2/10/15

De lo que trae la pereza





               Hoy no tengo ganas de escribir. Me levanté perezosa. No tengo ganas de estrujarme el coco, de pensar que voy a desgranar hoy en el papel, o más bien en la pantalla.

                Hoy no tengo ganas de escribir y aun así lo estoy haciendo. Me siento delante de la pantalla y miro la larga lista de Blogs que quiero leer y no hago por falta de tiempo. Y pienso, hoy no escribo y que salga el Sol por Antequera. Hoy me dedico a leer. Aunque también tengo un libro desde antes del verano a la mitad, que me llama constantemente, me encanta, pero no consigo acabarlo. Cuando antes tardaba en leerme un libro menos de una semana, ahora se me hace eterno.


                Y aparece ese ser que me acosa cada día de mi vida, ese diminuto que se aposenta entre mis dos oídos para que pueda escucharlo mejor. Y me susurra:

                “No puedes no escribir, te debes a tu Blog, escribir es tu sueño, no seas vaga, ¿qué vas a hacer? Solo tienes que dedicarle unos minutos de tu vida.”

                Y me abro Word, y la pantalla en blanco me alumbra demasiado, tengo que taparla con algo. Y aquí estoy delirando, escupiendo palabras que no llevan a ninguna parte, sin ningún sentido.

                Lo que tendría que hacer es ponerme a escribir que pasa con mi escritora, llevo mucho tiempo sin hablar de ella. Hasta se me ha olvidado como la deje, ¡Ah sí! Creo que había metido somníferos en una copa de vino, pero que pereza me da continuar. No sé sí quiero que la mate o que se hagan amantes. Así que la dejaremos para otro día.

                Y pienso en mi otra historia pendiente, en mi Búsqueda, en mis hadas, elfos, duendes, y demás seres mágicos, a la espera de que llegue yo y los mueva de su posición estática. Pero tampoco me apetece. Hoy el pecado de la pereza es mi aliado, mi compañero. Mis pobres hadas abandonadas me gritan furiosas, se sienten totalmente abandonadas por mí. Y no les falta razón.

                Mi pantalla se llena de marcas rojas que me nublan la vista, la pereza me hace que no le dé bien a las letras, sí publicara esto como está, no entenderíais ni una palabra.

                Y mírame, ya casi llevo un folio y no he contado nada. Me podría poner a contar alguna cosa de mami, de cómo me retan mis hijas cada día y a cada hora, y de cómo me contesta mi hija mayor, y me acuerdo del programa Hermano Mayor. O de cómo se ponen a jugar después de la ducha sobre mi cama, y yo me quedo embelesada mirándolas. Y saco la cámara y no hago ninguna foto, porque ya están en mi cabeza.

                Podría contar nuestra experiencia con los peces, o como la peque se hace mayor por segundos, y ya se le entiende al hablar. Podría hablar de la vuelta al cole  y de cómo se lo han tomado mis energúmenas. Que ya la peque va al cole de mayores con su hermana.

                Podría hablar de mi sobrina que hoy es su cumpleaños. Y de como extrañamente se parece tanto a mí, de cómo sin creer en los horóscopos demasiado, la veo y me identifico con millones de las cosas que le pasan, a pesar de cumplir solo ocho añitos.  Porque las dos somos Libra de nacimiento, y como decía mi madre “Pero que Libra eres”.

                Podría contar que le voy a regalar un cuento que me pidió hace mucho tiempo y que por fin he escrito. Un cuento solo para ella.

                Podría hablaros de mi participación en el concurso Bitácoras 2015 y de la ilusión que me hace que todo el mundo se implique y me vote. Podría daros las gracias una y mil veces por estar ahí con vuestro apoyo, pero no podría transmitir por la pantalla todo lo feliz que me hace ver vuestros comentarios. Podría deciros que la semana que viene salen las clasificaciones y estoy nerviosa por verlas. Qué a pesar de saber que mi Blog no está tan bien como yo quisiera, me encantaría estar de los primeros en esa clasificación.

                Podría hablaros de las horas muertas que le dedico a mirar cómo cambiar la apariencia de mi Blog, para luego darme miedo el cambio y dejarlo como está.

                Podría hablaros de ese pequeño proyecto que tengo sobre la mesa y que no paro de darle vueltas y de releerlo, y volver a dejarlo ahí hasta mañana.

                De cómo me devano los sesos para hacer una carta de presentación a una editorial, porque no sé qué voy a poner en logros literarios. ¿Poner que me presento a miles de concursos? No creo que tenga ningún sentido. Sí alguien sabe cómo hacer una, estaría encantada de recibir una Master Class.

                Como veis tengo temas de que hablar hasta aburriros, que es lo que creo que estoy haciendo con esta mezcla de palabras sin sentido alguno (en serio, mi pantalla esta roja).

                Así que me despido por hoy, y os doy las gracias por seguirme, por votarme, por leer estas cosas absurdas que salen de mis dedos, y simplemente por estar ahí. Os prometo que mañana os escribiré algo con más sentido.

Gula 


10 comentarios:

  1. Un sin sentido con sentido y consentido por ti misma que es la que manda. Sobre la pereza y otras cosas...Decía algún sabio de esos generalistas que abundan en boca de todos cuando no sabemos exactamente de quien se trata que: "Un tiempo sin hacer nada no es tiempo perdido" pues en tu caso te ha servido para reflexionar sobre lo poco que apetece hacer nada en muchas ocasiones y la cantidad de ellas que tenemos pendientes. ¡Si yo te contara"
    Por ello me tumbo junto a ti a mirar las nubes si hace falta y buscarles parecidos con animales y cosas y dejar correr el tiempo aunque tengamos poco y fabulemos sobre lo vanal, lo venal y lo intrascendente y aún así sacaremos conclusiones,arreglaremos el mundo y pasaremos un rato muy relajados.
    Lo escrito escrito está y ahí estará cuando de nuevo te sientes ante tu pantalla deslumbrante.
    Un beso chata.

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    1. Ohhh me encanta. Vamos a tumbarnos a observar las nubes, a lo mejor de ese momento nos encontramos ante una nueva historia que contar. Las palabras van y vienen con los pequqeños momentos de la vida.
      Muchas gracias Francisco.
      Un besillo.

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  2. Uy si, parece que hoy la pereza ataca ambos lados del charco awwwmmm....

    Un abrazote María.

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    1. A ver si es algo contagioso...
      Vamos a tener que examinarlo, jejeje.
      Un besillo.

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  3. No te agobies, María, todos tenemos días así, te lo garantizo.

    Lo que tú has hecho por escrito lo hago yo mentalmente montones de veces: me quedo mirando algo sin verlo y un torbellino inconexo de ideas me asalta. A veces estos ratos me sirven para tomar una decisión y saber por dónde tengo que empezar y a veces no, pero si te digo la verdad me suelen relajar bastante :)) No está mal dejarse llevar de vez en cuando...

    Un besillo y muchos ánimos, conociéndote la pereza no te durará demasiado!!

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    1. Creo que a todos nos pasa, no estamos cerrados a que los pecados capitales nos visiten de vez en cuando.
      Un besillo.

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  4. Pues a mi me encanta haber leído cada una de las letras aquí plasmadas, por qué son todo sinceridad y corazón abierto. A demás, para no saber sobre que escribir y dejarte llevar por la pereza, has logrado divertirme, entretenerme y leer interesado sobre las cuestiones que te pasan por la cabeza. Un instante de pura telepatía, más allá de la distancia y el tiempo... Entre tu pantalla roja y tu blog abierto en mi pc.
    Un placer. María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Me alegro haber entrado en tu mente de esa manera. Haber encontrado telepatía a través del tiempo y del espacio.
      La verdad es que pensé que eran delirios de una escritora aburrida y perezosa, pero parece que ha dado buenos frutos.
      Un besillo.

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  5. Jajaja me ha pasado por estos días :D

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    1. Jajaja, entonces ya somos dos.
      Estamos conectadas.
      Un besillo Ana.

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