4/8/16

Desapariciones



                Me asomo a la ventana y el paisaje es inusual, extraño, no sabría decir porqué pero algo no está como debiera. Decido tomarme un café y despejarme. Seguramente será una tontería.  Con la taza humeante vuelvo a la ventana y me fijo más detenidamente en cada detalle, en las casas de mis vecinos, la señora del quinto comprando el pan, las cuerdas llenas de ropa…

                No parece estar nada fuera de lugar, pero aun así algo me descuadra. Miro al infinito, más lejos, a aquellos edificios que me pillan a media hora de camino mínimo. Algo no me cuadra, pero no sé lo que es… ¡No puede ser!

                Una imagen me llega clara a la cabeza, ¡la torre Altamira no está! Es el edificio de oficinas más alto de la ciudad, se puede ver desde todas las direcciones, o se podía…

                ¿Qué había pasado? ¿Lo habían derrumbado? Enciendo la televisión por si dicen algo en las cadenas locales, ninguna mención. Me visto, cojo mi bici y me acerco a aquel lugar donde debía estar.

                Cuando llego la gente rodea el solar. Pero ni rastro del edificio, cámaras de televisión y reporteros se mezclan entre la gente, y ahora está llegando la policía, que intenta sin conseguirlo apartar a la masa.

                Me meto entre la gente dando algún que otro codazo o empujón. Lo que veo cuando llego me deja con la boca abierta. En el solar donde antes había estado el edificio ahora todo está verde, el suelo es césped, enredaderas que suben desde el solar por los otros edificios, flores de todos los colores, arbustos y algún que otro árbol pequeño todavía.

                ¿Cómo había pasado aquello? ¿Era una broma de mal gusto? Ayer estaba el edificio ¿Hoy lo han derrumbado y ha crecido todo esto tan rápido? Empiezo a escuchar a la gente de mi alrededor.

                — Parece que este no es el único edificio que ha desaparecido.

                — Tiene que ser una broma de mal gusto.

                — ¿Seguro que ayer estaba el edificio?

                — En el barrio del Quintal han desaparecido otros dos edificios.

                — Seguro que ha sido algún movimiento revolucionario.

                Oigo a todo el mundo hablar pero nada me queda claro. La policía ya está consiguiendo echarnos marcha atrás y alejarnos de aquel espectáculo. Visto desde atrás es grandioso. El color verde de las hojas brilla tanto que deslumbra. Nunca he visto un verde tan resplandeciente.

                Me paso el resto del domingo en casa, pasando de telediario en telediario. Mi ciudad no es la única en la que han desaparecido edificios. Todo el país está igual, y pronto las noticias del resto del mundo no se diferencian.

                Los edificios desaparecen sin más, pero la gente que hay dentro de ellos también. ¿Dónde van? Miles de personas en todo el mundo se va con sus viviendas.

                En la televisión salen a hablar los presidentes de los países, científicos dando opiniones cada una más variopintas. Mientras tengo la televisión de fondo, empiezo a hacer una mochila, ropa, un poco de comida, zapatos,… cosas necesarias para no volver a casa durante un tiempo. Es peligroso quedarse en las casas.

                Cuando bajo a la calle, me doy cuenta de que no soy la única que ha tenido la misma idea. Cojo mi bici y empiezo a pedalear, hasta que no se aclare todo no volveré, eso si mi casa no desaparece junto con las demás.



16 comentarios:

  1. Jaja, genial María! Qué imaginación tienes :)
    Pero no me extraño, algún día desaparecerán... aunque espero que no nos coja a nosotros dentro!

    Besitos muchos!!!

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    1. Jijiji la idea no es mía, pero el desarollo si. Se ve que mis musas vuelan por otras mentes que me pasan las ideas que les susurran, jijiji.
      Espero que no nos pille dentro.
      Un besillo.

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  2. Muy buena Maria , me imagino que la imaginación vuela rápido, a mi se me ocurre que unos marcianos han venido y con sus grandes grúas han elevado esos edificio a su planeta, así se ahorran la construcción. Un abrazo

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    1. Pues es una buena cntinuación, pero vaya marcianos más vagos, jajaja.
      Un besillo.

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  3. ¡Diosss!¿Por qué desaparecen los edificios y no los políticos? seguro que seguiríamos viviendo en nuestras casas pero mucho más tranquilos.
    Cuanta imaginación María.
    Besos

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    1. Ay pues eso si que nos vendría bien, todos fuera, a otros planetas, a repoblar el planeta.
      Un besillo.

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  4. A mí no me importaría irme volando con mi casa y aparecer... en cualquier sitio lejos de esta locura.
    Buen relato, María. Lo encuentro esperanzador.
    Un beso.

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    1. Jijiji pues no sé yo... depende de donde te mandes, si es a una isla desierta llena de libros, a mí no me importaría para nada.
      Un besillo.

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  5. ¿A dónde van los edificios? ¿¿Qué le depara la huida a la protagonista? Dos misterios que le dan todo su encanto al relato, y me encantó que así sea, aunque pareciera que la historia da para más ;)

    ¡Saludos!

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    1. La verdad es que se queda ahí, no hay continuación. Me alegro de que veas encanto en eso.
      Un besillo.

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  6. Me gusta esta visión apocalíptica. Un fin de mundo alternativo. Me recordó un poco la película The Happening, de M. Night Shyamalan.

    Más saludos!

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    1. Ay pues no la he visto, tendré que ponerla en pendientes.
      Un besillo.

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  7. Uy, qué espeluznante! No sé si irme a dormir a la calle, quizá allí esté más segura! Mil besos María.

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    1. Jijiji pues es posible, nunca se sabe, a lo mejo el asfalto también desaparece.
      Un besillo.

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  8. Ja, jaaa… La verdad es que no sería mala idea. Un relato super original. Mi teoría es que la tierra, harta de que le claven agujas de hierro y hormigón, se las está quitando de encima de un plumazo. Lo malo es la gente que vivía dentro… ¿a dónde ha ido a parar? En todo caso, parece claro que se trata de un movimiento ecologista, je, je

    Por cierto que yo acabo de escribir un relato con un tema similar… unas desapariciones inexplicables, un sueño o pesadilla… o algo peor. En cuanto pueda lo publicaré y podrás leerlo.

    Hasta la próxima

    Besos

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    1. Deseando leerlo, ya me dirás cuadno lo publicas.
      Si parece que la naturaleza se está tomando la justicia por su mano.
      Un besillo.

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