19/3/16

La Búsqueda XXXIII


 SINOPSIS DE LOS PERSONAJES



HADAS:

DRÍADES: Hadas de Tierra.

SALAMANDRAS: Hadas de Fuego.

ONDINAS: Hadas de Agua.

SILFOS: Hadas de Aire.


DRÍADES: 

Arien: Reina de los Dríades.
 
Eglantina: Maestra Dríade.

Ellyon: Buscador Dríade.

Abatwa: Dríade desterrado.

SALAMANDRAS:

Nimue: Reina de las Salamandras.

Glasting: Maestra de las Salamandras.

Leanan: Buscadora anterior.

Morrigu: Buscadora de las Salamandras.

ONDINAS:

Oonagh: Reina de las Ondinas.

Lorelei: Antigua buscadora y pareja de Abatwa.

Licke: Buscadora de las Ondinas.

SILFOS:

Moira: Reina de los Silfos.

Edrielle: Buscadora de los Silfos.


ELFOS OSCUROS:

Zelantina: Reina de los Elfos oscuros.

Dagmar: Hijo de Zelantina y Guerrero Ede los Elfos Oscuros.

Sharku: Guerrero de los Elfos Oscuros.

Shiary: Hermana de Sharku.

Morathi: Elfa guerrera.

CENTAUROS: 

Quirón: Rey de los Centauros.

Myla: Hermana del Rey.

Nicos: Guía de los Centauros.

CAPÍTULO XXXIII

                Escondidos tras la maleza observaban a los elfos como escarbaban para encontrar los huevos. Habían llegado antes que ellos. El tiempo que habían estado entre aquellas aguas los había alejado demasiado de su destino.


                Era irónico que los mismos que los previnieron, estuvieran antes que ellos delante de su destino. Abatwa había propuesto luchar con ellos y llevarse los huevos. Edrielle no estaba de acuerdo y Morrigu tampoco. Licke y Ellyon aún no se habían decidido.


                Así que allí estaban viendo a sus enemigos naturales desenterrando. Estaba claro que ellos no podrían quedárselos. Acabaría con el mundo tal y como lo conocíamos.


                Morathi sacó un huevo. Tenía unos colores maravillosos, era algo indescriptible, si alguien hubiera tenido que describir su color no hubieran podido hacerlo. Brillaba y los colores se movían en forma de ondas.


                Morathi lo levantó y se rio.


                - Al final los huevos son nuestros. Esas hadas tendrán que arrodillarse ante nosotros.


                Los demás elfos se acercaron al huevo para contemplarlo. Y en ese momento Fénix aterrizó frente a ellos. Se pusieron en guardia. Morathi y Sharku sacaron su espada.


                - Bajad vuestras armas. Fénix no nos hará ningún daño. – Dagmar se acercó al ave y con suavidad le acarició el pico.


                - Si él está aquí, esas hadas también estarán cerca. Debemos encontrar los demás huevos e irnos lo más rápido posible.


                - Sharku tus palabras denotan miedo. – Dagmar intentó burlarse del elfo. Este acercó la punta de su espada a su garganta.


                - Rebanaría a esas hadas en mil pedazos sin con eso consiguiera lo que deseo, pero está claro que TU madre nos ha dado órdenes muy precisas de no hacerles daño a no ser que fuera necesario. Yo haría que fuera necesario, pero aquí tenemos al chivato de su hijo.


                - Si necesitas una excusa, aquí tienes una.


                Abatwa salió de entre la maleza con su espada en la mano.


                - Vaya, vaya, lo que tenemos aquí. Estaré encantado de ensartarte como un salmonete.


                Ambos se acercaron con la intención de luchar, pero el ave se puso entre ellos mirándolos desafiantes.


                - Fénix, hay que resolver esta situación. Ellos no pueden quedarse con los huevos. El mundo acabaría.


                - ¿Y tú qué sabes? A lo mejor nosotros lo arreglamos. Mira como está ahora, ¿Qué es lo que quieres salvar? Los hombres habéis destrozado todo lo que se os ha dado, y seguís haciéndolo con miles de excusas baratas.


                - Yo no soy un hombre. Soy un Dríade.


                - Se nos ofende el hombrecito.


                Mientras ambos discutían, las demás hadas habían salido de su escondite. Todos estaban alerta, con sus armas en mano, pero sin sacarlas. Morrigu sin embargo miraba hipnotizada el huevo que tenía Morathi entre sus manos. No podía quitarle la vista de encima.


                Un pitido ensordecedor salió del huevo. Todos se taparon los oídos. Morathi lo dejó caer. Solo Fénix y Morrigu parecían no oírlo. Ella sonrió y se acercó al huevo. Lo cogió entre sus manos y toda ella se envolvió en llamas. Dejaron de oír aquel pitido, todos observaban a Morrigu que parecía estar en contacto con el huevo. Intentaron entrar en su mente. Pero una barrera les hacía imposible la entrada.


                La Salamandra empezó a andar, se acercó a Dagmar y lo metió dentro del fuego. Ahora las cuatro manos tocaban el huevo. Sus frentes estaban unidas, pero lo más curioso de todo es que Dagmar no se quemaba.

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4 comentarios:

  1. ¡Vaya! Pues al final sí que han llegado los elfos antes al encuentro de los huevos de dragón, sin embargo, parece ser que la unión entre Morrigu y Dragmar puede ser síntoma de una solución ante los deseos y pretensiones del resto de sus compañeros. Es muy buena la reflexión que hace cada uno de ellos ante lo que se acontece, la puesta en duda sobre lo que es mejor para el mundo según sus ideales de dríades, humanos y elfos. Espero, en serio lo digo, no tener que ensartar a nadie como a un salmonete... XD
    Fantástico capítulo con aroma a desenlace.
    ¡Abrazo grande, María! ;)

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    1. Jajajaja, veremos a ver, porque Abatwa es muy visceral, espero yo también que no llegue la sangre al río.
      Veremos a ver que pasa ahora que ya tienen, al menos, un huevo.
      Un besillo.

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  2. Al fin han llegado al objetivo de su búsqueda, aunque se han encontrado un problema muy grande, ya que los elfos finalmente han llegado antes. No obstante, Fénix se interpone, y los huevos de dragón parecen tener muy claro lo que hacen y con quiénes se quieren ir. Misterioso es pitido y esas llamas que envuelven a ambos seres diferentes. Una nueva unión que nace junto con el huevo de dragón. Bonita imagen. ¿Qué vendrá a continuación?
    Un abrazo, María.

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    1. La verdad es que no todo sale como ellos esperaban en un principio. Pero la vida está llena de sorpresas.
      Un besillo Compañero.

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