6/3/15

Déjenme educar con libertad


    Llevo unos días pensando en escribir esta entrada, y lo voy dejando, pensando que, seguramente lo que diga causará algo de controversia entre los que lo lean. A lo mejor no tanto y estoy dándole una importancia que no se merece.


      Y es que hace unos días me encontré con una entrada en un blog, que manifiestan se ha hecho viral, de una madre que dice que no quiere obligar a sus hijos dar besos a desconocidos. Sinceramente no lo he llegado a leer. Y no es por nada, intento leer los argumentos de otras madres para darme otras perspectivas de las cosas o coger ideas nuevas. El problema es que hay veces que al leer un blog me siento valorada como madre. No digo que esas madres lo hagan para juzgar a nadie, ni mucho menos, pero creo que existen madres que piensan que su forma de educar es la mejor y las demás estamos equivocadas.



      Yo siempre digo que ser madre es el trabajo más difícil que he hecho en mi vida. No existe un manual que te diga que si haces esto o aquello vas a acertar. Las madres nos sentimos culpables a todas horas porque no sabemos si lo estamos haciendo bien. Las madres que trabajan fuera de casa, porque no pueden dedicarle el tiempo que quisieran a sus hijos, y las madres que no trabajamos fuera de casa, porque no lo hacemos. Constantemente estamos dictaminadas por la sociedad, en un sentido u otro.


      Pero si encima echamos tierra sobre nuestro propio tejado, apaga y vámonos. Y es que todo lo que hacemos es considerado constantemente por el resto de madres. Hay quien nos lo dice a la cara, quien solo nos mira de refilón con la justicia reflejada en sus ojos, o la que simplemente utiliza las redes sociales para imponer su postura.


      Y es que somos juzgadas desde que nuestros hijos nacen: Le pones chupete malo, le dejas que se meta el dedo, malo también. Le das pecho, ahora mismo buenísimo, pero tienes un tope, si pasas de una cierta edad, malo también. Si le das biberón en vez de teta malo también, así que las madres intentan buscarse excusas para que nadie las critique. No me subió la leche, me puse mala, no quería tomar, se quedaba con hambre. Y así se libran de miradas malintencionadas.


     Nuestros niños crecen y si tu hijo no evoluciona como lo que socialmente se considera correcto, vuelta a las miradas de reproche "¿Tu hijo no anda aún?, si no se le entiende al hablar. Yo a mis hijos los estimulaba muchísimo, empezaron a andar muy pronto, y hablaban a la perfección". Que te dan ganas de contestarle: "Si señora, y mi hija cuando nació vino andando hasta mi teta y me dijo: mama por favor ¿podrías darme de comer?". Todos aprendemos a andar, y todos aprendemos a hablar, dejen a los hijos de los demás que aprendan como quieran y dedíquense a mirar a sus propios hijos.


       Seguimos creciendo y llegamos a la maravillosa edad de los dos años, esa edad donde ya quieren hacerlo todo solitos y sus rabietas son el pan de cada día. Y allí tenemos a las más expertas de todas las madres. Si dejas al niño que se quede en la acera llorando porque no le has querido comprar una bolsa de gusanitos, te encontrarás con millones de miradas acusadoras porque estás dejando a tu hijo tirado en el suelo, en mitad del mes de enero con el frío que hace. Pero si lo levantas a la fuerza y le dices o le levantas un poquito la voz, porque tienes prisa y ya llevas un día de locos, puedes incluso encontrarte a la policía. Hace poco leí otro blog de una madre que se había pasado tres cuartos de hora en la puerta del colegio esperando a que su hijo se le pasara la rabieta, y mientras lo hacía recibió varias críticas de gente que pasaba por allí, que le decía que lo que tenía que hacer era coger el niño a la fuerza y meterlo en el coche. Nunca sabes que es lo que tienes que hacer.


       Si metes  a los peques en la guardería sin trabajar malo, si no los metes y los dejas con los abuelos cuando estás trabajando malo también. Y ahora le ha llegado el turno a los besos, si tu hijo no le da besos a desconocidos, malo, y si se los da peor.


       Y digo yo, ¿por qué no dejamos a cada madre y cada padre que eduque a sus hijos como quiera o como pueda? Deberíamos tener libertad para educar a nuestros hijos como mejor sepamos o podamos. Podemos dar consejos, que eso nunca está de más, pero no juzguemos a las demás madres por no hacerlo como nosotras creemos que es lo correcto. 


      Nuestros padres y madres no lo tenían tan complicado. No existía Internet, por supuesto existían las típicas viejecillas que te encontrabas en la calle y opinaban, pero ya está. Ahí se apañaban ellos, y si te tenían que dar un crujio en el culo (que no digo una paliza), te lo daban, porque no pensaban que te podrían causar un trauma o que después tú te fueras a poner a pegar palizones a todas las personas que te encontraras en la calle.


      Y no digo con esto que a mí me pusieran una mano encima, ni que sea la mejor solución, al revés no creo que arregle mucho. Mi madre siempre me decía que a mí me pegó dos veces: la primera vez que escupí y la primera vez que mordí. Y la verdad es que yo no recuerdo ninguna, ni me causó un trauma. Eso sí, aun ahora de mayor sigo sin morder ni escupir.


      Señores y señoras, no sé si se han dado cuenta de que en esto de ser madres y padres no hay nada escrito. No existe una solución mágica que nos lleve a todos a la educación perfecta. Así que por favor, dejemos de juzgar, y presuponer. Eduquemos a nuestros hijos y sobre todo disfrutémoslos.




     

8 comentarios:

  1. Saludos María... Ya me he sentido totalmente reflejado con el primer párrafo, llevo dos días dudando en sí eliminar o no mi último relato por posibles malas interpretaciones o controversias... Sigo en empatía con tu texto, como padre, yo diría que más que no haber un manual, lo que hay son demasiados y cada cual con sus consejos y contrariedades entre ellos... Pero bueno, al fin y al cabo, cada uno de nosotros, como padres hemos de decidir que es lo mejor para nuestros hijos y para nosotros mismos, difícil trabajo, paciencia y como no, también alegrías y satisfacción y como bien dices... A disfrutar!
    Gran texto María, un abrazo!!!

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    1. La verdad es que la tarea de padres es muy complicada, como bien dices hay que echarle mucha paciencia, y tener la mente muy abierta. Y sobre todo disfrutar de nuestros enanos. Un abrazo.

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  2. Estoy de acuerdo con vosotros, como padres, queremos siempre educarlos lo mejor posible y está bien que te quieran dar algún consejo, pero que sea así y no imposiciones con malas miradas ni reproches. Se necesita eso si muuucha paciencia (ya llevo 4 años de madre y un par de ellos con respiraciones profundas, para no llegar al límite ;p) pero es lo más bonito, un sueño cumplido. Gracias por tus palabras, María "Eduquemos a nuetros hijos y, sobre todo, disfrutémoslos"

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    1. Yo también llevo cuatro años en esta aventura de ser madre, y conozco a la perfección esas respiraciones profundas. La paciencia es uno de mis ingredientes, a veces tengo que ir a comprar porque se me acaba. Un abrazo.

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  3. Tenía muchas ganas de leer tu entrada, porque me llamó mucho la atención el título y hasta hoy no he tenido un ratín para sentarme...
    Me quedo con esta frase "Nuestros niños crecen y si tu hijo no evoluciona como lo que socialmente se considera correcto, vuelta a las miradas de reproche..." sobre todo porque llevo días con una entrada sobre este tema rodándome en la cabeza y para la que también tengo que sacar un ratín... ¿Por qué? Porque me llama la atención... Pues porque ¿qué se supone que es lo socialmente correcto a la hora de evolucionar?
    No soy madre, no tengo intención de serlo de momento (porque no tengo con quién, y porque mi reloj biológico tampoco a hecho cu-cú), pero soy docente, soy educadora... Cada niño evoluciona de forma distinta, como sabes al ser mamá, y lo que te funciona con un Enano, no te funciona con otro... La gente es super criticona, siempre tiene que hacer reproches... ¿Qué quieres que te diga? Yo soy de la opción de dejar al niño llorando, hasta que se le pase, que de meterlo en un coche a la fuerza... ¿Qué consigues con la fuerza? A mi modo de ver nada... ¿Qué queremos? Se supone que queremos que los Peques comprendan, que sepan razonar...
    Creo que la Educación es un tema demasiado complejo, con demasiados matices... Esta claro que como papás queréis mejor para vuestros Peques y, por tanto, tomaréis la decisiones que creáis correctas mientras no puedan tomarlos por si solos...
    No... No soy mamá, pero soy hija... He sido rebelde. Soy rebelde. Y cabezota. Puede que no haya estado siempre muy de acuerdo con la opinión de mis padres y que muchas veces no haya comprendido todo lo que hacían por mí... Sé que me han educado de una manera distinta a mi Hermano, también porque mi Hermano es distinto a mí... ¿Cuál ha sido la mejor? ¡No tengo ni idea! (O tal vez sí, pero no soy yo quién deba cuestionarlo...) Solo sé que nos quieren, que se preocupan, que nos han reñido y dado algún que otro zapatillazo... Qué también soy lo que soy gracias a su forma de educarme...
    ¡Me ha encantado!
    ¡Besitos! ;)

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  4. ¡Madre mia Campanilla, si que tenías ganas de hablar del tema! Jijiji. En primer lugar, que no seas madre no quiere decir que no puedas opinar, como perona y como educadorea tienes tus opiniones y son tan lícitas como las de cualquiera. Hablo de eso en este post, por si lo quieres leer http://escritoramama.blogspot.com.es/2015/01/una-secta.html.
    Y por otro lado, es que las madres, muchas veces nos creemos con la posesión de la verdad absoluta. Y eso no es así. Cada madre y cada padre educara a sus hijos como mejor sepa. Y en cuanto a la educación de mi madre, mi hermana y yo estamos educadas de distinta manera, pero creo que es algo que no se puede evitar. Ahora que yo tengo dos hijas, me doy cuenta que hago las cosas diferentes con una y con la otra. Pero es que también son dos personas distintas. En fin, que muchas gracias por tu comentario y por pasarte a leerme. Un placer escuchar otras opiniones. Un besillo guapa.

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  5. Me gusta. Yo soy una lectora empedernida y ahora con la maternidad leo de todo y siempre pienso que "menudas familias más perfectas". En mi opinión cada uno hace lo que puede e intenta educar a sus hijos en valores pero de ahí a los radicalismos exacerbados hay un trecho.
    Te sigo 😳 me ha gustado tu blog

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    1. Seguramente las familias perfectas no existan realmente, pero es verdad que lo mejor es educar a los niños en valores. Lo demás se queda a un lado. Muchas gracias.
      Un besillo.

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