21/9/15

La escritora V



                Me desperté cuando aún era noche cerrada. No entraba ni un rayo de sol por la ventana, abrí los ojos y ahí estaba ella, con el pelo revuelto y el rímel embadurnándole los ojos. Dormía plácidamente, con lo que me deleite mirándola. A pesar de no haber mucha luz, su silueta se podía ver bajo las sábanas. Aquello era nuevo para mí.

                Cerré los ojos y respiré hondo. Me levanté lo más sigilosa que pude, me vestí y salí de aquella casa tan llena de mí. Mis labios rojos sobre una copa, mis huellas dactilares por todas partes, y aquellas sábanas llenas de pruebas que me inculpaban solo a mí.

                El portal estaba en silencio, cuando abrí la puerta de la calle, el aire frío de la madrugada me golpeó los pulmones. Mejor, así me espabilaría y pensaría que iba a hacer.

                Cuando llegué a mi casa, ya lo tenía claro. No me acosté, me senté a escribir lo más raudo que me dejaban mis dedos, mi mente era más rápida. Mis dedos solo podían seguirla torpemente.

                Cuando salió el sol, yo ya iba por mi tercer café. Y me sentía agotada. Me recosté en mi sofá y miré por la ventana para ver como salía aquella esfera brillante. Me debí quedar dormida, porque cuando volví a mirar la hora, ya eran las doce del mediodía.

                Rosa hoy libraba, por eso elegimos el día de ayer para quedar. Cogí mi teléfono y cambié la tarjeta, por otra de recarga y la llamé.

                - Buenos días Rosa.

                - Querrás decir buenas tardes. Pensaba que no volvería a verte, después de haberte escapado de mi casa.

                - No digas tonterías. Lo que pasa es que me llegó la inspiración, y tuve que irme a escribir. Me he quedado durmiendo mientras lo hacía.

                - Es que tanto ejercicio extra lo notan tus músculos. – Oí una risita al otro lado del teléfono que me hizo sonreír.

                ¿Me estaba convirtiendo en una de mis protagonistas? Esto no podía ser, tendría que solucionarlo, y rápido.

                - La verdad es que no estuvo mal el ejercicio adicional.

                - Sí quieres podemos probar de nuevo esta noche. Llamaré a mi jefe y le diré que me he puesto mala. Y mañana podremos desayunar juntas.

                - Me parece un plan perfecto. Nos vemos luego en tu casa. Ya sabes, yo llevo el vino.

                Colgamos sin decir nada más. Saqué la tarjeta de mi teléfono y la rompí a cachitos. Tenía cientos de ellas que había estado recopilando, era una de mis manías. Cada tarjeta que regalaban, o cada promoción de telefonía, ahí estaba yo para conseguir una. Y ahora me iban a valer todas.

                Me di una ducha más larga de lo normal y me pasé la tarde leyendo a otros que no eran yo. Cuando llegó la hora, casi ni me arreglé, me puse un vestido normalito, me recogí el pelo y me pinté los labios, del mismo rojo que la noche anterior.

                Cuando llegué a su casa, el mismo ritual, no quería que nadie me viera, y si seguía apareciendo por allí, tarde o temprano, alguna vecina cotilla me identificaría.

                Mientras ella estaba trasteando en la cocina, yo servía el vino en el sofá. Saqué dos pastillas y las eché en su copa. No sabía si se derretirían, pero por si acaso, metí el reverso del tenedor que había en la mesa, para machacarlas.

                Cuando ella trajo la cena brindamos por nosotras. Sonreí viendo como apuraba la copa hasta la última gota. Volví a llenársela y nos sentamos a cenar. Ya solo me quedaba esperar.


22 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias. Se hace lo que se puede, jejejeje. Un besillo.

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  2. Ayyyyy me gusta mucho, me ha captarado desde la primera línea. y eso que no pensaba yo que me iba a enganchar así,no sé, soy más de La búsqueda pero mira, enganchadita estoy, jajajaj.
    Una pregunta, me llamarás cotilla pero acabo de ver que no tienes el contador de visitas, y he visto que muchos más blogs no lo tienen, y me he intrigado porque yo lo tengo. ¿Lo has quitado porque es perjudicial para el blog o algo así? Solo quiero saber eso, no que me des la razón, es que me ha dado por pensar que a lo mejor se carga peor o algo así y quizás es mejor no tenerlo. Un besín y perdona el rollo.

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    1. Hola, antes de nada muchas gracias por pasarte y leerme un poquito. Me alegra intigrarte.
      Por otro lado, he quitado el cntador de visitas, porque de tener unas visitas rondando las cien o algún día estupendo las doscientas. De repente, he pasado a tener hasta 500 visitas. No creo que me haya hecho famosa de la noche a la mañana. Y después de recibir visitas un poco sospechosas, me puse a investigar. Y estuve viendo que el contador de visitas de Blogger no diferencia de los spam, ni de otras visitas que tienen un nombre, que ahora ni me acuerdo, pero que no son reales. Así que pensé que no era real, y me sabe mal engañar de esa manera. Ahora utilizo Google Analitics para ver mis estadísticas, y me parece mucho más fiable. Aunque también te digo que me cuesta entenderlo, pero poco a poco.
      Espero haberte resuelto tu duda, y para nada me importa tu "rollo" como dices, me gusta poder hablaros de lo poco que he aprendido en estos meses de bloguera.
      Un besillo muy grande.

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    2. Ahhhh gracias por contestar, es que al ver que más gente lo ha quitado y tanto leer de blogs responsive pensé que a lo mejor cargaba peor la página o algo.
      Respecto a las visitas a mí me pasa algo raro, en Google Analitycs tengo muchísimas más que en blogger, pero unas 300 o 400 más, ya no sé que creer y ni siquiera sé desde cuando ocurre porque hasta hace muy poco no miraba las estadísticas y no sé si me ha pasado siempre o es de repente. Ayyyy, estas cosas no son lo mío, me limitaré a hacer post para entretener un poco y punto,jejejej. Besitos.

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    3. En Google analitycs te deja eliminar los sitios reconocidos como spam que te falsean las estadísticas. Yo te ayudaría, pero estoy un poco pegada. Míralo a lo mejor son esas las visitas reales.
      Un besillo y suerte.

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    4. Gracias, lo voy a mirar porque es mucha diferencia.

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    5. De nada. Siento no haberte podido ayudar más. Un besillo.

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  3. Sigues reteniendo mi atención con este relato que ni me puedo imaginar como acabará. Cuantos capítulos tienes previstos?...jajaja maldita curiosidad. ¡Ansia viva!
    Besos

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    1. Si te lo digo a lo mejor no me crees, pero la verdad es que cuando escribo algo por capítulos, nunca sé cuando acabará, ni como. Voy capítulo a capítulo, y casi siempre lo escribo el mismo día que lo publico, así que no te puedo ayudar, ni decirte cuantos capítulos tendrá, porque no lo sé ni yo. Jajajaja.
      Un besillo.

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  4. Genial María, como siempre manteniendonos intrigado en cada capítulo!!
    Besos XD

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    1. ¡Ayyy! Tengo una gran maestra que me enseña a eso, jajajaja. Necesito mi chute semanal de romanticismo. Por cierto os recomiendo que paséis a leer a Virginia. Me tiene completamente enamorada y enganchada.
      Un besillo.

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  5. ¿Ha vuelto a encauzar su plan?
    En el último capítulo me dejaste sin palabras y ya le veía hasta un poquito de corazón, pero no...
    ¿Qué será capaz de hacerle? ¡Qué intriga María!
    Besos.

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    1. Creo que a mi escritora le puede más la cabeza que el corazón, pero pronto sabremos si se dedicará a los asesinatos, o volverá a sus novelas románticas.
      Un besillo.

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  6. Una debilidad puede tenerla cualquiera, pero parece que tu escritora ya se ha repuesto y ha vuelto a la senda que se había marcado. Corre algún peligro la pobre Rosa? Ya estoy deseando leer la próxima entrega.

    Me encanta, María, estoy totalmente enganchada!!

    Besillos de lunes por la tarde :)

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    1. La pobre Rosa no sabe en el jardín en el que se ha metido. La escritora no está muy por la labor de perdonarle la vida, jajajaja.
      Upss que se me escapa.
      Un besillo Hermana de Letras.

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  7. Así que una vez encajada la sorpresa de la noche anterior, ejecuta sin miramientos el plan de las pastillas. ¿Será capaz de hacer alguna barbaridad o al verla dormida se ablandará? Habrá que seguirle la pista, no cabe duda. Un beso.

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    1. Nunca se sabe or donde tirará nuestra escritora. T e diré un secreto: seguro que influirá mi estado de ánimo al escribirlo. Jajajaja.
      Un besillo.

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  8. María! Que no me esperaba esto!!
    Ay, madre! Al final... ya verás!
    Estoy que no vivo! Me has dejado con la boca abierta.
    Besos.

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    1. Ayyy la pobre escritora, creo que no caerá bien a sus seguidores. Teniendo el amor tan cerca...
      Pronto vendrá otro capítulo.
      Un besillo.

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  9. El capítulo me ha encantado, como de costumbre, la narración y la trama. Tras leer los comentarios, cosa que no suelo hacer, pero no sé porqué, está vez he hecho. He reparado en algo que ya había supuesto y que me parece genial, no sabes que medida tendrá el relato, ni que sucederá en el siguiente, incluso dices que dependerá de tu estado de ánimo lo que ocurra al escribir la continuación. Una manera libre y sin objetivos para dejar bailar a tu imaginación cuando y como quieras. yo por mi parte, seguiré disfrutando de tus letras.
    Esta historia está tremenda, muy interesante... Las pastillas están en el estómago de Rosa, ahora dependerá de como te pique para el siguiente paso de nuestra "Escritora"... ¡Máxima tensión y expectación, María!
    ¡Abrazo, Hermana de Letras!

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    1. Siempre escribo igual. Con la Niebla y con la Búsqueda también. Las ideas giran en mi cabeza, y las asiento y les doy forma cuando me siento delante del ordenador.
      Veremos a ver si mi Escritora está de buen humor o no.
      Un besillo.

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