16/4/16

La Búsqueda XXXVII



 SINOPSIS DE LOS PERSONAJES



HADAS:

DRÍADES: Hadas de Tierra.

SALAMANDRAS: Hadas de Fuego.

ONDINAS: Hadas de Agua.

SILFOS: Hadas de Aire.


DRÍADES: 

Arien: Reina de los Dríades.
 
Eglantina: Maestra Dríade.

Ellyon: Buscador Dríade.

Abatwa: Dríade desterrado.

SALAMANDRAS:

Nimue: Reina de las Salamandras.

Glasting: Maestra de las Salamandras.

Leanan: Buscadora anterior.

Morrigu: Buscadora de las Salamandras.

ONDINAS:

Oonagh: Reina de las Ondinas.

Lorelei: Antigua buscadora y pareja de Abatwa.

Licke: Buscadora de las Ondinas.

SILFOS:

Moira: Reina de los Silfos.

Edrielle: Buscadora de los Silfos.


ELFOS OSCUROS:

Zelantina: Reina de los Elfos oscuros.

Dagmar: Hijo de Zelantina y Guerrero Ede los Elfos Oscuros.

Sharku: Guerrero de los Elfos Oscuros.

Shiary: Hermana de Sharku.

Morathi: Elfa guerrera.

CENTAUROS: 

Quirón: Rey de los Centauros.

Myla: Hermana del Rey.

Nicos: Guía de los Centauros.

DRAGONES:

Ikran: Dragón de Morrigu.

Fafnir: Dragón de Dagmar.


CAPÍTULO XXXVII
 
                Aquel momento mágico se deshizo por un crujido muy leve, que todos pudieron oír. Sus miradas fueron directamente a los huevos que descansaban al lado del Fénix. Parecía que estaban a punto de abrirse. Los siete huevos crujían al unísono, aunque no se les veía ninguna grieta por ninguna parte. Hadas y elfos rodearon al ave y a los huevos que allí descansaban.


                —El proceso acaba de empezar. Aún tardará un rato. Vamos a preparar algo para comer. —Dijo Edrielle.

                Todos se pusieron manos a la obra. Abatwa y Ellyon fueron a cazar algo de carne que llevarse a la boca. El resto recopilaron todas las semillas y los frutos que habían recogido por el camino. Licke fue a por más, ya que no había suficientes. Shiary la acompañó.

                El ambiente del campamento había cambiado. Todos estaban en silencio, a pesar de que las hadas se comunicaban entre sí mentalmente. La paz se había instalado entre ellos. Todos actuaban como si aquello fuera lo más natural del mundo y como si siempre hubiera sido así. Compartían el momento en silencio, pendientes de los crujidos que emitían los huevos.

                Cuando llegaron los demás terminaron de cocinar y comieron entre risas y voces amortiguadas. Seguían con los ojos y los oídos puestos en los huevos.

                Morrigu y Dagmar no se separaban para nada, incluso comían cogidos de la mano. Se miraban continuamente y tenían a los demás embrujados con sus muestras de cariño. Abatwa se sorprendía de vez en cuando mirando a Licke y pensando en ella como algo más que una amiga.

                En mitad de la comida, un crujido más fuerte que antes los hizo levantarse a todos de un golpe. Uno de los huevos tenía una grieta. Era el huevo del dragón que se le había presentado a Morrigu como Ikran. La Salamandra se acercó al huevo despacio, y mientras se abría ella empezó a tocar la cáscara. Los movimientos de dentro parecían más rápidos, se notaba la impaciencia por querer salir. El huevo se abrió del todo, un dragón asomó su cabeza y Morrigu le empezó a quitar los trozos de cáscara que tenía adheridos.

                El dragón era muy pequeño, su color naranja brillaba como el fuego, y sus ojos estaban abiertos de par en par. Dio un salto saliendo del huevo y se acercó a Morrigu. Le subió por el brazo y se subió al hombro. Desde ahí rugió, un rugido potente para su pequeño tamaño.

                Otro de los huevos empezó a abrirse, era el huevo del dragón que se le había presentado a Dagmar como Fafnir. Del huevo salió un dragón tan blanco que deslumbraba a todos. Saltó y se puso en el hombro del elfo. Rugió como su compañero y ambos bajaron a tierra para ponerse a jugar entre ellos.

                Todos miraban la escena divertidos.

                Los dragones se perdieron en el bosque mientras ellos los intentaban seguir con la mirada.

                —Van a cazar. Necesitan aprender solos. Los demás huevos no se abrirán hasta que no los llevemos con los demás dragones.

               — ¿Tú como sabes todo eso Morrigu?
               
              —Yo también lo sé Morathi. Es algo que sabemos sin saber cómo. Pero lo sabemos cómo si hubiera sido así desde siempre. — Dagmar contestó de forma pausada, pero ya no se lo notaba el miedo que sentía antes, cuando hablaba con la elfa.



4 comentarios:

  1. Muy hermoso, desde ese silencio con la atención en el crujir de las cáscaras de huevo, las muestras de cariño entre Morrigu y Dagmar, la mirada de Abatwa puesta en sus sentimientos hacia, de nuevo, una Ondina... Hasta el nacimiento de dos de los dragones. Una nueva revelación, un giro fantástico camino al desenlace, en éste, siempre, maravilloso mundo de hadas, elfos y dragones. Un placer leerte de nuevo, María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Me alegro de que te guste. Ya te queda poquito para acabarlo. Gracias por ser ese Abatwa siempre fiel.
      Un besazo Hermano de Letras.

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  2. Una espera que llega a su fin y a lo largo de este capítulo. Un capítulo en el que las hadas y elfos, pacientes, contemplan el nacimientos de los primeros dragones. Y unos dragones que nada más salir del huevo, se conectan con su correspondiente hada y elfo. Es tan bonito, que valdría mucho la pena verlo en pantalla.
    Un abrazo, María.

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    1. Ayyy que gran halago. No sé hasta que punto verlo en pantalla. Aunque me gustaría, jejeje.
      Un besillo

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