4/9/15

Ya soy mayor



                Mi mamá no para de decirme que ya soy mayor. Aunque a mí no me lo parece.


                Casi siempre que le hablo no me entiende. Y es que por mucho que me esfuerzo no consigo que las palabras salgan claras por mi boca. Aunque yo las oigo perfectamente bien. Alguna de esas personas más altas que yo, me mira y me sonríe, pero no han entendido nada de lo que les he dicho. A pesar de repetírselo, ellos solo me sonríen y me dicen lo bonita que soy.


                Aun así, mi mamá me dice que ya soy mayor. A pesar de que soy bajita y para ver cualquier cosa tengo que mirar hacia arriba.


                Mi mamá me dice que soy mayor. Y me dice que tengo que hacer pipí en el váter. Yo lo intento. Pero me encanta jugar y siempre me espero hasta que se me escapa y mancho un poquito las braguitas. Mi mamá me dice que eso no se hace y que no me puedo esperar tanto, pero siempre se me olvida.


                Mi mamá me dice que ya soy mayor y que tengo que empezar a vestirme solita. Pero me cuesta trabajo ponerme la camiseta, es difícil saber cuál es el agujero por el que tengo que meter la cabeza. Al final ella me tiene que ayudar un poquito.


                Mi mamá me ha dicho que voy a ir al cole de mayores, que ya soy grande y que tendré una clase nueva, y una seño maravillosa, muy simpática y muy cariñosa. Que voy a conocer nuevos amiguitos con los que jugar. Pero yo no lo entiendo. Me encanta mi seño de la guarde, y si ella es buena, ¿por qué me tienen que traer otra nueva? Mi seño me gusta.


                No quiero ir al cole ese de mayores, es muy grande y voy  a perderme. Hay demasiados niños que son más grandes que yo y que corren mucho sin mirar que yo estoy allí.


                No quiero hacer amigos nuevos, tengo muchos y me gustan. ¿Por qué tengo que hablar con otros niños? Me pasa lo mismo cuando vamos a un bar de tapas y mis padres ven que en otra mesa hay niños de mi edad. Me insisten en que vaya a jugar con ellos. ¡Pero si no los conozco de nada! Y yo quiero estar allí con ellos contándoles mis historias.


                Hay muchos papás y mamás de su edad y yo no les digo que se vayan a jugar con ellos. Qué manía que tienen de hacernos jugar con otros niños. Y luego me dicen que no hable con desconocidos. ¡A ver si se aclaran! Porque yo estoy hecha un lío.


                Aunque a lo mejor de eso se trata ser mayor, en hacernos un lío en la cabeza. Con lo sencillo que es jugar con nuestros amigos. Yo no quiero ser mayor, ni ir al cole de mayores, lo único que quiero es tener mucho tiempo para jugar y sí es con mamá y papá mejor.


24 comentarios:

  1. ¡Buah, María! ¡Me ha encantado este post, mucho, muchísimo!
    La manera en que te metes en la piel de esta pequeña y le das sentido a sus palabras, es mágico, realista y tiene una vida admirable en el texto. Me he reído cuando dice eso de que "hay muchos papás y mamás de su edad y yo no les digo que vayan a jugar con ellos" me ha parecido genial y muy divertido. Realmente te hace reflexionar desde la mirada de la infancia a nuestro mundo adulto, entender las necesidades y valores de nuestros hijos, no subestimarlos y crecer con ellos al igual que ellos crecen con nosotros. Un escrito maravilloso.
    ¡Abrazo grande, Hermana de Letras! ;)

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    1. Muchas gracias. La verdad es que los niños tienen su propia voz y a veces no la escuchamos lo suficientemente alta. Un besillo.

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  2. Sin duda me ha hecho recordar que cuando yo tenía menos de 10 años y estaba con la familia en algún bar, acababa jugando con niñ@s de otras mesas al escondite o al reloj-reloj. Por eso es importante que cuando sigamos creciendo, por mucha edad que tengamos, no dejemos nunca en el olvido nuestra infancia y nuestro yo infantil, porque es una parte de lo que podamos ser en el presente y futuro.

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    1. Siempre tenemos que guardar algo de nuestra infancia. Tenemos que tener un yo infantil que no se olvide nunca. Muchas gracias. Un besillo.

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  3. Cuánta razón... a veces olvidamos lo pequeñinos que son e intentamos que comprendan cosas con nuestro razonamiento sin tener el cuenta el suyo. Pero los adultos supuestamente somos los papis! Somos nosotros quienes debemos entrar en su mundo y, desde allí, enseñarles.

    Magnífico, María. Me ha encantado :))

    Muchos besillos!!!

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    1. Sí, somos nosotros los que tenemos que meternos en su mundo, no ellos en el nuestro. Un besillo.

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  4. Oye! Recordé muchas cosas de mi propia niñez. Un besote María

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    1. Me alegra haberte hecho recordar. Eso siempre es bueno. Un besillo.

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  5. Me ha tocado. Cuanta responsabilidad les cargamos con esa frase y nos olvidamos que tan sólo son niños. Excelente post.

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    1. Sí, acaban de empezar a vivir y nosotros no nos damos cuenta de eso. A veces se nos olvida. Un besillo Ana.

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  6. Qué bonito y entrañable....
    Muy buen post María, un beso.

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    1. Muchas gracias. Me alegra que te haya gustado. Un besillo.

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  7. jajaja ¡Que difícil es ser niño. los mayores no nos comprenden ¿Verdad?
    Estupenda reflexión de la nena.
    Un abrazo.

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    1. Sí, los mayores están tan enfrascados en sus problemas que no se dan cuenta de que los nuestros, los de los niños, son igual o más importantes. Un besillo.

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  8. Opoino igual, a veces les decimos que son mayores y son taaaan pequeños. Me ha gustado mucho el texto. Un besín.

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    1. Muchas gracias Marigem. La verdad es que no nos damos cuenta de lo pequeños que son. Un besillo.

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  9. Muy bueno María, se nota que tienes niños a tu alrededor, te ayudan a comprender. Un besito.

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    1. Ellos siempre sacan lo mejor de la vida, y nos hacen ser mejores personas. Un besillo.

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  10. Tierna y especial mirada la que aquí retratas. Como a Edgar, me gustó mucho lo de mandar a los padres a jugar entre ellos. Y es que a veces nos cuesta recordar que de pequeños lo que ahora parecen pequeños problemas entonces eran enormes. Me ha gustado María, un relato diferente, original y con una interesante y curiosa voz.

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    1. Sí, los problemas de los peques no son pequeños, sobre todo para ellos. Su perspectiva es muy diferente a la nuestra. Un besillo.

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  11. La ternura de la infancia con esa simpleza con la que hacen las cosas.
    Y su lógica arrolladora, :) ¿Cómo nos perdemos al hacernos adultos?
    Es muy bonito María.
    Besos!

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    1. Sí la verdad es que a veces da la sensación de que estamos perdidos en un mar de ideas absurdas. Ellos tienen las ideas más claras que nosotros. Un besillo.

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  12. Qué post tan tierno y tan entrañable, María!! Me ha encantado desde la primera letra, pero eso de sugerir que los papás y las mamás de edades similares se vayan juntos a jugar me ha hecho reir con ganas!! jajajajjaa. Ha sido muy interesante verlo todo desde la perspectiva de una cría pequeña. Buenísimo!!

    Un besillo, Hermana de Letras :)

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    1. Pues sí he de reconocerlo, eso precisamente no ha sido idea mía, lo escuché por ahí y se me quedó grabado. Por eso lo he puesto, me pareció muy coherente.
      Un besillo Hermana de Letras.

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