31/8/15

La búsqueda XVII




 SINOPSIS DE LOS PERSONAJES



HADAS:

DRÍADES: Hadas de la Tierra.

SALAMANDRAS: Hadas del Fuego.

ONDINAS: Hadas del Agua.

SILFOS: Hadas del Aire.


DRÍADES:

Arien: Reina de las Dríades. 

Eglantina: Maestra de las Dríades.

Ellyon: Buscador de los Dríades.

Abatwa:Dríade desterrado.



SALAMANDRAS:


Nimue:  Reina de las Salamandras.

Leanan: Buscadora anterior.

Morrigu: Buscadora actual de las Salamandras.



ONDINAS:

Oonagh: Reina de las Ondinas.

Lorelei: Buscadora anterior y amor de Abatwa.

Licke: Buscadora actual de las Ondinas.
 
 
SILFOS:

Moira: Reina de los Silfos.

 
Edrielle: Buscadora de los Silfos.


ELFOS OSCUROS:

Zelantina:  Reina de los Elfos Oscuros.


Sharku: Guerrero.

Dagmar: Guerrero.


CAPÍTULO XVII




                El ambiente que se quedó cuando las reinas se fueron, era sofocante. Nadie hablaba, nadie se movía. Todos estaban allí menos Fénix.  Ellyon no sabía dónde estaba el ave. Suponía que se había escondido en algún lugar para que los duendes no pudieran encontrarlo.

                Un movimiento en uno de los árboles le llamó la atención. Miró hacia arriba discretamente, para que ninguno de los duendes se diera cuenta.  Lo que vio le sorprendió sobremanera. Miles de pájaros se posaban en todos los árboles allí cercanos, arrendajos, mirlos, azores, gorriones, incluso le había parecido ver un águila.

                Volvió a observar a los duendes y a aquellos elfos oscuros. Su aspecto era aterrador y repugnante al mismo tiempo. Los duendes se encontraban casi todos medio agachados o incluso sentados en la hierba. Al fijarse más detenidamente daba la sensación de que no les apetecía estar allí. Estaban apáticos y aburridos.

                Sin embargo, los elfos eran otra cosa. Uniformados como si de un ejército se tratara estaban rectos y alerta, observando sin parar a los buscadores y a las entrenadoras, que habían intentado pasar desapercibidas internándose entre las demás hadas.

                - Vaya, vaya Sharku, pensaba que el fuego de dragón había acabado con tu existencia. – Abatwa hablaba sin moverse de su sitio, casi en un susurro. Pero todos los que estaban allí podían oírlo. El silencio era atronador.

                - Como puedes ver un poco de fuego de dragón no va a poder con un elfo guerrero. – Uno de los elfos que se habían mantenido en su sitio, se movió un poco para enseñar parte de su espalda quemada. – Son solo heridas de guerra.

                - ¿Aún no entendéis que los dragones no os quieren? Sois escoria para ellos, ni siquiera se alimentarían de vosotros.

                - ¿Y tú me hablas de escoria? – La voz del elfo sonó un poco más fuerte. Un sonido como una especie de carcajada gutural salió de su garganta. - ¡Tú, qué eres el despojo que ningún clan quiere! ¡Tú, el desterrado! Mitad hada, mitad,… Vete tú a saber qué. Ni siquiera tienes derecho a estar aquí.

                Ellyon pudo ver en la mirada de Abatwa rabia controlada. Ni siquiera se movió. Seguía en su posición. Licke a su lado acercó su mano a la de él y se la cogió. Eso pareció tranquilizar al Dríade.

                - ¿Te crees mejor que yo? Eso lo podemos solucionar, lucha conmigo y podremos ver quien se merece o no estar aquí.

                A pesar de la invitación nadie se movía. Parecía que cualquier movimiento iba a dar pie a una lucha encarnizada, y sin las reinas allí todos estaban inmóviles. No querían empezar algo de lo que luego se pudieran arrepentir.

                El elfo de la espalda quemada sonrió maliciosamente.

                - No me hace falta luchar con un desterrado para saber que soy mejor. Además, pronto podrás demostrar tus habilidades, solo tenemos que esperar a que vuelva Zelantina. Todos seréis destruidos y nos llevaremos a Fénix a nuestro lado.

                - Sharku modera tus palabras. – Zelantina se acercaba con el mismo sigilo que se habían ido. Seguida de las reinas de las hadas. – No habrá tal lucha. Hemos llegado a un acuerdo con las hadas. ¿No es cierto, Arien?

                - Hemos hablado con Zelantina, y antes de llegar a una masacre, hemos decidido que Fénix elegirá con quien quiere ir. El único problema es que Zelantina cree que al estar unido a Morrigu, nosotros jugamos con ventaja. Así que sí Morrigu quiere y el luchador de los elfos acepta, combatirán por el favor del ave. Él decidirá después del combate, quien se merece su favor.

                Un murmullo se apoderó del valle, todos comentaban las palabras de Arien. Morrigu se adelantó hasta llegar a las reinas de las hadas y se acercó a Nimue.

                - Yo lucharé.

                Sharku se acercó a su reina y con una reverencia, pronunció las mismas palabras.

                - No, tú no lucharás, lo hará Dagmar.

                La reina de los elfos lo miró con desprecio y se dirigió al otro elfo que se había mantenido quieto todo el tiempo. Parecía más joven que el resto. Se adelantó torpemente y le hizo una reverencia a Zelantina.

                - Yo lucharé.

                La mirada de Sharku era de odio. Ellyon miró a Abatwa que sonreía disfrutando del espectáculo.

Capítulo anterior. 

4 comentarios:

  1. Lo juro, por Lorelei, suerte de mi rabia controlada, no quiero acabar con un despojo como Sharku y perturbar así la paz de las hadas... Me meto en el papel, me sumerjo en la trama, disfruto como un enano de esta inmensa aventura. Gracias, María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Jijijiji, como me usta que os metáis en vuestro papel. La csa se complica con estos nuevos seres. A ver que nos depara...
      Un besillo Hermano de Letras.

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  2. Me ha encantado este capítulo por su diálogo tan bien construido, y porque nos deja justo en el momento crucial para desear leer el siguiente capítulo. Una lucha entre un dríade y un elfo para ver con quién se va Fénix. Mediante el diálogo dejas claro la personalidad de Sharku, y nos complace que la Zelantina no lo elija como luchador, me hizo sonreír, aunque luego esa mirada de odio me hace pensar si no se meterá en la pelea... Y por último, mencionar la frase final, que queda perfecta como cierre del capítulo, por su relación con el diálogo.
    Abrazo, Compañera.

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    1. La verdad es que me costó un poco este capítulo, todo hay que decirlo. No me gustaría meter la pata, porque sé que hay muchos fans por ahí de la literatura fantástica que saben más que yo d estos seres. Pero como todo es imaginación... Al final podré tomarme licencias. Un abrazo Compañero de Letras.

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