4/11/15

Querida Luisa III

          Pasaron los días, las semanas, y después de un mes empapándome de elogios y subiéndome la autoestima hasta valores que hacía tiempo tenía olvidados,  no me llegó correo. Me terminé el desayuno actualizando mi correo a cada segundo, a punto estuve de tirar el móvil encima del café. Nada, ni un sonido. Lo primero que pensé es que le había pasado algo, que había tenido algún accidente, que aquella mujer a la que llamaba esposa, y a la que yo había empezado a odiar, le había envenenado con algún matarratas.
            Pero pronto me vino el enfado. Ya se había olvidado de mí. Me dejaba sola, de nuevo, con mi monotonía, con mi sonido de lavavajillas, con mis desayunos en soledad, los cuales no me parecían ya tan agradables. ¿Acaso me había enamorado de una persona sin rostro? Solo por sus palabras, sus correos se habían hecho cada vez más largos, y más íntimos. Y yo disfrutaba con sus confidencias. Me había hecho sentir importante como persona, y no como madre, que acostumbrada a hablar solo de niños.
            Me pase el día entre enfadada y ausente. Hasta Roberto se dio cuenta y me preguntó que me pasaba, mi famoso nada lo devolvió a la película que estábamos viendo. Pues sí que estaba preocupado. Esa noche me acosté angustiada, pensando que no podría coger el sueño, pero mi cabeza estaba tan agotada de la actividad adicional que me dormí enseguida y no me desperté hasta que sonó el despertador.
            Otro nuevo día, otro desayuno, otro lavavajillas y… ¡Sí! Nuevo correo.
            Querida Luisa:
            Ya sabes lo que siento yo todos los días cuando no obtengo respuesta a mis atenciones. Necesito que me hables, no sé lo que sientes por mí, no sé si estoy dando palos de ciego, o si le estoy robando tu corazón a tu marido. Necesito tus letras y saber que tú necesitas mis letras. Necesito empaparme de ti. Yo ya soy tuyo, quiero que tú seas mía. Pensaba que me sería suficiente con escribirte, que no necesitaría nada más. Pero me equivocaba.
Siempre tuyo.
Tu más ferviente admirador”
            Me quedé sin palabras, aunque hubiera querido contestarle, no hubiera podido. No me había dado cuenta de que él no recibía nada a cambio. Él solo escribía sin recibir nada de mí, sin saber que poco a poco me estaba conquistando, se estaba llevando mi corazón. Hacía tiempo que había desistido en saber quién era. Me daba igual, solo con sus palabras me era suficiente. Pero él, él solo tenía mis risas robadas, mis miradas en su busca, que pronto se acabaron. A lo mejor pensaba que no quería saber nada de él, a lo mejor no sabía que no me importaba quien se escondía detrás de esos correos diarios. Así que decidí escribirle, decidí explicarle que se había convertido en mi soporte para empezar el día, que sin él ya me sentía perdida.

22 comentarios:

  1. Ayyyyy no nos dejes así!!!!!
    Estoy esperando ese capítulo en el que ella le escribe lo que siente.
    Un besito y me está gustando mucho.

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    1. Mañana os traigo el final.
      No te queda mucho para averiguar como acaba.
      Un besillo.

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  2. Bueno, este capítulo ya me atrapó. Leeré el anterior o los anteriores y por supuesto, el final.

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    1. Muchas gracias. El final ya está cerca.
      Un besillo.

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  3. Contéstale rápido que se te escapa jeje Loquita por saber el final. ;)
    Un besote. :)

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  4. Me muero por saber qué le contestará ella y qué consecuencias tendrán sus palabras. Ainsssss María, que hasta me ha dado un poco de penilla él :)
    Esperanndo la próxima entrega!!
    Besillos de miércoles.

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    1. La verdad es que da un poco de pena. Pero hay que valorar lo que se tiene.
      Un besillo.

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  5. Ya está enganchada! En cuanto le escriba empezará una nueva historia para ella.me encanta Maria, besitos!

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    1. Sí, una nueva historia que empezar, una nueva aventura.
      Besillos.

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  6. Mañana, aquí a la misma hora... qué ganas de saber el final. ¡¡¡Me encanta este relato, María!!! Un beso enorme. Y mañana aquí, ¿eh? ¡¡¡QUE NO SE TE OLVIDE!!! (o me da algo)...

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    1. Tenemos una cita. Espero que no te decepciones.
      Un besillo.

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  7. Anís María que intrigada estoy, que ganas de saber quién es ese admirador!!
    Besin ;)

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    1. He aprendido de una maestra a las intrigas, jajajaja.
      Un besillo.

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  8. Ya no hay marcha atrás, debo saber que ocurre con Luisa y esa locura que la transporta más allá de su realidad... ¿Tanto amor por alguien que no conoces? Me huele a gato encerrado
    ... Voy a por el desenlace.
    ¡Abrazo, María! ;)

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    1. Jijijji creo que te huele bien. Espero que haya cumplido tus espectativas.
      Un besillo.

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  9. Tarde o temprano el hombre merecía algo de atención, ha sido cuando he empezado a leer esta parte y me he preguntado si ella le había escrito alguna vez. Y poco después se ha confirmado que no. Bueno, a ver qué sucede. Un beso.

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    1. Pues la verdad es que tiene que ser estresante no tener noticias y ser tú el único que da.
      Un besillo.

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  10. Aquí viene lo bueno! Menos mal que me incorporo cuando ya has escrito más relato, je, je. Me voy a leer el siguiente capítulo

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    1. Sí, ya está acabado.
      Me alegro de haberte enganchado.
      Un besillo.

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