11/4/16

La pequeña aspirante



                El disco sonaba de nuevo como cada vez que esa puerta se abría en la oscuridad. Mi corazón empezaba a galopar mientras oía sus palabras como martillos golpeándome la frente.

                - ¿Dónde está mi pequeña aspirante a conseguir mi corazón?



                Cada quince días tenía que soportar todo aquello, y por mucho que yo le explicaba a mi madre entre lágrimas y súplicas, ella y su abogada me hablaban de esa zarandaja de la actuación procesal.

                Pues ya estaba harta, iba a conseguir mi independencia aquella misma noche. El cuchillo que acariciaba debajo de mi almohada me daría la libertad que tanto ansiaba.


18 comentarios:

  1. María, hoy me has dejado sin palabras. Un pequeño relato, con mucha, mucha fuerza. Un besito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues fijate que me alegro con eso de dejarte sin palabras. Gracias por tus no palabras, jejeje.
      Un besillo.

      Eliminar
  2. Me ha encantado María, con pocas frases transmites mucho. Es un relato que tiene fuerza, y tocas un tema diferente a lo que sueles hacer. Enhorabuena! ; )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ummm últimamente me voy siempre para el mismo lado. Algo me quiere decir mi subconsciente... Jijiji
      Un besillo.

      Eliminar
  3. Ufff Maria que duro, quien estaba amenazando y de quien se quería librar. Un buen micro. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una situación muy difícil que por desgracia viven muchos niños y niñas en el mundo.
      Un besillo.

      Eliminar
  4. Qué duro y que desesperadas llegan a sentirse algunas personas.
    Un besín.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando las situaciones llegan al límite, y los niños son indefensos, no tienen armas aún para defenderse.
      Un besillo.

      Eliminar
  5. Hay madres que son como una venganza del destino. Cuánta dureza en tan pocas palabras.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si, a veces creemos que hacemos lo mejor para nuestros hijos, y nos equivocamos.
      Un besillo.

      Eliminar
  6. Un micro duro, efectivamente, y que nos deja la puerta abierta a suponer muchas cosas, todas a cual más dramática. Eso sí, el final no deja ningún lugar a dudas. Se te dan muy bien los microrrelatos. Creas tensión y dejas el poso de la duda, el interrogante que expande el relato fuera de sus palabras
    Besos compañera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. La verdad es que me encanta escribirlos. Veremos a ver como lo hago cuando quiera escribir una novela, jejeje.
      Un besillo.

      Eliminar
  7. La desesperación puede llevarnos a hacer cosas muy drásticas...

    Un micro estupendo, María, mucha tensión y un sin fin de posibilidades que dejas sembradas en nuestra mente de lectores. Me ha gustado mucho :))

    Un besillo de lunes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta que la gente se quede imaginando, aunque cuadno a mí me pasa me da una rabia... jajaja
      Un besillo.

      Eliminar
  8. Cuando la angustia llama a la puerta cada noche de una dulce niña es muy probable que en el menor descuido salte la alarma y se produzca la locura.
    ¡Buen micro María!

    Un besito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los niños son seres muy indefensos, y para eso estamos los adultos, para protegerlos, y no para todo lo contrario.
      Un besillo.

      Eliminar
  9. Oh, que extrema la solución que encontró. Terrorífico microrrelato.

    Saludos, María.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Llegó al extremo. Una penma que acabe mal toda esta situación.
      Un besillo.

      Eliminar

Deja tu huella. Me encantaría leerla.