15/12/14

Súper mamá

     Cuando empecé este blog investigue un poco por la red, me metí en algunos blog de mamas. Y fue ahí donde me di cuenta de que hay una carrera para ser una estupenda mama. Una competición oculta de la que nadie habla pero todas participan.


     Me encontré con blogs de mamas perfectas, con fotos de sus barrigas perfectas, recetas de cómo hacer que tu niño coma verdura, recetas de bizcochos para hacer entre la plancha y la tarea de los niños. Manualidades con materiales reciclados, con goma eva (si alguien no sabe hacer figuritas con goma eva está completamente desfasado) y con millones de cosas de las que no había oído hablar en mi vida, para hacer con tus hijos.


     Así que ya sé de antemano que no voy a entrar dentro de esa competición. Mi barriga no era perfecta, me cuesta un mundo que mi hija mayor coma verdura, la peque se come a su padre por los pies si le dejas, nunca plancho, desde que hice una apuesta con mi marido de la que salí vencedora. Ahora él lo hace mejor que yo. De vez en cuando hago un bizcocho, normal, de esos de toda la vida y no le hecho ni zanahorias, ni calabaza ni ningún ingrediente "raro". Y lo hago con mis hijas, las dejo remover o echar la harina sin tamizar, y os puedo asegurar que sale bueno.


     Las manualidades que hago las busco en Internet, en esos blogs de mamas perfectas o en páginas dedicadas a eso. Aunque nunca me salen igual ni mucho menos, busco manualidades acordes con las edades de mis hijas y sabiendo cuáles son sus aptitudes. Y por supuesto ellas participan de todo el proceso.


     Esta competición también la encuentro en el colegio, desde que mi mayor estaba en la guardería me han mandado "trabajitos" para llevar, para montar el belén, para el día del niño, para el día de la discapacidad, para el día Halloween,... cualquier excusa es buena. Siempre he intentado que mis hijas participen en la medida de lo posible, con la consecuencia de que nunca sale perfecto.


     Cuando he llevado esos trabajitos al cole o la guarde me he encontrado con verdaderas obras de arte, con manualidades cuyas madres juran y perjuran que las han hecho sus hijos. Yo no voy a dudar de su palabra, pero creo que hay demasiados niños superdotados en estos tiempos. O eso, o tendré que aceptar que a mis hijas no se les dan muy bien las manualidades.


     Esta carrera también la veo en los cumpleaños de los niños. A ver quién trae la tarta más casera, más rica y más grande. Yo pensaba que me iba a librar de esa carrera porque mi hija mayor nació en julio, pero la seño habló conmigo y me ofreció celebrarlo antes de que acabara el curso para que ella también tuviera su día. Con lo que decidí no participar en la carrera, compre un bizcocho hecho, hice chocolate (quemándome la mano en el camino), y lo llene de lacasitos. No sé qué pensaron las demás madres pero mi hija vino muy contenta porque a sus amigos les encantó su tarta.


     Resumiendo, en este ambiente competitivo, en esa carrera por ser la mejor madre del mundo, con respecto a las demás madres estoy en los últimos puestos, con respecto a mis hijas, ocupo el primero. Si estáis como yo no os preocupéis, vuestros hijos también os tienen en su primer puesto.



6 comentarios:

  1. Jeje, el bizcochito hay que hacerlo mas a menudo, el "planchador" lo agradecerá!!!!!

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  2. Ánimo a aquellas madres perfectas!!! Yo me quedo con ser la primera en los corazones de mis hijos.

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  3. Hola María:
    Me ha encantado esto. Ratifico cada palabra. Soy, como tú, una mamá de carne y hueso. Y una vez le confesé a una profe que no volvíamos a hacer la "manualidad del "finde" en familia" para mi hijo porque la que lo hacía era una menda.
    Y ahondo más en tu tema. Qué pena que las mamás perfectas exigen que sus hijos sean también perfectos, lo que muchas veces trae problemas. Pero eso lo dejamos para otro post.

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    1. Me imagino la cara de la seño de no, si eso ya lo sabía yo, y no eres la única que hace el trabajo de los niños. Jajaja. Sí exigir a tu hijo más de lo que un niño puede dar es a veces deprimente, como tu bien dices, lo dejaremos para otro post. Un besillo.

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