9/1/16

Hay días...



                Hay días de vasos medio vacíos, días de lluvia tras el cristal a pesar del sol radiante que se filtra tras las persianas. Días de enfados porque sí, y días en los que todo te sale mal.

                Hay días en el que tu amor es mucho más grande que el que recibes. Días en los que te das cuenta de que tus esfuerzos son los únicos, tus alegrías por otros no son recíprocas.

                Días en los que un vale te hunde hasta el fondo, y sabes que ya no va a ser fácil salir de ahí. Días en los que las batallas están perdidas de antemano. Días solitarios.

                Y te vas, te vas a ese lugar de tu mente. Ese en el que te sientes a gusto. Aquel lugar lejano, ese lleno de arena. Un lugar envuelto en viento. Las olas te salpican en la cara, pero te da igual. Te sientas y mezclas tus dedos con la arena ahora demasiado fría. No estás en tu sitio, no es este. Aquí no hay sol, no cierras los ojos para que te llene.

                Solo notas tu corazón como se deshace en pedazos, como las grietas se abren paso con cada lágrima que moja tu cara, ¿o no? Porque te acuerdas de que ya no sabes llorar por el dolor. Eso te quedó vedado aquel día. Ya no puedes llorar para deshacerte de esa quemazón que no te deja vivir.

                Y abres los ojos y te das cuenta de que esa playa solo está en tu cabeza. No hay arena, ni mar ni olas, ni siquiera el agua salada de tus ojos, nada. No hay nada. Y así es como te sientes, la nada te engulle poco a poco hasta que solo queda la autómata que sigue adelante. Esa que se dice “esto también pasará”.

                Hay días…


24 comentarios:

  1. Hay días...

    Cuan ciertas son tus palabras, María.
    Gracias por compartirlas.
    Te sonrío con el Alma.

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  2. Me hiciste recordar una de mis lecciones favoritas del budismo: "Lo único permanente es el cambio constante".

    Cuando puedas, busca y lee el cuento "El anillo del rey" (también conocido como "Esto también pasará").

    Saludos!

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    1. Me has intrigado. Buscaré el cuento.
      Muchas gracias.
      Un besillo.

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  3. Hay días... y días... pero, por suerte o por desgracia, todos los días pasan.
    Triste, pero bello expresar del sentimiento de esos días en palabras... que lo menos llevan es nada.
    Besillos grandes!!!

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    1. Muchas gracias. Las sentimientos en palabras. Eso ya es todo.
      Un besillo.

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  4. Hay días que nos llevan a la tristeza y a la alegría , es que cada día es diferente. Me encanta leer lo que escribes. Un saludo

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    1. Claro que sí. Cada día un sentimiento.
      Un besillo.

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  5. Todos tenemos días así, de tristeza, de soledad, pero esos también pasan. Es muy triste lo que cuentas, pero no deja de estar expresado de una manera hermosa. Un beso, María

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    1. Muchas gracias. Me alegro de que te guste como está contado.
      Un besillo.

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  6. Hay días y días...lo has descrito genial. Un besito.

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    1. Siiii no hay más que decir.
      Muchas gracias.
      Un besillo.

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  7. Ojalá que esos días sean los menos posibles. Gracias. Un saludo.

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    1. Eso si, aunque tienen que venir para que haya otros mejores.
      Un besillo.

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  8. Aunque esos días son muy tristes tú los has descrito con gran belleza. También eso consuela si llega el caso :)

    Precioso texto, María.

    Un beso de domingo!!

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  9. Espero que la tristeza del relato no llegue a tu corazón. Seguro que todo pasa. Lo mejor es recordar aquellos momentos en los que la risa llenó todo tu cuerpo y te dolía todo de tanto reir. Es mi mejor terapia. Un beso.

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    1. Pues tienes una terapia muy buena. La verdad es que reír es una de las mejores cosas de la vida.
      Un besillo.

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  10. Qué días!! Así los hay... ;)
    Me encantó. Abrazo!!

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    1. Muchas gracias. Afortunadamente esos días pasan.
      Un besillo.

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  11. Por tu texto y por tus comentarios deduzco que es algo personal. Yo también tengo un refugio, pero no es una playa, sino un alto castillo en medio de un frondoso bosque, desde el que dominas un inmenso paisaje que, por un lado ve caer una altísima cascada y, por otro, da al mar, al horizonte. Pero el camino para llegar hasta él es duro, y a veces me quedo dormido antes de llegar, de puro agotamiento.
    Menos mal que después del invierno siempre viene la primavera (que sabia es la naturaleza)

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    1. La Naturaleza es más sabia que todos nosotros. Lo malo es que somos tan tontos que no la escuchamos. Me encanta tu refugio, la recompensa por la dura subida es impresionante.
      Un besillo.

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  12. Cuanta tristeza en esos días María... por suerte pasan, se desvanecen y creamos otros nuevos menos afligidos. Con más amor, sonrisas, otro tipo de recuerdos.

    Un nostálgico y hermoso relato.
    Besitos!!!

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    1. Lo mejor de la tristeza es que al escribir se evapora. Y deja paso a nuevos sentimientos.
      Un besillo.

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