14/11/15

La búsqueda XXIII



 SINOPSIS DE LOS PERSONAJES


HADAS:

DRÍADES: Hadas de Tierra.

SALAMANDRAS: Hadas de Fuego.

ONDINAS: Hadas de Agua.

SILFOS: Hadas de Aire.


DRÍADES: 

Arien: Reina de los Dríades.
 
Eglantina: Maestra Dríade.

Ellyon: Buscador Dríade.

Abatwa: Dríade desterrado.

SALAMANDRAS:

Nimue: Reina de las Salamandras.

Glasting: Maestra de las Salamandras.

Leanan: Buscadora anterior.

Morrigu: Buscadora de las Salamandras.

ONDINAS:

Oonagh: Reina de las Ondinas.

Lorelei: Antigua buscadora y pareja de Abatwa.

Licke: Buscadora de las Ondinas.

SILFOS:

Moira: Reina de los Silfos.

Edrielle: Buscadora de los Silfos.


ELFOS OSCUROS:

Zelantina: Reina de los Elfos oscuros.

Dagmar: Hijo de Zelantina y Guerrero Ede los Elfos Oscuros.

Sharku: Guerrero de los Elfos Oscuros.

Shiary: Hermana de Sharku.

Morathi: Elfa guerrera.



 CAPÍTULO XXIII

                Llevaban ya siete días de viaje, y en ningún momento se habían mezclado elfos con hadas. Cada uno iba en su grupo e intentaban no cruzarse en el camino de los otros.

                De todos modos, los buscadores mantenían en todo momento sus mentes abiertas y conectadas. Todos conocían los pensamientos de Abatwa sobre Lorelei, durante todo el camino la tenía presente. Con el consecuente dolor que le producía a Licke, así que intentaba permanecer lo más alejada posible del grupo en el cielo.

                Morrigu se pasaba el día pensando en cómo acercarse a Dagmar, pero nunca encontraba la ocasión perfecta. Morathi siempre estaba cerca, parecía que presenciaba sus ganas de conectar con el elfo.

                A pesar de no poder acercarse lo vigilaba de lejos, y se había dado cuenta de que no era la única. Shiary miraba a Dagmar más de lo habitual. Siempre estaba pendiente de sus necesidades y se reía de las cosas que él le contaba. Aunque Sharku también se había dado cuenta de esas atenciones, y se pasaba todo el camino intentando que no se acercaran.

                A Morrigu le divertía la escena. Sabía que tarde o temprano, Dagmar se daría cuenta de los sentimientos de su compañera de viaje, y haría algo, lo que no sabía era el que. Casi siempre se mostraba serio y pensativo, y no miraba especialmente a la elfa.

                Ellyon estaba harto de escuchar las elucubraciones de Morrigu en su cabeza. Le daban igual los elfos, como si se despeñaban por un barranco, él viajaría más tranquilo.

                Ya había anochecido el séptimo día de su viaje, y estaban a las puertas del reino de los centauros.

                - Deberíamos descansar aquí, antes de entrar al reino de Quirón, no creo que le haga mucha gracia que los elfos oscuros entren en sus tierras. – Abatwa hizo la observación mientras miraba a Sharku con desprecio.

                - No creo que tú seas tampoco de su agrado, un desterrado. – Sharku escupió en el suelo.

                - Mañana nos acercaremos Morrigu, Dagmar y yo con Fénix para allanar el camino. Seguro que explicándonos entenderán la situación. – Edrielle intentó ser conciliadora con sus palabras.

                Los demás aceptaron de mala gana, ya que sabían que no tenían más remedio. Los centauros tenían fama de atacar primero y preguntar después. Eran muy amigos de sus amigos, pero no se puede decir que los elfos oscuros contaran entre ellos.

                Esa noche la luna no salió, los ruidos nocturnos eran más siniestros y Ellyon no lograba conciliar el sueño. Estaba alerta a cualquier movimiento, todo lo que le había contado Licke de los centauros no le serenaba para nada. Y seguía sin entender cómo podían vivir entre los humanos sin ser vistos.

                En su noche en vela vio a Shiary levantarse de su lecho y alejarse. Decidió seguirla. Después de andar un kilómetro por el mismo camino que habían llegado se paró en una roca, se sentó y con la cara entre las manos comenzó a llorar. Era un llanto desconsolado, sin contención ninguna.

                Ellyon se sintió fuera de lugar, invadiendo un espacio demasiado íntimo. Así que se volvió al lado de los demás. Lo que había visto lo había dejado sin habla. Parecía que aquellos seres oscuros también tenían un corazón.


6 comentarios:

  1. Qué ganas tenía de que volviera La búsqueda. Y me encanta que Shiary tenga corazón.
    Besos y feliz finde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdd es que he tardado en volver a escribir sobre mis hadas. Pero me pondré las pilas.
      Un besillo.

      Eliminar
  2. Continuamos con la historia de personajes. En este viaje realizado por dos grupos entre los que se respira una atmósfera un tanto hostil, parece ser que el lado más oscuro no es tan oscuro como se deja ver a simple vista. Como dice Ellyon al ver llorar a la elfa, también tienen corazón. Será interesante ir descubriendo los secretos de estos nuevos personajes conforme se desarrolla la Búsqueda.
    Siete días de viaje, y llegan a un nuevo territorio con un nombre interesante: el reino de los centauros. Veremos qué tal son estos otros nuevos personajes y si no hay problemas con los elfos...
    Abrazo, Compañera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ayyy muchos personajes distintos. Espero no armar mucho lio. La búsqueda acaba de comenzar y aún no sabemos porque quieren los huevos los elfos...
      Veremos a ver a donde nos lleva todo esto.
      Un besillo.

      Eliminar
  3. Los personajes de este mundo de fantasía, sean hadas o elfos, albergan sentimientos, virtudes y defectos humanos. Ni los seres de luz son tan buenos, ni los oscuros tan malos. En una búsqueda de algo tan mágico como son los huevos de dragón, también hallamos múltiples necesidades vitales como; la convivencia, el entendimiento y la cooperación. Veremos que nos deparan los siguientes pasos de esta fantástica travesía, y la inclusión de los centauros. Siempre apasionante, María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que pasa como con todo el mundo. Ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Todos los seres estamos impregnados de ambos lados. A veces etiquetamos por ser esto o lo otro, sin darnos cuenta de que no son así.
      Un besillo Hermano de Letras.

      Eliminar

Deja tu huella. Me encantaría leerla.