡¡¡Qué intriga!!!
    Un beso.

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    1. Pues si que son valientes. POrque por lo que describo, sus vidas no están mal, por lo menos a simple vita, parecen personas felices.
      A ver que les depara el destino.
      Un besillo.

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  3. Intriga por doquier, Maria seguiremos expectantes. Un abrazo

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  4. Ya presentados todos los personajes invitados a la cita, al esbirro de la creadora de tal evento, y a la señora Arias en cuestión, nos hallamos en situación de máxima intriga, expectantes y preparados para la revelación.
    Buen trabajo, María.
    Espero que el "cierre" del blog sea pasajero, y pronto nos embarques de nuevo en tus misteriosas letras.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Pues pronto habrá nuevos capítulos. Como véis el cierre es momentáneo, ya he vuelto y espero cumplir con todas las espectativas.
      Un besillo.

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  5. Aquí sigo, lento pero seguro, je, je. Como dice Edgar, nos mantienes a la expectativa. Intriga al máximo, comienzo de las mejores novelas de acción y misterio. Todo un Best Seller, vamos. Nos vemos en el próximo

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    1. Ummmm me alegro de que así te resulte, la verdad es que me encanta crear este tipo de historias, aunque son difíciles. Jejeje.
      Un besillo.

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