8/1/16

Mamá a dieta



                Estamos a principios de año y como todos los primeros de año y la mayoría de las personas humanas que se han hinchado de comer estas Navidades, hay que ponerse a dieta.

                Si señores, a dieta, a bajar esos kilitos de más que ya te sobraban antes de entrar en diciembre. Pero que las Navidades te dan la excusa perfecta para decir lo mucho que has engordado porque no has parado de comer en todas esas comidas interminables, donde enlazas con la cena. Si, llegan las ocho de la tarde y aún estás sentada alrededor de la mesa, preguntándote sí ese polvorón que queda se lo va a comer alguien.

                Y llegas a casa, y dices que para compensar te vas a cenar un par de yogures, pero pasas por delante de ese jamón que siempre te regalan en Navidad y te partes una lonchita. Y abres el frigo y ves el queso que tanto te gusta y te partes un trozo. Te coges un par de yogures y te sientas en el sofá rendida de tanto comer. Y cuando has terminado vas a la cocina a por agua, pero por el camino está ese maldito jamón que te llama a gritos…

                A lo que iba, estamos a principio de año, y la dieta comienza el lunes, porque claro, las dietas siempre se comienzan el lunes. Y dices, como voy a empezar el lunes, habrá que acabar con todas esas chuches que nuestros queridos Reyes Magos han sido tan generosos de tirarnos desde las carrozas, o dejarnos en los zapatos. Así que como no tenías bastante dulce en el cuerpo te atiborras de azúcar.

                Y mientras tanto, te preguntas, como lo harán todas esas madres para ponerse a dieta. Porque yo no sé a las demás, pero a mí me cuesta horrores. Y aquí os expongo mis motivos:

                Mis hijas están en una etapa en la que no quieren comer de nada, y cuando digo nada, quiere decir nada. La pequeña se alimentaría a base de macarrones y ensalada, y la mayor a base de boquerones. ¿Y eso que significa? Pues que las comidas son una batalla campal. “No me gusta lo verde”, “me duele la barriga”, “no tengo hambre”,… además de todas esas historias que te cuentan para no comer.

                Con lo que dices, o haces dos comidas, la de dieta para ti, y otra para las niñas, o te peleas día sí y día también porque se coman lo que tienen en el plato. Y una no tiene intención de ponerse a hacer dos comidas, con lo que me toca pelearme.

                Y otro motivo por el que me cuesta ponerme a dieta es que soy el saco sin fondo de mis queridísimas hijas. Y me explico. No me gusta nada tirar la comida, así que cuando les hago un bocadillo a mis hijas y no se lo acaban, lo que sobra me lo como yo, porque la comida no se tira. Se dejan la mitad de la tortilla de atún, pues al saco sin fondo, y así con todo lo que pasa por sus manos. Como comprenderéis es difícil seguir una dieta estricta.

                Y luego está el ejercicio. Haz ejercicio para acompañar la dieta. Anda una hora al día como mínimo. Y me pongo a andar con mi viejo chándal y mis tenis normalitos, sin marca ni nada, o por lo menos no de esas conocidas. Y me voy cruzando con mujeres estupendas que van completamente conjuntadas con sus mayas ajustadas, y yo me imagino con eso, y me veo la celulitis asomando por cada poro del pantalón y me dan ganas de reír. Y para colmo me adelantan las viejecillas que van todas las mañanas a andar, porque es bueno para la salud.

                Así que decido que andar no es lo mío. Y digo haré bici en ese trasto que tengo de perchero en mitad de mi habitación. El lunes quitaré la ropa de encima y me pongo a pedalear. Y al mediodía empezamos la dieta. Ya veré que opción elijo para que coman mis hijas. Por lo pronto habrá que acabar con las chuches de Reyes.


10 comentarios:

  1. Ja ja ja... Lo de ser "el cubo de la basura" es un peligro para las madres. Mira, yo soy la de la dieta eterna, y hago cenas diferentes para los niños y para mi marido y para mi. Y con las comidas igual (las de entre-semana para nosotros dos).
    Y sobre lo de salir a andar, lo tengo que recuperar, porque mi objetivo es salir al menos 2 veces a la semana (que para eso me he auto-regalado unas zapatillas monísimas de color rojo)
    Animo y a por ello

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    1. Pues estupendo, a estrenar las zapatillas de color rojo, que seguro que son maravillosas.
      Yo tengo unas lilas que están nuevecitas de todo el uso que les he dado, jejeje.
      Un besillo.

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  2. Me he tenido que reir, María, porque tienes toda la razón. Hay que ver la de excusas que inventamos para postponer el momento de comenzar la dieta y tirarnos a la calle a caminar o a correr, según nuestro grado de motivación y entrenamiento. Aquí en casa, al menos, no hay niños que me tienten con sus sobras, algo es algo, pero en todo lo demás estoy como tú.

    Habrá que echar mano de la fuerza de voluntad que nos ha traído el Año Nuevo, no? :P

    Un besillo y muchos ánimos!!

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    1. Uy mi fuerza de voluntad se quedó en el camino. Yo creo que se le cayó a algún camello.Jijiji.
      Un besillo.

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  3. Hay Maria las dietas después de las fiestas. Yo no tengo niños chicos que tenga que demostrar que como, pero que hago con los restos de duces , turrones, polvorónes y algunos bombones que andan en las bandejas todavía. Con lo rico que sabe cuando te sientas en el sofá a ver la tele después de comer y viendo la serie favorita ¡sabe tan rico! ese polvorón comido a cucharaditas, o los mordisquitos al turrón. Así que la dieta la dejaremos para otro día , por que como está la vida quien se atreve a tirar a la basura esos manjares. Hasta caducados soy capaz de comerlos antes de tirarlos. Y después llegará febrero y aquí hay una tradición ya os la contaré y otra vez a engordar, jajajaja, Luego llegan cumpleaños mio y de mi marido , los de mis amigas del café de los martes, jajajaja en serio a mi edad es una pena adelgazar. Solo nos pondremos serias si por salud lo manda el médico. Y ya llegará el verano cuando el vikini no me valga esa es otra . Encantada de leer todo lo que escribes amiga, apenas te conozco y ya te considero mi amiga, si tu me lo permites. Un abrazo

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    1. Ay pues yo ya ni por salud ni por nada. Tengo una boda en septiembre y tengo que estar divina.
      Me alegra que te sientas tan a gusto en mi rinconcito. Puedes venir cuando quieras porque esta es tu casa.
      Un besillo enorme.

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  4. Jajajaja, me encanta este post!!!!! Yo también soy el saco sin fondo de la comida de mis hijos. El pequeño hasta hace poquísimo comía fatal y la mayor es vegana así que estoy acostumbrada a hacer varias comidas. Yo tengo suerte porque no engordo, pero cuando como mal sí que tengo problemas digestivos y me encuentro mal y cansada así que el lunes volveré a cuidarme porque ni te quiero contar lo que me llevo comiendo estos días. Te diré que el día de Reyes en casa tuve roscón normal, roscón relleno de nata y roscón relleno de crema, y mi hermana ayer me trajo otros dos roscones enormes, ainnnns, y quien se niega a comer un trocito, y luego otro...
    Lo del ejercicio yo lo retomaré la semana que viene. Lo tuve que dejar porque por el estrés había adelgazado mucho y el médico me mandó parar un poco pero quiero volver a correr. Me he reído porque cuando empecé a correr e iba lenta como yo sola y respirando como una locomotora de las de antes algunas señoras mayores me adelantaban como si tal cosa,jajajaja. Me he reído mucho, ya nos contarás tus progresos para ir divina ala boda de septiembre.

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    1. Jajajaja me alegra haberte hecho reír. La verdad es que no me gusta mucho el dule. Así que los roscones ni los he probado. Eso sí, el día seis como siempre desayuné unos churros.
      Ahora a ponerse al día.
      Un besillo.

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  5. Pues yo la dieta la dejo para el lunes. Y el ejercicio también. Por lo pronto me estoy comiendo unas trufitas y unos barquillos, que el lunes llega pronto...¡Qué cruz!

    Esto me recuerda que tengo un post antiguo sobre lo de correr. Lo voy a subir otra vez, jejejeje.

    Un besico.

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    1. Jajajaja pues nada el lunes nos ponemos todos.
      Un besillo.

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