24/9/16

La Cita. Capítulo 3.



                El sol se escondía entre los edificios mientras Ágata volvía de camino a casa. Aquel día había sido agotador, pero septiembre siempre lo era en su trabajo. Mientras caminaba y miraba todos esos escaparates recordó el primer día que abrió su librería. Una tienda de dos plantas con una cafetería, un espacio para que los más peques pudieran jugar y un rinconcito para los ebook con wifi y suficiente tecnología para a los que el papel se les había quedado pequeño. Ese había sido su sueño desde pequeña, y llevaba más de dos años cumpliéndolo.


                Era una mujer afortunada, todo el mundo de su entorno apoyó su decisión, a pesar de la crisis, todos le ofrecieron su apoyo incondicional, sus amigos, su familia, incluso su pareja en aquel momento, David. Un suspiro le trajo su recuerdo. Hacia dos meses que ya no estaba en su vida.

                Llegó a su casa y automáticamente cogió el correo del buzón sin mirarlo. Subió en el ascensor y abrió la puerta de la casa. Nadie fue a recibirla, solo el olor a limpio que tanto le gustaba. Sara venía todos los días a limpiarle la casa, no había mucho que hacer, ella lo sabía, pero le encantaba ese olor a limpio cuando llegaba por la noche. Casi nunca se veían, pero el día en el que David se fue le dijo que se quedara un par de horas más, no quería que quedara ni una huella de él en su casa y limpiaron juntas, en silencio.

                Se dio una ducha rápida, no se lavó el pelo, se hizo una tortilla para cenar y se sentó en el sofá delante de la tele con las noticias de fondo. Mientras cenaba miraba los mensajes del móvil que no había podido ver en todo el día. Contestó algunos y cogió el correo. Las noticias ya habían acabado, pero no se había dado ni cuenta. Miró el correo. Le extrañó que hubiera tanto aquel día. La mayoría de las facturas ya eran electrónicas.

                Un sobre más grande que los demás destacaba, lo dejó para el final. Un poco de publicidad, y revistas después, cogió aquel sobre en el que versaban solo dos palabras: “La cita”. Lo abrió sin cuidado y sacó el único papel que había.

¿Es esto lo que quieres?

                Miró y remiró la hoja, vio que no había sello ni matasellos, así que alguien lo había metido en su buzón  directamente. Pensó que sería alguna publicidad y le mandó a su vecina un mensaje para preguntarle si había recibido el mismo sobre. Su vecina le contestó que no había recibido nada ese día. Estuvieron las dos un rato inventando historias sobre aquel sobre misterioso, hasta que Ágata bostezó por tercera vez y decidió irse a la cama.

                A la mañana siguiente, el sobre pasó al fondo de su cerebro.


10 comentarios:

  1. Esta historia promete y mucho. Me había perdido los dos capítulos anteriores pero ya me he puesto al día. Seguiré la continuación con mucho interés pues el enigma está servido.
    Un abrazo.

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    1. Ay pues me alegro de que te hayas subido al carro.
      Semana a semana iremos desgranando la historia.
      Un besillo.

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  2. Seguimos intrigándonos. Fíjate que hasta me planteo no leer nada hasta que esté completa. No sé, no sé. Creo que seguiré leyendo cada capítulo para mantener viva la incertidumbre. Al fin y al cabo, esa es la misión de la novela por entregas.
    Un beso.

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    1. Puedes leerlo como más te guste, la verdad es que cada uno tiene la mejor forma de hacerlo.
      Ya como tú quieras, jejeje.
      Un besillo.

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  3. Ya tenemos a otro invitado a la misteriosa cita, Ágata, la dueña de una enorme librería. Nos falta saber como son informados para la hora y el lugar donde quedan. pues de momento tan solo han recibido un sobre con una intrigante misiva.
    Continúo enganchado al suspense de esta historia, con ganas dd conocer a todos los elegidos, y el objetivo del reclutamiento.
    Hasta el próximo capítulo u otro de tus relatos, María.
    ¡Abrazo de Bitácoras, Hermana de Letras! ;)

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    1. Pues me alegro de que sigas enganchado, pronto sabremos más de estos misteriosos personajes y de para que es la cita.
      Un besillo Hermano de Letras.

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  4. Va creciendo los invitados a la cita, iremos desgranando el suspense la próxima semana. Un abrazo

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    1. Si, pococ a poco van saliendo estos personajes, un diferentes entre sí pero con algo en común.
      Un besillo.

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  5. Bueno, bueno, esto promete. Y además has llamado Ágata a tu personaje... Un gran misterio digno de una novela de Agatha Christie... ¿Serán diez los invitados?, je, je
    Hasta el próximo. Besos

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    1. Jejeje pues no se me había pasado opr la cabeza, y mira que me encantó ese libro y luego la versión en peli. Es que Ágata es mucha Ágata.
      Un besillo.

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