12/4/16

La adversidad de las olas



                El día que una ola salte más de lo convenido estaremos ahí para saltarla. Porque somos expertos en afrontar adversidades, porque no sería la primera que nos atrapa en sus voraces aguas saladas. Porque somos eternos luchadores que sortean cualquier obstáculo que se les ponga por delante…


                - ¡Mamá que viene otra! ¡Salta!



                Y ahí me quedé yo con el agua y la sal dándome de lleno en la cara por perderme en elucubraciones. Mientras mi hija de cuatro años no paraba de reír ante la torpeza de su madre.


22 comentarios:

  1. Una buena metáfora acerca de lo que muchos hemos hecho o seguimos haciendo antes las adversidades: quedarnos paralizados pensando en otras cosas.
    Un abrazo.

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    1. Si suele pasarnos, y mejor saltar las olas que atravesarlas.
      Un besillo.

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  2. Jajajaj, me encanta!!!!! A mí también me ha pillado más de una ola por alelar,jejeje, mientras los niños están atentos y viven el presente, son complicarse.
    Me ha encantado.
    Besos.

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    1. Si los niños son más listos que nosotras, jejeje.
      Un besillo.

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  3. Qué entrañable, compartir olas y risas.
    Besotes

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  4. Ja,ja,ja como no me gusta que me pillen las olas y me mojen la cabeza me meto en un lugar donde azotan menos, Pero si que alguna siempre me hace la jugarreta. Una buena metáfora de las adversidades.
    Un abrazo

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    1. Jijiji, a mí me encanta jugar con las olas, y a mis hijas ni te cuento.
      Un besillo.

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  5. Me ha gustado mucho, las olas son una gozada en la playa ver a los crios como disfrutan con ellas, mi hijo se a pasado de pequeño horas y horas saltandolas, disfrutaba muchísimo y yo mas de verlo, eso si cuando a mi me alcanzaba una me caía y él se partia de la risa jeje, pero lo pasábamos muy bien, ahora tengo que tener mucho cuidado por que no me entre agua en los oídos y procuro no bañarme cuando hay mucho oleaje, pero es una gozada ver el mar y las olas. un beso. TERE

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    1. Ay pues es una pena. Porque a mí me encanta meterme en la playa con mis niñas a saltar olas, y aquí tenemos olas muy a menudo.
      Un besillo.

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  6. Divertido y tierno a la vez, María. Puedo imaginar la escena perfectamente, incluso sentirme identificada con ella. ¡Muy buena metáfora!

    Un besillo de martes.

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    1. Muchas gracias. Me alegro de que te sientas representada en mis letras. Eso es un gran piropo.
      Un besillo.

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  7. Ja,ja. Buen guión con un buen añadido de moraleja: Nos empeñamos en dar lecciones a los demás cuando nosotros mismos no somos capaces de aprender lo que enseñamos.
    Nos pillan las olas.
    Gracias por el deleite que me proporcionas al leer cosillas como estas.
    Besos

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    1. Muchas gracias a ti por tus palabras.
      Nos pillan las olas, jeje.
      Un besillo.

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  8. Creo que yo también me he visto en esa misma tesitura, je, je. Me ha gustado mucho ese título, y el mensaje que contiene. En mis tiempos jóvenes (bueno, hace muy poquitos años) me gustaba practicar surf en las playas vizcaínas, y de revolcones sé un rato. Así que, estoy totalmente de acuerdo contigo: ¡Qué nos echen olas!
    Besos maja

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    1. Siiii como me gusta el mar. La verdad es que las olas tienen su aquel, y eso que no he hecho surf en mi vida, jejeje.
      Un besillo.

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  9. A más de uno le ha pasado que se abisma tanto en sus propios pensamientos, se adentra tanto en sí mismo, que al final te tiene que pasar un accidente para espabilar. Por ejemplo, te tropiezas si vas caminando, o chocas con alguien o algo. No es tanto la vergüenza, sino más bien qué tanto uno es capaz de ausentarse del mundo en ese momento.

    Saludillos!

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    1. La verdad es que si, a veces nos centramos tanto en nosotros que no vmos lo que se nos viene encima. Jejeje
      Un besillo.

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  10. Me pillan olas continuamente... con lo poco que me costaba saltarlas cuando era pequeña... Un besito

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    1. Jiji, será cosa de la edad. Antes vivíamos a lo loco, ahora pensamos demasiado.
      Un besillo.

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  11. Ante la adversidad buenas son las sonrisas, :)
    Muy buena metáfora María.

    Besos!

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    1. Muchas gracias. No hay nada como una sonria a tiempo, y las niñas dando lecciones.
      Un besillo.

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