9/7/15

La niebla XV



                Cuando la policía llegó, ya no había rastro de ningún secuestrador. Registraron la casa mientras Pedro y Mar esperaban en el coche de policía con un agente. 


                Entraron habitación por habitación sin encontrar nada. Hasta que llegaron a una cerrada con llave. Forzaron la cerradura y entraron. Era una habitación blanca con una cama y muchos instrumentos de médicos. En la cama había alguien tapado con una sábana. Los policías se acercaron al cuerpo despacio. Mientras uno de ellos levantaba la sábana los demás apuntaban directamente con sus armas.


                Debajo encontraron una mujer pelirroja que se correspondía con la descripción de los amigos. El policía le tomó el pulso.


                - Sigue viva. Llama a la ambulancia. Que entre el médico.


                Cuando Isabel despertó vio a sus amigos alrededor de ella, además de un médico y unos cuantos policías. Les explicó a todos lo que había pasado y los condujo a la habitación escondida.


                Cuando entraron a la habitación rosa, algo llamó la atención de Isabel. Algo que no había visto antes en aquel santuario. En la cama de niña pequeña descansaba una mujer. Una mujer que no tenía nada que ver con las muñecas a tamaño real.


                - Esa mujer no estaba ahí antes. – Avisó a los policías.


                Se acercaron a la mujer y le tomaron el pulso.


                - Está muerta. Aunque parece que no la mataron hace mucho tiempo. Posiblemente la ahogaron con esa almohada de ahí.


                - Necesito salir de aquí. – Isabel no aguantaba más aquella visión que le había aterrorizado.


                Un policía la sacó de allí y la llevó afuera.


                El inspector se acercó a ella.


                - Necesitamos que nos conteste a algunas preguntas. Cualquier pequeño detalle por pequeño que le parezca es fundamental.


                - Está cansada. ¿No podría hacerlo otro día? – Mar abrazaba a su amiga, protegiéndola de las preguntas de aquel policía.


                - El tiempo es oro señorita. No hace mucho que el asesino ha abandonado la casa.


                - No te preocupes María. No me importa.


                - Empiece a relatarnos todo desde el principio.


                Isabel les contó todo lo que había pasado. Les contó como habían coincidido, como la había invitado a cenar, como se había encontrado mal. Les contó cuando llegaron a la casa en el bosque, cuando le pareció oír las voces de dos mujeres, que resultaron ser las hermanas de su captor.


                - Cuando Raúl entró en la habitación con aquella pistola pensé que iba a matarme. Pensé que ya había acabado todo. Le lloré, le supliqué que no lo hiciera. Él se acercó a mí y me abrazo. Noté un pinchazo en el brazo y como mis fuerzas empezaban a flaquear. Otra vez me había sedado.  Sentí como me tumbaba en la cama. Lo último que oí fue un disparo en la lejanía, aunque creo que lo hizo dentro de la habitación. No estoy segura.


                Lo que no le contó a la policía fue todos los besos que él le dio. Todos esos besos eran para ella. Era su recompensa por todo lo que había pasado. Tampoco les contó que cuando le dio el último abrazo le susurró al oído su nombre, y que le pareció el mejor sonido del mundo. Tampoco les contó que cuando la tumbó en la cama la besó en los labios, un beso efímero, casi etéreo. Y que aún sentía sus labios sobre ella.


                - ¿Quién cree que es la mujer muerta en la cama?


                - No lo sé, pero supongo que sería una de sus hermanas.


                - Muy bien, por ahora no necesitamos nada más. Le pediré a un agente que la acompañe a casa. Lo pillaremos señorita, no se preocupe.


                Pedro se acercó a ella y la abrazó.


                - ¿Cómo estás cielo? ¡Menudo susto!


                - Ahora estoy bien. – Mintió. No se sentía bien del todo. Lo echaba de menos. - ¿Cómo supiste lo que pasaba? Me ha dicho María que si no llega a ser por ti, os habríais ido sin más.


                - Chica, es que eres un libro abierto. Cuando estás con un tío eres una empalagosa, te cuelgas a su cuello como un koala. Y estabas tiesa como un palo. Tu tic cuando estás preocupada te delató del todo.


                - ¿Cuál es ese tic?


                - Ese tamborilear de dedos sobre tu pierna, que no sé como no se te ha hecho un surco en ese muslo.


                Los tres amigos rieron.


                Los días siguientes fue un caos. La familia de Isabel no la abandonaban ni a sol ni a sombra. La policía buscaba al “coleccionista de Barbies”, como le había apodado la prensa. Mientras, avisaban a los familiares de todas las mujeres que habían encontrado.




Meses más tarde.



                Isabel se encontraba en el sofá de su casa con una sonrisa en la boca. Había recibido una postal sin remite. En ella ponía “Te echo de menos”. Sabía perfectamente de quien era. Le dio la vuelta y una imagen de Londres en la niebla le devolvió la mirada.


                Se levantó y abrió el primer cajón de su escritorio. Metió la postal con las demás.



12 comentarios:

  1. Ayyyy me ha encantado!!!! Siempre puedes hacer una última parte en plan "felices para siempre "!!! Si es q en el fondo soy una romántica!! Jijiji!! Muy buen final princesa!!

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    1. Jijiji, un felices para siempre... No sé yo con esa locura, tú me dirás que eres la psicóloga. Un besillo princesa.

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  2. María está muy bien, todo vuelve a su cauce al final. Que pena que ya haya acabado!!!

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    1. Me da pena hasta a mi. Pero no te preocupes. Crearé más asesinos. Un besillo.

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  3. Un final perfecto, María. Me ha encantado. Sobreviven captor y presa, ella con su síndrome de Estocolmo y él atormentado y condicionado por su hermana, dos almas sensibles que se encuentran y llegan a amarse. Muere la glándula del mal, el veneno de la historia. Un desenlace sorprendente, muy cinematográfico, como todo el relato y satisfactorio para los protagonistas y para los lectores. He disfrutado mucho con "La Niebla". Echaré de menos a nuestro asesino de ojos azules. Me encantaría recibir una de sus postales. Gracias, María, por esta exquisita y terrorífica experiencia narrativa, llena de suspense y grandes momentos.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Me alegro que te guste. Y más por lo bien que se te da a ti escribir dobre asesinos. Dulce Nombre me tiene en ascuas. Yo también echaré de menos a nuestro asesino. ¿Quién sabe? A lo mejor vuelve a las andadas. Muchas gracias Herano de Letras. Un besillo.

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  4. Y ''La niebla'' llegó a su fin con el regreso de esta en una foto, un gran final. Finalmente,Raúl se enfrentó a su hermana, quien lo tenía dominado, y acabó con ella, dejando en libertad a Isabel, la mujer de la cual, tras secuestrar, se enamoró, al igual que la propia mujer, por extraño que parezca. La policía está tras él pero no lo encuentra, y en parte, a pesar de todo, nos alegramos, porque actuaba bajo el influjo de la loca de su hermana. Un relato que nos ha hecho conocer a unos personaje muy bien construidos, muy buen trabajo, y una historia llena de suspense e intensidad.
    Por cierto, me encanta el nombre que le ponen los polis a Raúl: ''El coleccionista de barbies''.
    Me ha gustado mucho llegar hasta aquí, María. Un abrazo.

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    1. Me alegra que te haya gustado. Nunca se sabe donde está la auténtica locura. Si en el amor totalmente inesperado o en la locura de su hermana. O la suya propia. Porque en realidad ahora solo, encontrará sus verdaderos motivos de lo que hacía... Un abrazo compañero.

      P.D. Esperando con ansia el próximo capítulo de El Espejo.

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  5. Final con broche de Oro, historia genial amiga. Felicitaciones. Ahora deberé ponerme al día con "La búsqueda". Me imagino que uno de estos días vas a colgarlas aquí completas (tuve que buscar uno por uno todos los capítulos, no es tan difícil pero quizás llegues a re-publicarlas en algún momento y eso facilitaría las cosas a nuevos lectores). Lo he hecho armando paginas con mis cuentos y series "pasados". Sos una gran escritora, Abrazos amiga ;)

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    1. Muchas gracias por tu constancia y por haber llegado hasta el final. Al final de cada capítulo le puse un enlace hacia el siguiente. Pensé que eso facilitaría el poder leerlo.
      Ya he visto en tu blog que las has unido. Yo también había pensado en hacerlo. Pero aún no había tenido tiempo. A ver si un día me pongo. Porque me parece una buena idea.
      Un besillo.

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  6. ¡¡¡Aiiiiix!! ¡¡Qué penita me da que se haya acabado ya!! u.u
    Mira que cuando he leído lo del disparo, hasta pensé que Raúl se había suicidado, peeeero... ¡No! ¡Me gusta mucho más así! Me gusta eso de que le envíe postales a su Amor de vez en cuando, pero lo que más me mola es ese detalle de la Niebla... Terminando como empezó *-*
    ¡¡Ainnnns!! Mira que si Raúl vuelve, algún día... A borrarle esa Sonrisa a Isabel, para comérsela a Besos...

    ¡¡Muchos Besis María!!

    PD: Mira que si tu "Coleccionista de Barbies" es Primo-Hermano del mío ;P Aunque el tuyo es más romanticón #SeSabe *-*

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    1. Ay, ay que me he quedado a medias. Creo que no he leído tu coleccionista de Barbies, tendré que ir corriendo a tu blog para leerte.
      Puede ser que algún día Raúl vuelva a aparecer en su vida. Isabel lo recibiría con los brazos abiertos, de eso estoy segura. Un besillo guapa.

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