29/12/15

La búsqueda XXV


 SINOPSIS DE LOS PERSONAJES



HADAS:

DRÍADES: Hadas de Tierra.

SALAMANDRAS: Hadas de Fuego.

ONDINAS: Hadas de Agua.

SILFOS: Hadas de Aire.


DRÍADES: 

Arien: Reina de los Dríades.
 
Eglantina: Maestra Dríade.

Ellyon: Buscador Dríade.

Abatwa: Dríade desterrado.

SALAMANDRAS:

Nimue: Reina de las Salamandras.

Glasting: Maestra de las Salamandras.

Leanan: Buscadora anterior.

Morrigu: Buscadora de las Salamandras.

ONDINAS:

Oonagh: Reina de las Ondinas.

Lorelei: Antigua buscadora y pareja de Abatwa.

Licke: Buscadora de las Ondinas.

SILFOS:

Moira: Reina de los Silfos.

Edrielle: Buscadora de los Silfos.


ELFOS OSCUROS:

Zelantina: Reina de los Elfos oscuros.

Dagmar: Hijo de Zelantina y Guerrero Ede los Elfos Oscuros.

Sharku: Guerrero de los Elfos Oscuros.

Shiary: Hermana de Sharku.

Morathi: Elfa guerrera.

CENTAUROS: 

Quirón: Rey de los Centauros.

CAPÍTULO XXV

                Edrielle intentó apaciguar las aguas. Pero se dio cuenta de que ni Morrigu ni Abatwa iban a ceder. Eran demasiado cabezotas para cambiar de opinión. Además ahora tenían en mente otros problemas. Los centauros eran unos seres desconfiados que preferían vivir tranquilos en su soledad.



                - Dejemos esto a un lado. Tenéis que estar unidos para poder hablar con Quirón. Sino no podremos convencerlos para pasar por su territorio.


                Mientras Edrielle pronunciaba estas palabras, Fénix bajo del cielo y se acercó a Morrigu. Unieron sus frentes y el ave graznó en seña de entendimiento. Los elfos que no estaban aún muy lejos de allí oyeron al ave. Dagmar se paró en seco.

                - No estoy seguro de que esto sea lo mejor. Mi madre…

                - Tu madre no está aquí, ahora el que está al mando soy yo. Así que deberías obedecerme.

                Shiary le puso una mano en el hombro para que no siguiera con la pelea. No les beneficiaba, y ella no quería tener que decidir entre su hermano y él.

                Mientras, Morrigu se abrazaba a Fénix y le transmitía toda la tristeza que ella sentía. Los demás buscadores sintieron todo su dolor, que hasta ahora había permanecido escondido. No sabían que sus sentimientos pudieran ser tan fuertes. Abatwa se arrepintió enseguida de todo lo que le había dicho. Su aversión por los elfos no cambiaba, pero entendía a su amiga. Él había sentido lo mismo por Lorelei.

                Al final todos los buscadores se acercaron al Fénix y permanecieron junto a él durante lo que pareció un segundo. Aunque el sol ya estaba en lo más alto del cielo cuando una voz profunda les interrumpió.

                - ¿Quién osa llegar a las lindes del territorio de los centauros?

                Todos se volvieron hacia aquel ser, mitad caballo mitad hombre. Su cara reflejaba hostilidad y la lanza que portaba tampoco ayudaba mucho al acercamiento.

                - Somos los buscadores de las hadas y Fénix, vamos en busca de los huevos de dragón y necesitamos pasar por vuestro territorio. – Dijo Edrielle.

                El ave se adelantó antes de que el centauro articulara palabra, y su rostro cambió. Sus patas delanteras se doblaron como haciendo una reverencia, y Fénix hizo lo mismo.

                - De acuerdo. Supongo que querréis hablar con Quirón. Seguidme.

                Todos se pusieron en marcha. Anduvieron por un camino sin camino, la espesura lo llenaba todo, pero ellos en ningún momento se chocaron con ninguna rama. Daba la sensación de que si no conocías el camino te perderías entre las zarzas y acabarías lleno de arañazos y perdido.

                Pasada la enramada, un claro se abrió entre ellos. Estaban rodeados de árboles, pero no había pequeñas plantas ni arbustos ni nada. Frente a ellos una tierra roja lo bañaba todo. Entonces pudieron ver a pequeños centauros correteando y jugando, que se paraban para observarlos mejor. No tenían ningún tipo de vergüenza, lo hacían con descaro y con esa seguridad que albergaba su especie.

                También observaron mujeres centauros con largas cabelleras que se asemejaban a las crines, que los miraban con orgullo, casi por encima del hombro. Pero todos y cada uno de los centauros que se encontraron por el camino, se agachaban a modo de reverencia cuando veían al Fénix.

                Se pararon en mitad de la explanada y un centauro el doble de grande que el que les había traído se acercó a ellos.

                - Buenos días. Soy Quirón, el rey de los centauros. ¿Qué se os ofrece?

                Edrielle se adelantó al resto.

                - Somos los buscadores de las hadas. Vamos en busca de los huevos de dragones. Fénix nos acompaña. Nos gustaría poder pasar por vuestro territorio para llegar lo antes posible.

                El centauro se volvió al Fénix y se postró ante él. El Fénix se acercó al medio hombre medio caballo y acercó su frente a la de él. El centauro asintió.

                - No nos gustan los elfos oscuros. Solo han traído problemas a nuestra comunidad.

                - Los elfos se han ido. – Dijo Morrigu con tristeza.

                - ¿Y quién me dice a mí que eso no sea una trampa para que os ayudemos?

                - Has podido ver en la mente del Fénix. Y nosotros no te estamos mintiendo. Nos gustan tan poco los elfos como a ti. – Esta vez el que hablaba era Abatwa.

                - No puedes hablar por todos vosotros. – Quirón miró a Morrigu de forma descarada. Ella apartó la mirada.

                - Da igual si nos gustan más o menos, el caso es que se han ido. Y la búsqueda es solo nuestra. Estamos solos con Fénix. Si nos quieres ayudar sería perfecto, porque de verdad os necesitamos. Todos sabemos que tenemos que llegar antes que los elfos. Vosotros os habéis mantenido al margen, y nadie os reprocha vuestra decisión. Pero sabed que si ellos llegan antes que nosotros, vuestro mundo como el de todos nosotros cambiará.

                Edrielle se mantuvo firme en sus palabras, mientras sin que nadie se diera cuenta, esparcía todo su poder por el campamento. Los demás buscadores lo notaron, pero no movieron ni un músculo. Solo a Licke se le escapó una risita que no pareció notar nadie.

                - Esta bien, me reuniré con el consejo y decidiremos. Mientras podréis quedaros a descansar. Se os dará comida y agua y un lugar para descansar en condiciones. Que no se diga de la hospitalidad de los centauros. Y esta noche prepararemos una cena en vuestro honor. Allí os comunicaremos nuestra decisión.

                - Que así sea. – dijo Edrielle.

                - Seguidme. – Una mujer centauro se acercó a ellos y los llevó a una cabaña que estaba escondida. Cuando miraron alrededor se dieron cuenta de que había más de una. Todas eran más grandes que el tamaño de un humano. Suponían que allí era donde dormían los centauros.

                Pero cuando entraron, unas camas parecidas a las que tenían las casas de las hadas recorrían la única habitación que había. Todos se acostaron sin comer. Ellyon pensaba que no podría dormir después de todas las emociones que había vivido durante el día. Saber que los centauros existían de verdad y conocerlos fue completamente mágico. Aunque el sueño era demasiado pesado y el cansancio acumulado hizo que se durmiera enseguida.

 Capítulo anterior

4 comentarios:

  1. Al fin han entrado en el territorio de los centauros y hemos conocido a su rey. Me gusta cómo has caracterizado a estos seres mitológicos, serios, orgullosos, valientes y desconfiados. Veo que a cada especie le das un toque especial, y eso le da credibilidad a la historia. Una escena inicial, continuación del anterior capítulo, muy bella, en la que Fénix muestra a todo el mundo lo que siente Morrigu en su interior. Parece que los enfrentamientos internos ya se han apaciguado. A esperar el siguiente capítulo.
    Un abrazo, María.

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    1. Me alegro que quede clara la personalidad de cada especie. Esta vez prometo no tardar tanto para la siguiente entrega.
      Un besillo.

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  2. Dar las gracias por la hospitalidad de los centaruros en esta dura travesía, aunque se haya generado una desconfianza entre las hadas y estos nuevos seres, a pesar de la incertidumbre sobre los verdaderos propósitos de los elfos oscuros... El Fénix es claro símbolo de equilibrio entre las diversas y distintas fuerzas que pueblan este mágico mundo, y el camino aún está por ser andado en su totalidad. De nuevo, es un enorme placer continuar las aventuras de los personajes de esta maravillosa historia. Descubrir claros entre la espesura, hermandad entre los conflictos y sobre todo, amor entre especies diferentes, todo ello gracias a la gran búsqueda, todo ello, gracias a tu imaginación, María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Muchas gracias. La verdad es que has hecho una gran sinopsis, me alegro de que te siga gustando.
      Un besillo.

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