26/4/15

El niño que miró por la ventana



     Después de dar vueltas y más vueltas en la cama, decidió levantarse. La lamparita de luz nocturna que le ponían sus padres, aún estaba encendida. No era una luz porque tuviera miedo a la oscuridad. Era una luz para ahuyentar lo que sabía que se le venía encima. Todavía no estaba preparado.

       
     Unos meses atrás, cuando no necesitaba esa luz, en mitad de un sueño profundo, un ruido le sobresaltó. Se sentó en la cama intentando ver algo a través de sus ojos legañosos. Encendió la luz de su cuarto. La bombilla se apagó. Le dio al interruptor varias veces, nada, se había fundido. Se acercó a la ventana y levantó un poco la persiana. Miró por esa pequeña rendija, y una luz le cegó, echándolo hacia atrás. Se quedó inmóvil, deseoso de abrir la persiana de par en par, pero sin llegar a atreverse.

     
     Levantó la persiana poco a poco, sin hacer ruido. Sabiendo que su madre estaría allí en un segundo si oía algo más raro de la cuenta. Lo que vio le dejó la boca abierta. Las vistas de su ventana habían cambiado. La casa de su vecina por la que estaba completamente enamorado, había desaparecido, el asfalto de la calle había desaparecido, los coches, desaparecidos. No quedaba nada conocido.

  
        A través de su ventana veía el Universo en todo su esplendor. Las estrellas brillaban más que nunca, la Luna estaba más cerca de lo normal, planetas que nunca antes había visto, en los libros, por supuesto, flotaban a su alrededor. Miró hacia abajo, todo lo que una ventana cerrada le permitía. No había suelo, su casa navegaba en el espacio. Un escalofrío le recorrió la columna, ¿qué estaba pasando? Despertaría a sus padres, ellos sabrían que hacer. Una voz lo detuvo, antes de alcanzar la puerta.

  
     - Yo de ti no lo haría.

  
     - ¿Quién es? – La voz procedía de la ventana, y al mismo tiempo la escuchaba con nitidez dentro de la habitación.

  
    - Ahora eso no importa. Asómate a la ventana.

  
    El chico se acercó lentamente a la ventana. La curiosidad podía más que el miedo.

   
    - Sí, a tu pregunta de si estás en el espacio, flotando a la deriva, la respuesta es sí.


    - ¿Cómo ha pasado esto?


     - La pregunta sería ¿por qué? Y antes de que la hagas, te contestare. Hace muchos millones de años, trillones incluso, empezaron a formarse planetas con vida en su interior. Unos se formaron antes, y otros después. Pero todos están llegando al mismo final. Los seres que viven en sus planetas los están matando. Nosotros reunimos a los mejores de cada especie, a los más inteligentes, para reunirlos a todos y buscar una solución a este final que sucede sin remedio.


     - Pero, yo solo soy un niño. Solo tengo once años.


     - Y eso es lo más importante, no buscamos personas adultas cuya imaginación este atrofiada por la desgana y la desidia, por los trabajos y la rutina. Buscamos niños que saben y conocen lo mejor de la vida, buscamos niños que disfruten conociendo cosas y momentos nuevos. Dentro de poco será tu cumpleaños, ese día vendremos a por ti, tienes este tiempo para disfrutar de tu familia y de lo que quieras de tu mundo, pues no vas a volver a verlos. Ahora acuéstate, por la mañana tu casa estará en la Tierra.


      Mañana era su cumpleaños, sabía que sería el último cumpleaños en la Tierra. Y se iría con un beso de su vecina.



24 comentarios:

  1. Cómo se nota que el mundo de los niños te toca muy de cerca, María! Tus protagonistas infantiles son siempre especiales y entrañables, siempre encuentras esa cualidad que los hace tan especiales, tan "niños" :)

    Precioso tu relato, me ha encantado!!

    Un besillo y feliz domingo.

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    1. Muchas gracias Julia, será porque tengo dos niñas pequeñas. Jijiji. Un besillo.

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  2. Ayyyyy qué bonito!!!!! Me pasa como a Julia, cuando hablas de niños les das una cualidad muy especial. Un besín.

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    1. Muchas gracias Marigem. Es fácil meterse en la piel de un niño. Sobre todo cuando tienes dos enanas cerca.

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  3. La inocencia de los pequeños es la esperanza del futuro, muy bonito y dulce relato.
    Feliz noche!

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    1. Muchas gracias Alejandra. Sí es verdad que sin esa inocencia no podríamos tener un futuro, ellos aún no tienen límites en nada. Pueden hacer lo que quieran. Un besillo.

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  4. La imaginación, el deseo de cambiar el mundo y el amor, tres cualidades del niño que sueña con reinventar el Universo, un mágico relato que invita a realizar un viaje interior para despertar esa mirada infantil de inocencia y sabiduría. Un relato fantástico.
    ¡Abrazos Compi! ;)

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    1. Si, los niños son los mejores. Pero, ¿Y si no es solo fantasía del niño? ¿Y si es realidad? Lo dejo ahí compi. Un besillo.

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  5. Buenas noches María.
    Un cuento fantastico.
    Cuando la imaginación es enorme, se escriben este tipo de historias. Siempre digo que no hay que ser niño para ello, con que no lo olvidemos en este fantastico viaje que es la vida; suficiente.
    Felicitaciones.
    Un beso.

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    1. Muchas gracias Ricardo por tus palabras. A veces la imaginación surge de donde menos te lo esperas. Un besillo.

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  6. Un cuento, para niños y adultos, que no tiene desperdicio. Debes ser una estupenda mamá cuenta-cuentos.
    Y, como todos los cuentos, tiene su moraleja.
    Un abrazo.

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    1. Ayyy ojalá lo fuera, pero cuando me pongo a inventar historias delante de mis niñas mi mente se me suele quedar en blanco. Así que tiro de los cuentos ya escritos. Un abrazo y gracias por tus palabras.

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  7. Precioso, María, ojalá consigan su proposito

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  8. Un relato muy tierno. Éxitos y bendiciones!

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    1. Muchas gracias Mery por pasarte y leerme, y por dejar tus palabras. Un besillo.

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  9. La inocencia infantil la perdemos cuando crecemos, maravillosa forma de manifestar esa crítica. Un gran relato con un final abierto, excelente! Te deseo mucha suerte compañera. Un abrazo y feliz martes.

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    1. Muchas gracias Laura. A veces gustaría mucho seguir teniendo esa inocencia que nos acompaña en nuestros primeros años de vida. Un abrazo.

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  10. ¡Qué tierno, María! *-*
    Me ha encantado. Me encanta. Sipi. Está lleno de inocencia, de esperanza, de Sueños, de fe en algo mejor... De que los Imposible solo está separa de lo Posible por una sola sílaba... ¡Tiene Magia! No sé... De esos relatos que se te menten por dentro... ;)
    ¡Muchos Besitos!

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    1. Ayyy que bonitas palabras me dedicas, me alegro qeu te haya llenado de magia. Un besillo guapa.

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  11. El destino de los planetas en manos de niños, los únicos que pueden cambiarlo con su imaginación e inocencia, porque si fueran los adultos, caerían en el mismo error una y otra vez, como se ha estado demostrando a lo largo de la historia. Imaginativo relato pre-apocalíptico. Es increíble las grandes historias que pueden crear una imagen.
    Un abrazo, María.

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    1. Es increíble lo claro que lo vemos todo de niños, y como cambiamos al crecer y convertirnos en adultos... Un besillo.

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