4/4/15

La búsqueda II

      La seguía casi corriendo, ella en vez de andar, parecía que volaba, sus pasos eran cortos y largos al mismo tiempo, y Juan no podía dejar de mirar aquellos cabellos de oro que se movían al ritmo de su vaivén. Su ropa se confundía con su cuerpo, no sabía donde empezaba su piel y donde acababa la ropa. ¿O era todo piel? No había visto ningún ser parecido. Ni en revistas, ni comics, ni películas.


      Un ruido le sobresaltó, no se había dado cuenta, pero a su alrededor se habían ido juntando seres muy parecidos a la chica que tenía delante, hombres y mujeres que andaban a su par y los envolvían con un aire mágico que los transportaba. De vez en cuando veía algunos seres más pequeños asomando de entre las hojas, seres que parecían niños, seres que lo miraban con curiosidad y reían y corrían a su alrededor.


       Juan sentía que volaba, miraba sus pies por si estos se habían levantado del suelo, pero no, seguían apoyándose sobre la hierba del bosque. Pero seguía sintiéndose extraño, como si algo estuviera cambiando dentro de él, algo que no entendía. Mientras intentaba analizar todo lo que estaba pasando, llegaron a una zona más frondosa, una zona rodeada de arbustos y más árboles, donde casi no llegaba la luz. Le sonaba aquel lugar, algo le decía que ya había estado allí, pero tan pequeño como era, no conseguía ubicarlo.


      Empezó a fijarse más y se dio cuenta de que todo estaba lleno de casitas hechas con hojas, de casitas que subían por los árboles y los cubrían con pequeñas escaleras. A pesar de no entrar mucha luz natural, todo tenía un brillo especial. Si se fijaba mejor las casas estaban rodeando un claro. La muchacha que iba delante se sentó en una silla que había en uno de los lados, y acto seguido, todos los demás se sentaron. A Juan casi no le dio tiempo a reaccionar. Cuando se quiso dar cuenta, estaba en medio de aquella pequeña plaza, rodeado de esos pequeños seres.



    
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6 comentarios:

  1. ¡María! *-*
    En mi Cabeza, tus Seres de Fantasía tiene la apariencia de Minimoys... Y son tan cuquis, tan mágicos... ¡Quá me entran ganas de meterme dentro de tu Relato!
    ¡Es chulisimo! ¡Me encanta ese Bosque!
    ¡Quiero más! #SeSabe ^^
    ¡Besis! ;)

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    1. Seguiremos buscando en este bosque lleno de fantasía, a ver lo que encontramos... Un besillo guapa.

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  2. Todo un mundo en miniatura lleno de seres fantásticos y desconocidos para Juan. Creo que está viviendo la aventura de su vida, y de paso nosotros también :)

    Un relato muy cuqui, como dice Campanilla!!

    Besitos de bosque encantado, María.

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    1. Muchas gracias Julia. Juan nos está dando a conocer un mundo fantástico desconocido para nosotros. Un besillo.

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  3. Un mundo mágico lleno de seres diminutos, y un niña humano que ha encogido, inmerso en ello. Aquí comienza una gran aventura tanto para el niño como para el lector. Estoy deseando saber qué buscan y qué son esos seres, los cuales, al igual que a Campanilla, me recuerdan a Minimoys.
    Un abrazo, María.

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    1. Pronto sabremos de que trata esa búsqueda. Solo hay que seguir leyendo. Un abrazo Ricardo.

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