27/6/16

Capitán del barco



                — Estamos aquí reunidos hoy para elegir al capitán del barco. Son muchos los que quieren presentarse pero solo puede salir uno. Los que quieren serlo que suban aquí.

                Varios niños se levantaron y subieron a la caja de madera que ya se quedaba pequeña con tantos piececitos. Abajo tres niños miraban expectantes.

                — Empecemos, que cada uno se presente y diga porque tiene que ser elegido.

                — Me llamo Rosita, soy la primera en hablar porque soy una niña y tiene que haber igualdad entre niños y niñas.

                — Eso no es igualdad Rosita.

                — Mi madre dice que las mujeres siempre han estado las últimas en todo y que ahora les toca ser las primeras.

                — Bueno da igual, si al final hablaremos todos.

                — Yo quiero ser capitana de este barco porque pondré a trabajar limpiando a los hombres, y a las mujeres las dejaré tomando daiquiris en cubierta.

                — ¿Qué son daiquiris? — Un niño de entre el público se levantó para preguntar.

                — Son las bebidas perfectas, eso dice mi madre.

                — Pero yo no quiero tomar daiquiris, yo quiero ser pirata. — La única niña del público se levantó enfadada.

                — No te preocupes, podrás hacer lo que quieras. Yo, Rosita te lo prometo.

                — ¿Quién habla ahora?

                — Me llamo Juan. Y prometo que si salgo capitán del barco todo va a ir muy bien, podremos saquear y conseguiremos los mayores tesoros.

                — ¿Y eso cómo lo vas a hacer? — Preguntó otro niño del público.

                — ¿Qué más da? Lo que importa es que lo voy a hacer.

                — Siguiente.

                — Yo, Pedro, voy a ser el capitán del barco porque mi padre tiene una tienda de cosas de piratas y os traeré espadas para todos.

                Los tres niños del público aplaudieron entusiasmados.

                — Si me votáis a mí, Juana, prometo que lo haré lo mejor que pueda. He visto mucho los telediarios y sé cómo se hace esto de gobernar un barco.

                — Te toca Pepe.

                — Yo no voy a hablar.

                — Pues si no quieres ser capitán bájate de la caja.

                — Si, si quiero ser capitán. Pero cuando elijáis a uno, yo lo derrotaré con mi espada y me nombraré capitán. Y tendréis que dejarme serlo.

                Un niño llegó corriendo de la calle de al lado.

                — ¡Corred, corred!  A Paco le han regalado un tren gigante. Está chulísimo, vamos a subirnos.

                — Pero aún no hemos elegido el capitán del barco.

                — Da igual, el tren está más chulo.

                — ¿Y quién va a ser el maquinista?

                — Pues Paco claro, es suyo.

                Todos los niños salieron corriendo a ver el magnífico tren que le habían traído a Paco. Ya jugarían a piratas mañana.


12 comentarios:

  1. Qué chulo!!!! Y has retratado a todos los tipos de niños que nos podemos encontrar en un grupo, la listilla feminista que sabe lo que son daikiris, el niño abusón que quiere mandar si o si, el que no habla...y al final se van con el juguete nuevo, real como la vida.
    Un besito.

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    1. En este mundo tan extraño es lo que toca. Miles de ejemplos tenemos, y no sé con cual de ellos me quedaría...
      Un besillo.

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  2. Los niños jugando son imprevisibles. Un abrazo

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  3. Podría poner nombres famosos de los de todos los días en los noticiosos a todos tus niños, pero lo dejaré para otro día que estoy muy sensible.
    Muy buena la metáfora. real como la vida misma.
    Un abrazo.

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    1. Si, yo también podría, jejeje. Pero será mejor dejarlo como está.
      Un besillo.

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  4. Algo de política hay en toda esta historia. Niños que se harán grandes y querrán gobernar un país en vez de un barco o de un tren, entre otras cosas por que es más grande. Y prometerán a los demás lo que sea, aunque después vayan por libre mirando en su propio beneficio.
    Buen relato metafórico ¿O no lo era?
    Besos

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    1. Lo era, o eso pretendía. Creo que lo he conseguido, por vuestros comentarios.
      La verdad es que es todo tal y como lo cuentas.
      Un besillo.

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  5. Jejeje, muy bueno María!
    Chispa ocurre lo mismo en la cruda realidad...

    Besitos muchos y buen inicio de semana!!

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  6. Pues sí, me ha gustado mucho tu relato y estoy de acuerdo con los comentarios que se han hecho sobre su trasposición a la vida adulta (¿la real?) y en concreto al mundo político, je, je (aquí todos quieren ser capitán del barco pero de lo que parecen no darse cuenta es de que nosotros ya hemos votado dos veces y, como sigan sin ponerse de acuerdo, el barco se hunde)

    Pero es que, además, el diálogo te ha salido genial. Se nota que estás cerca de esa gente menuda y que tienes unas dotes de observación de escritora. Me han encantado, tanto las frases de los niños como la caracterización de sus personajes. Muy bueno, en serio

    Un beso

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    1. Como haya unas terceras no sé quien irá a votar, porque la gente está más que harta, de unos y de otros.
      En fin, que me encantan los niños, y es verdad que sus conversaciones me maravillan, jijii.
      Un besillo.

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