24/10/15

Leyendas cibernéticas



                Lola estaba sentada a las dos de la madrugada delante de su ordenador. Sus hijos y su marido dormían a pierna suelta. Y ella sin poder conciliar el sueño una noche más, se dedicó a leer las historias de miedo que tanto le gustaban.

               De pronto se fijó en una página que se llamaba “Leyendas cibernéticas”. Entró en una página adornada solo con los colores negro y rojo. Las letras blancas destellaban sobre la pantalla. Entró en la primera que había y empezó a leer. No era nada del otro mundo, espíritus que matan gente.

                Siguió leyendo dándole una oportunidad. Una mujer con insomnio leía en el ordenador historias de miedo. De pronto en la pantalla vio reflejada la figura de un hombre. Lola se dio la vuelta instintivamente. Allí no había nadie. Volvió a su historia, y allí en la pantalla estaba la figura de un hombre reflejada. No se atrevió a darse la vuelta. Siguió leyendo como si la vida le fuera en ello. Todo lo rápido que podía. La protagonista había empezado a chillar, mientras el hombre a su espalda se acercaba lentamente.

                Al día siguiente se encontraron a Lola muerta de un infarto frente al ordenador.


36 comentarios:

  1. Mirándolo por el lado irónico, ya no tendrá más noches de insomnio. Es curioso como algunas historias despiertan las dudas en la persona lectora. Me acordé de los programas de radio de Iker Jiménez, que generalmente eran a medianoche-madrugada y podían ser inquietantes si te pillaban conduciendo o en casa jaja. ¡Un beso!

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    1. Sé que existían esos programas, aunque jamás los he escuchado.
      Soy un poquito miedica, no sé si lo he dicho antes. Jajjaja
      Un besillo.

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  2. Joooerrrrr, pobre Lola, por Dios!!vaya sustazo.
    Besos.

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    1. Y tanto, eso sí que es morir del susto literal.
      Un besillo.

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  3. ¡Diosssss! No vuelvo a escribir más delante del ordenador a las dos de la madrugada, no sea que esta Lola haya tomado el relevo para reflejarse en la pantalla.
    Un relato de miedo.
    Besos

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    1. Pues ya sabes, es posible que Lola se te aparezca por detrás y tu corazón no pueda soportarlo.
      Un besillo.

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    2. Me encantó el comentario de Francisco Moroz, me hizo soltar una carcajada.
      Gracias por ello.
      Muy interesante el relato. Es mejor no leer esas historias ni a esas horas ni estando sola en casa.
      Me encantó.
      Felicidades.
      Un gran abrazo.

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    3. Es lo mejor. Leer por el día que no da tanto miedo.
      Un besillo.

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  4. Pobre Lola! No me esperaba ese final! Qué miedo... :(
    Sigue así. Un abrazo!

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  5. Excelente, amiga, con tu permiso lo comparto.

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  6. Buena y original idea de crear el terror con los dos espacios, el virtual y el real. Me gustó

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    1. Muchas gracias, sí mezclando lo que siempre utilizamos, nosotros los blogueros.
      Un besillo.

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  7. Lo que podría haber sido un inocente entretenimiento para pasar el rato se convirtió en misteriosa tragedia. Me temo que Lola había pasado a ser parte de las leyendas cibernéticas... Qué miedito, María!!

    Un besillo.

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    1. ¿Quién sabe? A lo mejor el próximo se la encuentra por ahí. Por sí acaso no me pondré a las dos de la madrugada a mirar nada.
      Un besillo.

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  8. yo creo en el lugar de Lola no habria seguido leyendo sino que me habria dado a la fuga

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    1. Yo creo que también habría salido por patas de allí.
      Un besillo.

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  9. La curiosidad mató al gato.
    Yo soy ella y dejo de leer, que miedo y tensión. El ataque de corazón le hubiera dado a cualquiera.
    Genial María, besos.

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    1. Muchas gracias Irene. La verdad es que yo seguro que me pongo a ritar como una posesa.
      U besillo.

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  10. He ahí lo peligroso de ponerse a leer historias de miedo a las tantas de la madrugada, je, je. Cualquier reflejo puede darte un susto... de muerte. Estupendo microrrelato María. ¿Quién no ha mirado para atrás? Todos nos vemos un poco... "reflejados", ja, ja
    Besos

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    1. Jajaja totalmente de acuerdo. Fíjate bien lo que viene por detrás.
      Un besillo.

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  11. Una genial escena que se vive como un cortometraje de terror, nuevas tecnologías que abren infinitas posibilidades de fusión entre el mundo de los espíritus y el de los vivos. Bien jugado, María. ¡Un micro de infarto! jejejeje...
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Jijijiji sí un micro de infarto. Me alegra que te lo haya parecido. Ya sabes que esto del terror no es lo mío.
      Un besillo.

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  12. La autosugestión llevada al extremo. Un relato muy bien logrado.
    Abrazo!!!

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    1. Sí a veces no sabemos sí lo que vemos es realidad o ficción, y eso nos puede llevar a un final estremecedor.
      Un besillo.

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  13. A mi también me hubiera dado un infarto, la verdad. Qué cosas tiene la sugestión, ¿verdad?
    Un besico grande.

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    1. Un infarto es poco, yo salgo de alli corriendo y con los ojos cerrados y dando manotazos, seguro que estaría para verme.
      Un besillo.

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  14. Muchas veces nos preguntamos por qué se murió de repente...
    Muy bueno María, inesperado final Besos

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    1. ¿Quién sabe? A lo mejor detrás de esas muertes, hay algo sobrenatural...
      Un besillo.

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  15. jajaja... a mí me asustó el perro arañando la puerta para entrar en la habitación donde estaba leyendo las historias de miedo del concurso la otra noche... jajaja... no me dió un infarto, pero casi. Qué fuerte, el poder de la autosugestión. Te dejo el mío para que lo puedas leer: http://fotoalquimiada.blogspot.com.es/2015/10/el-cuarto-oscuro.html
    Un saludo!!

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    1. Sí, la verdad es que la autosugestión es importante a la hora de leer historias de miedo, sin ella la mayoría no nos darían ningún miedo.
      Un besillo.

      P.D. Paso a leerte.

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  16. María, que mieditis al ponerme en su piel jejeje casi , me infarto hasta yo!! ;p Muy bueno!! Un abrazote :)

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    1. Muchas gracias, me alegra haberte asustado, de eso se trata, ¿no? Jejeje
      Un besillo.

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  17. Magnifico María. Pobrecilla tu protagonista.
    Un abrazo

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