11/6/15

Dolor

     Cuando el dolor es tan fuerte que no te salen las palabras. Cuando el corazón se te rompe en mil pedazos. Cuando la soledad te inunda, te llena la boca hasta ahogarte, te llena la garganta y los gritos se quedan ahogados. Ahogados entre lágrimas, entre lágrimas enredadas hasta no poder deshacerlas.

     Cuando sabes que lo que dirás hará más daño que el que estas sufriendo, cuando la alegría solo está en esa sonrisa vacía. Cuando no hay palabras, cuando no hay abrazos ni besos que curen ese trozo de corazón que te han arrancado.



     Cuando todo te lo arrebatan en un momento, en un instante, cuando lo que tenías seguro se convierte en una quimera, cuando no hay nada que pueda devolverte lo perdido.


     Cuando la decepción es la sensación más profunda que te llena hasta la médula, hasta lo más dentro de tu ser. Cuando eres un ser sin alma. Cuando tu alma te la vacían sin miramientos, cuando estás sola, sola, sola.


     Cuando te sientes tan destrozada que no sabes si algún día se unirán esos pedazos. Cuando lloras sin control, cuando las lágrimas huyen de tu cuerpo con rabia, a borbotones, sin dejar paso a las que vienen detrás. Cuando las lágrimas son lo único que te alivia. Cuando el silencio te desgarra, cuando las palabras duelen más que el silencio, o eso decían. Cuando las mentiras se ocultan, cuando los actos no se olvidan. Cuando te das cuenta de que las personas que más daño te hacen, son las que tienes más cerca.


     ¿Qué se hace cuando ocurre todo eso? ¿Qué se hace cuando no tienes fuerzas para explicar tu dolor? ¿Qué se hace cuando te tragas ese dolor, esas lágrimas atropelladas?





22 comentarios:

  1. Sólo puedes esperar a que la herida se haga costra y seguir adelante con esa marca siendo un poco más valiente.

    He sentido todo el dolor del relato, María. Es tremendo. Me ha encantado y me han dolido en el alma tus palabras.
    Enhorabuena!
    Espero que estés bien y todo sea producto de tu imaginación.

    Besos.

    Alicia.-

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    1. Estoy bien, esto lo escribí hace tiempo, cuando no estaba tan bien. Las mejores palabras siempre surgen del corazón. Un besillo y muchas gracias.
      P.D. No te resistas nunca a dejar comentario, jejeje.

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  2. Me alegro, María.
    Un relato así no podía estar sólo imaginado ni ser una pesadilla de una noche cualquiera.
    Gracias a tí.
    Besos.

    p.d.: No lo haré, estoy enganchadísima a tu blog.

    Alicia.-

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    1. Muchas gracias guapa. Me alegro de que te guste. Te prometo que ya queda poco para abrr la puerta. Un besillo.

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  3. El dolor emocional, tan poderoso que abarca nuestro ser por completo y nos ciega. Las lágrimas limpian los ojos y el alma, tras ellas podemos ver de nuevo con claridad que estamos rodeados de belleza y cosas por las que vale la pena ser feliz.
    Un texto profundo y sentido.
    ¡Abrazo grande, Compi de Letras!

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    1. Las lágrimas son la mejor cura para estos casos. Muchas gracias Compi.

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  4. ¡Vaya! Directo a las vísceras. Yo cuando me pasa eso escribo, ya veo que tú también. Y muy bien, nada inspira tanto como el dolor. Un texto que equilibra como un golpe en un ataque de histeria. ¡Bravo!

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    1. Gracias a que tenemos las letras yo no estoy loca. Veo que utilizas la misma terapia que yo. Muchas gracias Miguel Ángel.

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  5. Amiga María, impactante semblanza del dolor cuando éste escapa a la posibilidad de asirlo con nuestras manos y definirlo con las torpes palabras que podemos manejar cuando invade todos nuestros tejidos. Me ha encantado el texto. Genial. Abrazos. :-)

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    1. Muchas gracias. Es verdad que definir el dolor es muy di´ficil, pero bueno al menos lo he intentado. Y creo que no ha quedado mal del todo. Jejeje. Hay sentimientos difíciles de describir con palabras, pues estas se quedan cortas. Un abrazo.

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  6. Un texto lleno de fuerza desgarradora y sentimiento, aún sin saber qué provoca esa pena tan honda. Es buenísimo, María, solo espero que no estés experimentando ninguna de esas sensaciones y que se trate solo de ficción... Se me quedó el corazón encogido tras leerte, así de bien lo has descrito.

    Un besillo de viernes, guapa!!

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    1. Ahora mismo no lo experimento. Per esta clase de cosas solo se pueden escribir cuando de verdad las sientes. La escribí en un momento malo que ya pasó. Por suerte de las cosas malas siempre nos recuperamos, y luego llegan las buenas que te hacen olvidar lo malo vivido.
      Un besillo guapa.

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  7. Conozco ese tipo de dolor,creo que todos lo conocemos.Algunos tal vez lo niegan.Lo mejor es hacer catársis escribiendo, pintando y o contándoselo a la naturaleza.Las pálabras de ánimo que uno suele recibir de nuestros semejantes, aunque bien intencionadas suelen no ayudar.Todo lo contrario...

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    1. Sí, la gente no suele acertar con las palabras en momentos de dolor, aunque no ha que reprocharselo, ellos solo quieren ayudar. Aun así no lo hacen. La mejor manera para mi es escribir. Seguro que hay montones de maneras como bien dices, pintantdo o hablando con la naturaleza. Un abrazo.

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  8. Pues... El Dolor... ¿Qué voy a decir yo del Dolor? Que llevo siete meses sanándome de una Herida que a veces se cierra y, otras, se habré sin querer, queriendo...
    El Dolor... Escribir ayuda a mitigar el Dolor, darle Voz, darle Palabras, dejar que se diluya, que fluya, hasta que te anegas por dentro en Lágrimas, incluso cuando sabes que no deberías estar llorando... El Dolor enseña, pero por el camino del aprendizaje, también te va destrozando por dentro, te deja sin esa capacidad de sentir, se regodea en el sufrimiento... Hasta que dices se acabó...
    Una vez leí que somos nosotros, en cierta manera, quienes les damos el Poder a otros para hacernos daños... Al fin y al cabo, queremos, amamos... Y, al querer y amar, sin querer, o queriendo, también va, de alguna manera, implícito que te lastimen... Y me parece muy triste y, al mismo tiempo, muy verdadero... ;(
    Me alegra saber que estoy lo escribiste en un mal momento que ya pasó, porque todo pasa, aunque el Tiempo sea el mejor y el peor Enemigo del Dolor...
    ¡Jope! ¡Qué identificada me siento con tus Letras!
    ¡Besines, María! ;)

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    1. ¡Ayyy Campanilla! Necesitamos una cervecitas en modo terapia.
      Si, el dolor va intrínseco en el ser humano. Cuando amamos a alguien sin reservas, abrimos nuestro corazón de par en par, y eso hace que nos puedan lastimar.
      Pero con el dolor también viene el amor, y es lo más bonito del mundo. Así que se recompensa.
      Y por cierto, no escribas tan bien, que me vas a quitar el puesto, jejeje.
      Un besillo muy grande que mitigue esa herida que cierra y abre.

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    2. ¡Sip! ¡Me apunto a esas cervezas! ¡María! ;) #SeSabe
      Aiiix... Es que llevo unas semanas muy tontis-sensiblines y me salen las palabras solas u.u
      Peeero... ¿Quitarte el puesto? ¿Qué dices? ¡Nada! ¡Nada! Que a mí me encanta como escribes y muy mucho, así que... ¡Compartimos puesto! ;)
      ¡Besitos Enormes!

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    3. Siii compartimos puesto. Me parece bien. Y las cervezas aunque sean virtuales. Ya sabes. Un besillo muy grande.

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  9. Incluso del peor dolor uno aprende y se hace grande. ¿Quién fuese sin todo lo sentido?

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    1. Si, gracias al dolor nos hacemos más fuertes. De él aprendemos. Un abrazo.

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  10. Dicen que consuelo de muchos consuelo de tontos, pero leerte es bueno, por qué me alegra en el fondo saber que no son mis letras de color sepia, que lo que siento no es locura, ni dejadez, ni otras cosas, y como dice campanilla, me desgarra día a día, y cuando creo haberlo dominado, ya tres meses después, y olvidado, de nuevo fluye, y hay días que sólo las lágrimas sin pensar en nada, sin sentir nada, lo inundan todo, sin llamarlas.....Creí haberme tragado todo, contuve gritar mi dolor, mi corazón roto, por qué los que te rodean no entienden que algo pueda robarte las emociones, los sentidos, las sonrisas, las ganas. vestí mi dolor con mi mejor sonrisa y sin embargo.... Es cierto que todo pasa....Esperemos que pronto amigas.... .

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    1. Un beso muy grande para superar ese dolor, es verdad que a veces creemos que ha pasado. Y nos sorprende en cualquier momento. Pero gracias a ese dolor nos fortalecemos. Siento habertelo recordado. Un besillo grande.

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