1/5/15

La búsqueda VI

      Se despertó ligero, como si hubiera dormido mil horas seguidas. Fuera aún no había salido el sol. Aún era noche cerrada. ¿Cuánto había dormido? Estaba muy descansado para haber dormido poco tiempo. Miró a las demás camas. Todas estaban vacías excepto la de Edrielle. Al principio a Ellyon le pareció que estaba dormida, pero cuando se fijó más detenidamente, el hada del aire lloraba con los ojos cerrados. Tumbada mirando al techo con las manos reposando sobre su estómago, parecía que estaba sumida en el mundo de los sueños. Ellyon no podía dejar de mirarla, su rostro no estaba mudado por la tristeza, parecía estar en paz. Sin embargo no dejaba de caer una lágrima tras otra.

     De repente una sonrisa asomó a su rostro y sin abrir los ojos sopló en su dirección. El Dríade sonrió, sin querer, como si una fuerza invisible lo empujara a ello. Salió de su ensimismamiento y decidió salir fuera a ver si encontraba a las demás hadas. Se acordó de lo que le había dicho Eglantina y fue primero a la cocina. No se había dado cuenta del hambre que tenía hasta que empezó a comer.


     Fuera estaba completamente oscuro. Y aun así él veía perfectamente. Otro de los dones de ser un Dríade. A lo lejos pudo distinguir varias figuras. Así que se dirigió hacia la montaña que había fuera de la ensenada.


     Abatwa, Licke y Morrigu se movían al unísono, lentamente y casi flotando realizaban movimientos con total compenetración. A Ellyon le sorprendió. Tenían los ojos cerrados.


     - Llegas tarde. - Un susurro le llegó desde su espalda. Se dio la vuelta y ahí estaba Eglantina con otra hada del fuego y otra del aire. - Únete a ellos. Empieza tu entrenamiento.


    - Pero si yo no sé lo que hacen.


    - He dicho que te unas a los buscadores. Jamás me cuestiones si no tienes que hacerlo.


    Ellyon se puso al lado de Morrigu e intentó imitar sus movimientos. Por mucho que la mirara siempre iba un paso por detrás, no conseguía esa elegancia que poseían los demás, y estuvo a punto de caerse más de una vez. No poseía equilibrio, no bailaba nunca y mucho menos en público. Una vez lo había intentado provocando miles de carcajadas, así que se prometió ser de esos que están siempre apoyados en la pared.


     - Cierra los ojos y únete a nosotros. Somos uno. - Morrigu no había tenido que abrir los ojos para saber que Ellyon estaba a su lado imitando torpemente lo que los demás hacían.


     Cuando Ellyon los cerró y respiró hondo notó a lo que Morrigu se refería. En su cabeza estaban sus compañeros, incluso Edrielle se encontraba con ellos. Todos se balanceaban al unísono, como si fueran una sola persona. Notaba todos los sentimientos de los demás buscadores, sentimientos que no podía saber de cúal de ellos eran realmente. Se encontró con rabia, con tristeza, con determinación, con ilusión, con esperanza. Y con un muro infranqueable que no podía descifrar. Se dio cuenta de que aquel muro era de Abatwa. Cuando intentó atravesarlo, una voz sonó en su cabeza: "Aún no estas dentro de nosotros. No oses conocer lo que no debas". Ellyon decidió no volver a intentarlo. Y entonces se dio cuenta de que se movía sin pensarlo, de que estaba unido a las demás hadas.


     Abrió los ojos, habían terminado. Se encontró completamente sudando, cuando miró a los demás buscadores, ni una gota de sudor les empañaba la frente. Miraban al infinito. En aquella montaña podían ver perfectamente el amanecer saliendo en el horizonte. Una gran bola de fuego que les dio la calma que estaban ansiando. Todos observaban en un silencio sepulcral, fundiéndose con el amanecer como un solo buscador.





8 comentarios:

  1. Me ha encantado el inicio del entrenamiento de Ellyon junto a sus nuevos amigos, Eglantina es una mentora que exige disciplina y el resto de Dríades tienen el poder de la conexión que deberá aprender nuestro protagonista para la gran búsqueda, que según intuyo, ya ha empezado en su interior.
    ¡Quiero más!
    ¡Abrazos, Compi!

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    1. El entrenamiento solo acaba de empezaa, aún no ha amanecido, y ya está sudando. Menuda le espera... Y Abatwa guarda muchos secretos en su interior... Un besillo compi.

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  2. Preciosa la imagen de varios dríades unidos por sus conciencias y moviéndose armoniosamente como uno solo, me encantó :) El relato avanza lleno de color e imaginación, precioso!!

    Un besillo de finde, María.

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    1. En realidad hay Dríades, Ondinas, Salamandras y Silfos. Todos ellos hadas. Jijiji. Poco a pocoo avanzaremos más y conoceremos más de estos tipos de hadas.

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  3. Me tienes enganchada con tus dos sagas!!! Me encanta 😍 😍 😍

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    1. Así me gusta, que te quedes totalmente enganchada. Un besillo preciosa.

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  4. Una mágica unión entre todos los buscadores tan bien descrita que pude sentirla sin problemas. Un hermoso capítulo.
    Por otro lado, de nuevo aparece el enigmático Abatwa, y nos llenas de preguntas sobre ese personaje.
    Un abrazo, María.

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    1. Muchas gracias Ricardo. Si, ese personaje esconde mucho, iremos averiguando su historia en los siguientes capítulos. Un abrazo.

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