29/9/16

Amores de película


     Miles de historias de amor envuelven mi cabeza. Historias de amor desde las más pequeñas hasta las más grandes, desde las más memorables hasta las olvidadas. Historias de cine que se entremezclan para enseñarnos lo bonito del amor. 

     Un pirata que deja a su amor como guardiana de su corazón, un amor imposible con el hundimiento de un barco de fondo, un amor escocés empañado por las leyes del derecho de pernada, una lucha por la libertad, un amor inmortal que atraviesa el paso de los años a pesar de la muerte. Amores de orgullos y prejuicios y de cumbres borrascosas. Un amor de leyenda, de pasión.


    Amores de plebeyas que se convierten en princesas y son raptadas por un pirata, un amor de verano que acaba en baile, una Baby arrinconada y una Sandy cambiada. Un ángel que renuncia a serlo por el amor de una mortal, un amor del último mohicano, un amor hasta el final de los días aunque no te recuerden. Amores que se crean con el viento de Santa Ana o en una noche de borrachera. Amores entre una portuguesa y un inglés. Amores de niños que son más fuertes que los de adultos.

     Un amor de prostitutas y caballeros en corceles blancos, de un guardaespaldas, de ladrones que roban a los ricos para dárselo a los pobres, amores imposibles con los mejores amigos, amores con actrices en una calle de Londres con una casa de puerta azul, de gladiadores deshechos por la perdida, de helechos del amor. Amores en África, en Autralia, en la tierra de Tara o en la Tierra Media.

    Amores de películas que te dejan soñar, aderezados con esas bandas sonoras que te llegan al alma y te invitan a sentir. 

     Pero al fin y al cabo, tú también tienes ese amor, ese que te deja sin respiración, ese que podría llenar cualquier escena de película. Un día de playa de invierno, libro en mano leyendo para el otro. Una sesión de fotos con una cámara de esas antiguas, de las de carrete, de las que hay que revelar para verlas después. Un beso bajo la lluvia en cualquier momento de locura. Un baile en mitad de la calle a pesar de las miradas. La superación de una muerte juntos y de cualquier otra prueba que venga.

     Una noche de pasión, una primera vez, una discusión definitiva, que resulta ser el comienzo de algo nuevo, el momento de ser padres, una canción al oído y otra en mitad de la calle. Una sopa caliente con un resfriado, unos cuidados para el dolor y un masaje a media luz con velas de fondo. Un camino de pétalos de rosa y una cena sorpresa. Un anillo en un sitio especial y un primer viaje para descubrir juntos.

     Y te das cuenta de que tu amor es un amor de película, de esos que la gente ve en la gran pantalla, por el que llora y se emociona, por el que lucha y por el que cree. Y te das cuenta de que como el tuyo hay muchos más amores de película a tu alrededor, amores que se crecen frente a las adversidades, que luchan, que aman, que tienen su propia banda sonora.



16 comentarios:

  1. El amor como la vida te sale al encuentro sin buscarlo, y cuando lo encuentras las puestas e sol y los amaneceres adquieren todo su sentido.
    Besos.

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    1. Tienes toda la razón. Y es que un amor sin puestas de sol es...
      Besos.

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  2. Que cierto Maria. Me has abierto los ojos. Mi historia sería medio borrascosa pero daría para un buen film. Tendrías que llevar pañuelo y una chancla para lanzarmela por idiota jajajajaja.
    Hermoso texto, tan sencillo y tan profundo a la vez. Un besote.

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    1. Ayyyy pues ya me dejas con la intriga, me encantaría ver esa película que parece tan interesante.
      Un besillo.

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  3. Voy a hacer de abogado del diablo, que Francisco ya sabe que me gusta mucho. Cuando somos pequeños todos creemos que nos espera un amor de película o de novela y pasamos tiempo esperándolo y si tarda en llegar nos sentimos desgraciados y, a veces, confundimos otras cosas con ese amor esperado que creemos merecer y nos metemos en él de cabeza para quedar decepcionados, frustrados y a veces cosas peores. Y es que, en realidad, resulta que el amor es privilegio de unos pocos.
    Y después de hacer de contrapunto, decirte, María que es muy hermoso tu escrito y muy cierto: un amor de película, como todo, tiene que estar hecho de cosas pequeñas porque las grandes son muy escasas.
    Un beso.

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    1. Ayyy que negatividad abogada del diablo. No creo que sea para unos pocos. Hay amores que se acaban antes, y otros que duran toda la vida. Cuando acaba la película no sabes lo que pasa despues, después de esa boda o gran final a lo mejor él no baja la tapa del váter o ella es muy quisquillosa... el final de una película no es el final de todo.
      Hay historias de amor muy diferentes y muchas se acaban pero lo bueno es que comienzan otras. Seguro que con el tiempo, podrás ver escenas de esas historias de amor que bien merecen una película.
      Un besillo.

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  4. Un amor de película es lo que esperamos todos. Pero no llega siempre. Hay amores que se rompen nada más comenzar y dejan una huella imborrable . Cuantas personas han vivido amores maravillosos y cuantos amores han fracasado. Lo maravilloso del amor es compartir las pequeñas cosas y ir viviendo de la mano cada momento buenos y malos. Cuando alguien te y te cuida, nunca te des por vencida de que eso es amor. Un abrazo

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    1. El amor está por todas partes, y aunque las historias sean cortas, están ahí. Es verdad que algunas son para olvidar, pero seguro que llegarán otras que te llenarán el alma.
      Un besillo.

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  5. Brillante y. cómo no, romántica reflexión. Ojalá todos viviéramos un amor de película con final feliz. Pero aunque el final acabe siendo triste, si hemos sentido alguna vez un profundo amor a lo largo de nuestra vida, ya solo por eso ha valido la pena vivir.
    Un beso.

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    1. Toda la razón te doy. El amor es importante en nuestras vidas y sin él no podríamos vivir. Aunque acabe mal, al menos hemos vivido algo de amor.
      Un besillo.

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  6. La cuestión es no esperar a que llegue tu amor de pelicula, haz que tu vida, tu amor, tu "todo", se conviertan en peliculas dignas de vivir. Muy bueno María.

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    1. Preciosísimo. ¡A montar nuestra película!
      Mil besos.

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  7. Dicen que la realidad suele superar a la ficción, creo que también en el amor. Sí bien el problema es que queremos una relación a la carta, con lo que nos apetece en cada momento, la gracia esta en entender que se trata de pedir y dar por igual, así sí existen los amores de película; de gran producción. Muy bueno María!!!

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    1. Totalmente de acuerdo. En las conversaciones también están los amores de película, gracias a ellas nuestras relaciones crecen.
      Un besillo.

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  8. Qué texto tan precioso, María. Es cierto que todos tenemos nuestra propia historia de amor, digna de ser llevada al cine, y a la que quizás deberíamos mirar con ojos nuevos. Me has dado que pensar y me has dejado muy buen sabor de boca por todos los recuerdos que me has hecho evocar. ¡Gracias!

    Besillos de finde.

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    1. Pues me alegra haberte hecho pensar, a veces no nos damos uenta. Pero tenemos a nuestro lado una gran historia de amor que merece ser llevada al cine.
      Un besillo.

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