3/7/15

La niebla XIV



                Raúl empezó a recoger todos los restos de su paso por aquella casa. Limpió con lejía todos los muebles, los cubiertos que habían usado en el desayuno, los que no, el suelo, incluso las paredes. Mientras la obsesión por la limpieza se apoderaba de él, su mente se volvía más lúcida. Lo recordaba todo, toda su familia muerta. Una enfermedad crónica, psicólogos y psiquiatras en su infancia, una enfermedad como herencia.


               Cuando se quedaron huérfanos, se acabaron las visitas al médico, su hermana le decía que solos estarían mejor. Qué ellos tres se valían sin ayuda de nadie. Y él se había dejado cuidar. Se había abandonado a aquella fantasía en la que vivían los tres solos. Los tres. Su hermana nunca había abierto los ojos. Él estuvo un tiempo siguiéndole la corriente, hablando con su hermana Cristina, aun sabiendo que estaba muerta, aunque no la viera.


               Pero con el tiempo la veía, con el tiempo la sentía, oía sus gritos, sentía sus caricias, era tan parte de su vida como su hermana Paloma. Ahora lo veía todo claro. No volvería a dejarse engañar.


               - ¿Qué pasa Raúl?


               Ni siquiera había oído la puerta. No había oído los pasos de su hermana acercándose hasta que le tocó el hombro y le preguntó. La abrazó con fuerza. Ella era la culpable de todo. Nunca lo dejaría libre. Tendría que obedecerla hasta el final de sus días.


               - Nos han descubierto. Han venido a buscar a Isabel.


               La hermana de Raúl se puso a la defensiva, esa protección inicial, había desaparecido.


               - ¿Desde cuándo es Isabel? Te dijimos que la prepararas, que la durmieras.


               - Eso no tiene importancia ahora, lo importante es…


               - ¡Sí que tiene importancia! ¡Eres un incompetente! Sin Cristina y sin mi…


               - ¡Cristina está muerta! ¡Déjalo ya!


               Una sonora bofetada le puso la cara roja. Paloma estaba fuera de sí. Se enfrentaron con las miradas, un duelo de titanes, en el que ninguno quería dar su brazo a torcer. De repente ella suavizó su gesto.


               - Cariño, lo siento. – Se acercó a su hermano y le inundó la cara de besos. – siento lo que he hecho, no debes decir esas cosas de tu hermana. Mírala, ahí llorando en el rincón del sofá. Está herida. Deberías pedirle perdón. Ella te quiere.


               Raúl se dio cuenta de que no iba a cambiar. Jamás dejaría a su hermana marchar. Pidió perdón a aquella visión y terminó de limpiar.


               - Tienes que matarla. – Su hermana se acercó con una pistola en la mano.

 
               - ¿De dónde has sacado eso? Nunca hemos tenido armas en esta casa.


               - Siempre hay que tener una vía de escape. Tienes que matarla. Yo meteré las cosas en el coche.


               Raúl cogió la pistola y lentamente se acercó a la habitación donde estaba Isabel.


               El disparo se oyó hasta el coche, donde Paloma guardaba la única maleta que tenían. Una sonrisa se dibujó en el rostro.


               - Ya lo sé Cristina, todo este trabajo para nada. Lo vamos a echar a perder. Pero no te preocupes, empezaremos de nuevo. Te buscaré más muñecas.

8 comentarios:

  1. Un penúltimo capítulo perfecto. El amor odio entre Raúl y su hermana, la visión del fantasma de Cristina llorando en el rincón y ese disparo a Isabel... O no... Máxima intriga y tensión para el desenlace de un relato inolvidable. Una obra de misterio y terror genial, María.
    ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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    1. Muchas gracias Hermano de Letras. Espero que el final te guste igual o más. Dentro de poco lo subiré. Un besillo.

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  2. Un disparo que nos deja con la curiosidad más a flor de piel aún si cabe. Yo espero que Raúl consiga liberarse al fín de la influencia de su hermana, pero está por ver...
    Genial, María, has mantenido el suspense y la intriga hasta el final. Ya estoy deseando leer el desenlace!!
    Un besillo de viernes, Hermana de Letras!!

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    1. Sinceramente no creo que aunque se liberase, Raúl dejara esas pequeñas costumbres ya adquiridas, aunque ¿quién sabe? Pronto llegará el final. Un besillo Hermana de Letras.

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  3. ¡Aiiix! Ese disparo final... No sé, pero me parecería raro que se matara a Isabel. Con mucho, me atrevería a decir que se ha disparado a sí mismo... Una forma para liberarse de todo lo sucedido, para librarse de su Hermana y para poder tener algo de paz... Aunque, de ser así, ¡miedo me da! Porque ya me veo a la Hermanísima con triple personalidad u.U
    Eso de que le va a conseguir nuevas muñecas... ¡Arg! ¡Me ha resultado super gore! #SeSabe
    ¡Qué penita que se acabe!
    ¡Besitos, María! ;)

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    1. Ya queda poco, no desesperes. Pronto llegará el final. Espero cumplir todas tus espectativas. Un besillo.

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  4. Capítulo intenso y lleno de locura, con un final que nos deja con una intriga insoportable y una última frase escalofriante. Ha sonado el disparo, pero ¿la habrá disparado de verdad? Si no es así, ¿cómo logrará salir de la casa con Isabel sin que su hermana se de cuenta? A leer el siguiente, que por suerte para mí, ya está subido.
    Abrazo, compañera.

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    1. Pues eso a leer el siguiente. Me alegra haberte dejado con la intriga. Un abrazo compañero.

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